Arte contemporáneo
Creatividad como manifiesto natural
La obra de Fernando Carballa potagoniza este marzo un doblete expositivo en Madrid. Del grito ecologista en el Jardín Botánico a la experimentación cerámica en el Studio RGF, el artista fusiona compromiso y materia.

María-Paz Martín Esteban, directora del Real Jardín Botánico, Lola Varela, comisaria de la muestra, y Fernando Carballa en la inauguración de la exposición. / FdV
Madrid se convierte este mes de marzo en el escaparate de la versátil producción de Fernando Carballa. El creador, artista multidisciplinar y licenciado en Bellas Artes que transita por la cerámica, la fotografía, el fotopolímero o el ensamblaje, protagoniza un doblete expositivo en la capital. Estas dos muestras invitan a asomarse a las vertientes de su universo creativo: el compromiso con el entorno natural y la investigación espacial de los materiales.
Hasta el próximo día 22, la sala María Teresa Tellería del Real Jardín Botánico es escenario de Fotosíntesis Atlántica. Comisariada por Lola Varela y enmarcada en los actos del 270 aniversario de la institución científica, la muestra se propone ir más allá del ejercicio estético para situarse como un manifiesto y un grito de auxilio frente a la devastación medioambiental.
Carballa huye de la mera representación pasiva para articular un alegato ecologista frontal. El artista pone el foco en las continuas agresiones sufridas por los ecosistemas atlánticos, denunciando daños crónicos como el impacto de la fábrica de celulosa instalada en la ría de Pontevedra en los años 60. Su discurso visual también alerta sobre amenazas recientes, como el proyecto de una macrocelulosa en Palas de Rei que pondría en riesgo la cuenca del río Ulla.
La descontrolada eucaliptización que asfixia a los bosques autóctonos gallegos es otro de los aspectos a los que alude Lola Varela como motores de la exposición.
Para construir esta reivindicación, el artista prescinde de los medios tradicionales y se apropia de los propios vestigios del mar. Su paleta sustituye el pigmento por restos de organismos subacuáticos. Las algas (reivindicadas en la muestra como heroínas anónimas que generan la mitad del oxígeno que respiramos), las laminarias, los sargazos y los caparazones de moluscos se convierten en el vocabulario de sus piezas. La operación conceptual es profunda: Carballa invierte la relación de poder, forzando a que la materia orgánica recupere poéticamente el espacio que la voracidad industrial le ha arrebatado.
Vestigios del mar, caso de las algas, sargazos o los caparazones, se convierten enla materia de las obras
Visualmente, las obras exploran los patrones fractales e infinitos de la vida marina. Este diálogo matérico es evidente en piezas como Orquídea Negra, donde un enjambre de diminutas conchas se superpone minuciosamente sobre un rotundo fondo oscuro para formar una estructura orgánica y palpitante, puntuada por una afilada lágrima de un rojo intenso. En la obra Cultivo, el artista genera un contundente relieve perforado por oquedades circulares de las que brotan frágiles y nerviosas ramificaciones rojizas, capturando la resiliencia de una flora que se abre paso.

Una imagen de la exposición en el botánico de Madrid, que puede visitarse hasta el próximo día 22. / FdV
Mediante este proceso, Carballa logra ennoblecer el detrito natural, devolviéndole su dignidad en un formato plástico.
El artista despliega una segunda propuesta de carácter radicalmente efímero en el Studio RGF bajo el título Geometría y Barro
En abierto contraste formal con su estancia en el Botánico, el artista despliega una segunda propuesta de carácter radicalmente efímero en el Studio RGF. Bajo el título Geometría y Barro, esta galería madrileña presenta un formato pop-up que exige rapidez al espectador, ya que solo podrá visitarse durante tres días: los próximos 12, 13 y 14.
Si en Fotosíntesis Atlántica manda el pulso orgánico del mar, en la calle Arriaza número 11 parece imponerse el rigor constructivo y la tectónica del material. El autor explora aquí las posibilidades estructurales de la arcilla. Entre las piezas, la del cartel: una cabeza escultórica erigida a base de placas cerámicas ensambladas, una armadura salpicada de remaches visuales que dialoga directamente con volúmenes geométricos duros, como un cubo de acabados rústicos e iridiscentes y superficies esmaltadas en un intenso color rojo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un furancho de Redondela, multado con 45.000 euros por no dar de alta a sus trabajadores
- La historia de superación de Sandra y Antonio, de dormir en la calle a abrir un comercio de barrio en Ourense: «La primera noche dormimos en un parque»
- Vigo recibirá a los reyes Felipe y Letizia a finales de mayo por el Día de las Fuerzas Armadas, con seis jornadas de celebración
- Casi 20.000 hectáreas de Pontevedra y seis concellos más, declaradas para la caza libre
- El Paseo de Alfonso acoge el sábado la tercera edición de «A nosa memoria», un homenaje a Rubén Berto Covelo
- Condenan a una mujer por violencia doméstica contra su marido en Cangas
- Muere Carlos López, jefe de Ginecología del Chuvi y descendiente de Ramón y Cajal
- Clases a funcionarios de la Xunta para gestionar el estrés y aprender a usar la IA