Medio Ambiente
La cara amable de los temporales: los beneficios en la flora y fauna del Gafos
Dice la tradición que cuando el río «bota por fóra» siete veces será un buen año de cultivo y la realidad confirma que al crecer el cauce aporta sedimentos y nutrientes buenos en el entorno

Tres ejemplares de ameneiro , especie enamorada del agua, en el pleno cauce del río Gafos en su tramo urbano. / GUSTAVO SANTOS
Recuerdan los mayores de las parroquias por las que pasa el río Gafos que cuando «bota por fóra» siete veces es augurio de un buen año en los cultivos. Pero no es solo un dicho, sino que la realidad demuestra que las crecidas fluviales debido a las lluvias aportan en el entorno de los cauces sedimentos que funcionan como nutrientes de las tierras. Esto es bueno tanto para la agricultura como para la flora en general, pero también atrae fauna tanto de agua como de tierra y aire. No en vano el agua es vida.
En unas semanas en las que la cadena de temporales ha terminado por cansar al más paciente, siempre hay que recordar que la lluvia no solo provoca destrozos, sino que en el entorno natural aporta más beneficios. Es el caso del río Gafos, que en lo que va de año ya ha experimentado cuatro crecidas con desbordamiento, la última en la noche del pasado sábado. Quedan solo tres para que sea un buen año de cosechas, según los mayores del rural.
«Hay fotos aéreas del río de los años 60 en las que se ve que en su entorno todas las tierras estaban trabajadas, no como ahora. Esas crecidas lo que hacían era sedimentar dejando nutrientes que convertían las tierras en más fértiles», explica Xosé Feijoo, secretario del colectivo Vaipolorío.
«Se dejó de cultivar por dos motivos: por falta de relevo y por el jabalí, porque le gusta mucho el maíz y además ahí también tiene agua, y los vecinos no les merecía la pena», añade.
Estos días se han dejado ver aves como las garzas, que se benefician de los sedimentos que dejan las crecidas
Sobre los daños que la crecida del río puede provocar, recuerda que «es algo que ocurre cuando no se respeta su curso natural». Afortunadamente en este sentido, hace tiempo ya que se dejó de construir a orillas del río Gafos, también conocido como río Tomeza, Cocho o Toxal. «Igual a la vista de lo que ahora está pasando nos tendríamos que preguntar si tiene que haber tantos paseos en su orilla ni si hay que urbanizar tanto, porque el agua tiene su ciclo», matiza Feijoo.
Esos sedimentos tan buenos para los cultivos también son aprovechados por la fauna. Así, es habitual ver en esta época aves menos comunes alimentándose en la zona, como las garzas.
Incluso los insectos, como las vacalouras (ciervos volantes), se benefician de los troncos caídos de árboles por los temporales, al encontrar en ellos una fuente de vida.
Hay especies de árboles que son auténticas enamoradas del agua, como los ameneiros (alisos), que se pueden ver crecer en medio del curso del propio río. «Son típicos de ribeira y no les importa que el agua eche fuera».
El río Cocho-Toxal-Tomeza-Gafos cuenta con dos humedales de terreno bajo. Uno en Bértola, llamado A Fonteiriña (tramo Toxal), y otro en As Brañas, Salcedo, (tramo río Tomeza).

Humedal As Brañas, de 30.000 metros cuadrados, en el río Gafos.
Vaipolorío: "Apalausos infinitos al destape del río"
La asociación que vela por el buen estado del río Gafos, Vaipolorío, celebra el proyecto de destape del cauce en su tramo urbano. «El hecho de destaparlo para nosotros son aplausos infinitos», reconoce Xosé Feijoo, secretario de Vaipolorío.
El colectivo trabajó durante años en una campaña de demanda de descubrimiento del río en Campolongo. Incluso llegó a hacer salidas en grupo con la ciudadanía para recorrer el curso en su paso subterráneo. Su petición fue escuchada primero por el grupo del PSOE en el gobierno local, en el anterior mandato bipartito, y todo apunta a que se hará realidad en el actual, con el BNG gobernando en solitario. El horizonte está en el año 2027.
La idea es que los trabajos se inicien en el primer cuatrimestre de este año, según anunció en diciembre el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores. La actuación la ejecutará la UTE formada por las pontevedresas COVSA y EC Casas, adjudicatarias del contrato. El presupuesto rondará los 4,2 millones de euros, unos 400.000 euros por debajo de la estimación inicial.
El destape del Gafos permitirá recuperar a cielo abierto cerca de 3.800 metros cuadrados del cauce, en el tramo comprendido entre Alcalde Hevia y General Antelo Rubín, actualmente canalizado y soterrado. El hormigón que se retire se sustituirá en parte por granito de tono gris. Además, todo ese material se triturará para reutilizarlo en la ejecución de caminos y senderos fluviales. La intervención incorporará también nuevas áreas verdes, para el disfrute de la población.
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