Infraestructuras
Transportes estudia elevar la PO-11 como «única solución» frente a sus inundaciones
Es la vía de la red nacional que más se anega por la pleamar en toda España y los departamentos estatales de Carreteras y Costas analizan medidas conjuntas, que no incluyen completar el paseo

La Rúa do Santo, en Lourizán, registra inundaciones prácticamente a diario. / Rafa Vázquez
Nicolás Davila
La pleamar, combinada con el tren de borrascas que azota desde hace días a Galicia, provocó ayer que la PO-11, la autovía de Marín, fuera invadida por el agua del mar por tercer día consecutivo, tanto por la mañana como por la tarde, lo que convierte a este tramo entre las rotondas de Praceres y Mollavao en el vial de la red nacional que más problemas de este tipo genera en España por efecto de la subida del mar. Esta sucesión de entradas del mar en la calzada, que obligan a cortar el tráfico en los dos sentidos durante horas, se repite cada invierno en los últimos años, pero lo ocurrido estos días se considera «algo excepcional» hasta ahora, tanto por la frecuencia como por la duración de los cortes, que obligan a habilitar desvíos de tráfico tanto por la PO-546 como por la variante de Marín.
El Ministerio de Transportes, titular de la PO-11, ya se ha puesto manos a la obra para buscar una posible solución y por el momento la principal medida puesta sobre la mesa es elevar la cota de la propia autovía al menos un par de metros, de modo que esa distancia haga de barrera para las olas. Fuentes oficiales señalan que esa es la «única solución» actualmente en estudio, si bien el ministerio tiene en redacción un estudio al respecto.
Se trata de «evaluar la resiliencia de la Red de Carreteras del Estado (RCE) ante eventos hidrometeorológicos y la gestión de inundaciones, en el marco del plan de adaptación al cambio climático». Este plan, que se presupuesta en 4,97 millones de euros se extiende a la red viaria nacional en toda España, pero en el caso de Pontevedra se centra en la PO-11, denominación oficial de la autovía de Marín. Se espera que en octubre se disponga de datos más concretos. Transportes explica que «en las infraestructuras viarias, los riesgos hidrológicos se materializan en tipos de dos afecciones: la acumulación de agua en la calzada que imposibilita la circulación en condiciones de seguridad, dejando fuera de servicio un tramo, y el deterioro o fallo de determinados elementos y estructuras de la red». Ambos casos se producen en la autovía de Marín.
Este estudio forma parte de las reuniones de trabajo que ya han celebrado los departamentos estatales de Carreteras y Costas con la autovía de Marín como eje principal, ya que el Ministerio para la Transición Ecológica está implicada por el viejo plan para crear un paseo a borde de la PO-11 entre Pontevedra y Praceres. Con el primer tramo, hasta el nudo de Mollavao, ejecutado y abierto hace años, Costas tiene casi descartada su continuidad, tanto mediante una pasarela sobre el mar que mediante su ejecución en una de las calzadas actuales.
La primera solución ya se ha eliminado por complejo y se recuerdan casos de paseos marítimos ya existentes que registran daños y desperfectos cada vez con mayor frecuencia por el impacto del mar. Se citan casos como el paseo de Silgar, en Sanxenxo, en Panxón (Nigrán), en Samil (Vigo), el Agrelo (Bueu) o en la Illa de Arousa. Por su parte, retranquear la PO-11 hacia Ence para disponer de espacio junto al mar para el paseo, se considera una «opción muy compleja, ya que afectaría a la concesión de la planta pastera» y todo apunta a que tampoco se aceptará.
De este modo, la prioridad ministerial es hacer frente a las inundaciones de la autovía. Se apuesta por elevar su cota sin ejecutar paseo alguno, que quedaría por tanto en la mitad de su recorrido previsto inicialmente.
Otro problema generado estos días por la invasión de las olas en la PO-11 y el consiguiente corte del tráfico durante varias horas al día, se deriva de los desvíos para los camones. Los conductores que acuden al Puerto de Marín se fían de las indicaciones del GPS para llegar a su destino por viales alternativos y en algunos casos acaban atrapados en caminos estrechos. Así lo advirtió ayer el subdelegado del Gobierno, Abel Losada, que ha solicitado al Concello la señalización de lugares conflictivos para evitar estos problemas y marcar los itinerarios más seguros para los camiones.
Los residentes en la Rúa do Santo, sin respiro y con el «agua a cuello»
La acumulación de agua, en pleno temporal y con la pleamar, no se limita a la autovía de Marín, sino que ya lleva a la desesperación a los vecinos de la Rúa do Santo, en Lourizán, que padecen día tras día la inundación de la zona, lo que deja bloqueados a muchos residentes sin poder salir de sus casas, o incluso a regresar a ellas tras su jornada laboral. En la jornada de ayer se repitió el panorama y los residentes vivieron un nuevo día sin respiro y «con el agua al cuello», como ellos mismos denuncian, sin que se encuentre solución al problema.
El Concello sostiene que el problema estriba en un curso de agua que discurre entubado y sufre un estrangulamiento al pasar bajo la vía del tren y sería necesario sustituir la canalización actual por un conducto de mayor capacidad, de unos 1.200 milímetros, y reemplazar las arquetas existentes por otras de mayor tamaño, capaces de asumir el caudal sin generar retenciones. Pero asegura que el Concello no puede intervenir sin el permiso de Adif.
Además, el oleaje y la pleamar generaron en la jornada de ayer otras inundaciones en la comarca, como la que se registró en la Praza da Chousa, de Combarro, en el municipio de Poio.
Los sucesivos cortes en la autovía, de varias horas, han generado ya importantes atascos en Marín,, en zonas como Jaime Janer o en Concepción Arenal, que afectan al tráfico general y, sobre todo, al portuario. La alcaldesa, María Ramallo, teme que estos episodios se repitan, por lo que pide una reunión de coordinación al respecto. Admite que se cierre la PO-11 por la pleamar, pero se queja de que el corte se mantenga varias horas, con la marea ya baja.
Marín alerta de los atascos por los cierres de la autovía
Los sucesivos cortes en la autovía, de varias horas, han generado ya importantes atascos en Marín,, en zonas como Jaime Janer o en Concepción Arenal, que afectan al tráfico general y, sobre todo, al portuario. La alcaldesa, María Ramallo, teme que estos episodios se repitan, por lo que pide una reunión de coordinación al respecto. Admite que se cierre la PO-11 por la pleamar, pero se queja de que el corte se mantenga varias horas, con la marea ya baja.n
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