Música en Poio
Una banda intergeneracional
En la Banda de Música de Poio no hay edades: sus integrantes más jóvenes tienen ocho años y el veterano, Manolo, 85
La agrupación inició su actividad hace cinco años, en 2021, fruto de la iniciativa de varios músicos, entre ellos su director, el clarinetista Roberto Sánchez Barreiro

La Banda de Música de Poio el pasado fin de semana, en el concierto «Estrelas de rock». / GUSTAVO SANTOS
En la Banda de Música de Poio caben muchas edades, muchos ritmos y muchas historias. Caben niños de 8 años y veteranos de 85, como Manolo. Y, entre unos y otros, una idea sencilla pero poderosa: la música como punto de encuentro y experiencia compartida.
Esa mezcla generacional es una de las señas de identidad más especiales de un proyecto joven que ha echado raíces con Roberto Sánchez Barreiro, músico de 41 años y clarinetista, al frente desde sus primeros ensayos, en octubre de hace cinco años, en 2021.
«Somos como una pequeña comunidad alrededor de la música», resume este impulsor de la banda, que junto con otros músicos detectó una carencia evidente en un concello grande como Poio. La Escola de Música de Poio y su banda nacieron a la vez y hoy esa semilla ya ha dado frutos.
El primer concierto importante de la Banda de Música llegó 2024, con motivo de las Festas de San Xoán. La evolución fue rápida. Buena parte de los músicos que hoy integran la banda comenzaron a tocar en 2021. Otros se fueron incorporando más tarde, a medida que crecía la escuela. Algunos de los más pequeños, de hecho, apenas llevan un año con su instrumento y ya forman parte de la agrupación.
Si algo distingue a la Banda de Música de Poio es su capacidad para reunir en un mismo espacio a personas de edades muy distintas. En ella hay niños, adultos, jubilados, madres y padres que comparten atril con sus hijos. Hay alumnos que están dando sus primeros pasos y otros que aportan el poso de toda una vida.
Los integrantes de la Banda de Música de Poio van desde los ocho años hasta los 85 del veterano, Manolo
Entre los veteranos destaca Manolo, de 85, aunque en las últimas semanas no ha podido asistir a los conciertos por motivos familiares y de salud en su entorno más cercano. Aun así, su presencia forma parte del alma del grupo, igual que la de otros adultos y personas jubiladas que continúan tocando.
Esa convivencia intergeneracional es una de las grandes fortalezas del proyecto. Para Sánchez Barreiro, ahí se produce algo difícil de encontrar en otros ámbitos con tanta naturalidad. «Los pequeños aprenden no solo música, sino también a convivir con adultos que no pertenecen a su círculo familiar», celebra. Y los mayores encuentran un espacio en el que seguir aportando, enseñando y sintiéndose parte activa de algo colectivo.
En Poio apuestan por hacer música en conjunto desde fases muy tempranas del aprendizaje.
Según explica su director, un niño o un adulto que llega a la escuela puede incorporarse a una agrupación tras apenas tres o cuatro clases de instrumento y lenguaje musical. Para ello, adaptan los papeles al nivel de cada alumno. La idea es que la música se viva desde el primer momento como una experiencia compartida, no como un aprendizaje solitario. Esa visión se extiende a toda la estructura del centro.
Además, la apertura de estilos desmonta el tópico de que una banda de música solo vive de repertorios clásicos o pasodobles. En Poio se toca «de todo». El último concierto, «Estrelas de rock», el pasado fin de semana con la participación de cantantes como Javier Ojeada (Danza Invisible), estuvo centrado en el pop y el rock. Más que un estilo concreto, lo que engancha, defiende Sánchez Barreiro, «es la experiencia de hacer música en grupo».
Preferencias
Algunas especialidades, como piano, guitarra o percusión, suelen resultar más atractivas de partida para los nuevos alumnos. Otras, como el viento metal, siguen siendo menos demandadas, muchas veces por simple desconocimiento.
Para combatirlo, organizan jornadas de puertas abiertas en las que cualquier persona puede probar instrumentos de forma gratuita con el profesorado. La sorpresa suele ser frecuente: instrumentos que desde fuera parecen duros o aparatosos revelan luego sonoridades «dulces, cercanas y muy expresivas», en palabras del director de la banda.
La escuela dispone de un banco de instrumentos para facilitar que niños, jóvenes y adultos puedan empezar sin que el coste económico sea un freno inmediato.
Una de las imágenes que mejor explican el éxito de esta Banda de Música de Poio no sea la de un concierto, sino la de un ensayo de verano. Sánchez Barreiro recuerda como, durante la época estival, «los chavales dejan la playa encantados para acudir a ensayar».
En un tiempo en el que tantas actividades compiten con la inmediatez de las pantallas, esa respuesta le parece especialmente significativa. «Para nosotros no hay nada mejor que el hecho de que sea un lugar al que quieren ir», afirma.
En el Pazo Besada
La escuela comenzó a ensayar en el colegio de Lourido, donde, «fuimos acogidos de forma magnífica por el centro y su comunidad educativa», indica Roberto Sánchez. El crecimiento del proyecto llevó después al traslado a su ubicación actual, en el edificio del Pazo de Besada, al que se mudaron al inicio de este curso.
Desde allí continúan ampliando actividad y consolidando una programación que no se limita a las clases y ensayos. La escuela organiza también salidas culturales y jornadas de convivencia en las que participan estudiantes, familias y vecinos. Entre sus planes habituales figuran excursiones para asistir a conciertos profesionales —como los de la Real Filharmonía de Galicia— y visitas a museos o espacios culturales.
Concierto de primavera
La próxima gran cita para la Banda de Música de Poio será el 23 de marzo, con el Concierto de Primavera en el centro cultural Xaime Illa, en Raxó, con entrada abierta al público.
Será una nueva oportunidad para comprobar que esta banda no solo interpreta piezas musicales, también pone en escena una forma de entender la comunidad: una en la que un niño de 8 años puede compartir pentagrama con una persona de 85 y ambos encontrar su lugar.
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