Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Día Internacional de la Mujer

Pontevedra reivindica en el 8-M un feminismo de clase y el «no a la guerra»

«No habrá emancipación de las mujeres sin transformar el sistema político, económico y social», recuerda una multitudinaria manifestación en la que también se alertó del avance del fascismo

Pontevedra

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se celebró en Pontevedra con la participación de miles de personas y dos manifestaciones. En horario de mañana tuvo lugar la marcha convocada por el colectivo transfeminista Fulanas, con apoyo de Colectivo Feminista de Pontevedra, mientras que a la tarde convocó la Marcha Mundial das Mulleres de Galiza, que fue, sin duda, la más numerosa, llegándose a formar incluso un embudo en el punto de finalización del recorrido, en la Praza de Peregrina, donde se leyó el manifiesto.

En ambas citas se dejó claro que el feminismo no puede entenderse al margen de la lucha contra la guerra, el fascismo, la precariedad y las desigualdades que atraviesan a la clase trabajadora en todo el mundo.

Las pancartas se encontraron al bailar al ritmo de Sés. | GUSTAVO SANTOS

Las pancartas se encontraron al bailar al ritmo de Sés. | GUSTAVO SANTOS

En la Marcha Mundial das Mulleres, que tuvo lugar en numerosas localidades de Galicia, se recordó que el 8-M nace de la lucha histórica de las mujeres trabajadoras contra la explotación y la desigualdad, desde las movilizaciones obreras de comienzos del siglo XX hasta las actuales reivindicaciones feministas en todo el mundo.

Se incidió en que la igualdad real entre hombres y mujeres no será posible «sin una transformación profunda del sistema político, económico y social». «La pobreza, la violencia y la desigualdad no son fenómenos aislados, sino consecuencias directas de un modelo basado en el capitalismo, el patriarcado y el imperialismo. A su juicio, la actual crisis global se expresa con claridad en el aumento de las guerras, la militarización, la crisis ecológica y el deterioro de los derechos sociales», resumieron, lanzando un claro rechazo a la guerra.

La mayoría de las manifestantes fueron mujeres, pero muchos hombres se unieron a las manifestaciones.

La mayoría de las manifestantes fueron mujeres, pero muchos hombres se unieron a las protestas. / Gustavo Santos

Otro de los ejes centrales fue la denuncia del avance del fascismo y de los discursos de odio. La Marcha Mundial das Mulleres alertó del auge de posiciones políticas y sociales que atacan directamente los derechos de las mujeres, de las personas migrantes y de las disidencias. Frente a ello, reivindicó un feminismo antirracista e internacionalista, capaz de plantar cara a quienes pretenden recortar libertades y cuestionar conquistas sociales básicas.

El tema «Tempestades de sal», de la cantante Sés, puso el punto final a la cita animando a bailar a las asistentes en la Praza da Peregrina.

Los asistentes portaron carteles reivindicativos. | GUSTAVO SANTOS

Los asistentes portaron carteles reivindicativos. | GUSTAVO SANTOS

Precariedad y desigualdad

Por su parte, en la manifestación de la mañana también se recordó que el feminismo no puede entenderse al margen de la lucha contra la guerra, el fascismo, la precariedad y las desigualdades que atraviesan a la clase trabajadora en todo el mundo.

La movilización apeló a la memoria de unas calles «que guardan lo que hoy se quiere borrar»: la historia de las mujeres como mano de obra barata y obediente, relegadas al silencio, a la sumisión y a espacios de explotación en la cocina, la fábrica o los cuidados. Frente a quienes presentan la igualdad como una meta ya alcanzada, se matizó que cada derecho conquistado «fue fruto de huelgas, organización, represión, cárcel, exilio y sangre de la clase trabajadora, aquí y fuera de nuestras fronteras».

La marcha convocada por el colectivo Fulanas por la mañana. | GUSTAVO SANTOS

La marcha convocada por el colectivo Fulanas por la mañana. | GUSTAVO SANTOS

También hubo una defensa cerrada de los derechos sexuales y reproductivos: aborto libre y garantizado dentro de una sanidad pública y universal. El texto incorporó, asimismo, una defensa explícita de los derechos de las personas LGTBIQ+.

«No hay salida individual: o salimos juntas o no sale nadie», concluyeron.

Tracking Pixel Contents