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Más de un año con la reforma en suspenso

Malestar municipal con el Estado por la paralización del nudo de Bomberos

La Memoria de la Alcaldía sobre el presupuesto de 2026 refleja que en las relaciones con el Gobierno central «no podemos estar satisfechos»

N. D.

Pontevedra

El Concello debatirá el próximo día 23 el presupuesto municipal de 2026, un documento ya pactado entre BNG y PSOE de casi 104 millones de euros. Pese a ese pacto con los socialistas, la Memoria de la Alcaldía que acompaña a esas cuentas lanza un duro reproche al Gobierno central al entender el alcalde, Miguel Fernández Lores que «no está cumpliendo con Pontevedra como la ciudad merece». Señala que «en estas relaciones no podemos estar satisfechos. La realidad es que, a pesar de las buenas palabras en algunos campos, nos encontramos con una situación de parálisis en infraestructuras vitales que resulta preocupante para el desarrollo de la ciudad».

Detalla que «el ejemplo más flagrante es la reforma del nudo de bomberos, una obra fundamental para la movilidad que se encuentra paralizada (desde hace más de un año), sin avances visibles ni explicaciones convincentes sobre su reactivación, a pesar de que es estratégica para articular el tráfico de salida de la ciudad hacia el norte, y que llevamos reclamando varias décadas».

Pero «donde la situación alcanzó un punto crítico es en la autovía de Marín. La inacción del gobierno central nos obligó a elevar una queja formal ante el Ministerio de Transportes por su manifiesta pasividad frente a las recurrentes inundaciones de esta vía. Resulta inaceptable que, siendo un problema conocido desde hace años, la única respuesta fuera a incluir la zona en un estudio macro a nivel estatal, sin que eso se traduzca en ninguna solución práctica ni propuesta concreta encima de la mesa. A cambio, genera un caos circulatorio que perjudica gravemente a Pontevedra, a los vecinos de Lourizán, y también al municipio de Marín», reprocha Lores.

«Del mismo modo, lamentamos la falta de información y de pasos adelante en el proyecto del paseo hacia Marín, una actuación necesaria para seguir recuperando la fachada litoral que sigue sin concretarse. Aunque valoramos la colaboración en otros campos, como la cesión de la N-550, la autorización para el by-pass de Mollavao, el avance en la tramitación de la ampliación de la playa fluvial de Ponte Sampaio, el ritmo global de ejecución y el abandono de infraestructuras clave demuestran que el Estado no está cumpliendo con Pontevedra como la ciudad merece», concluye el alcalde.

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