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La finca de Malvar se suma a los planes municipales de suelo público en Mollavao

Además del transformador de Fenosa, se negocia la compra de esos terrenos

Chalés militares pendientes de derribo.

Chalés militares pendientes de derribo. / Gustavo Santos

N. Davila

Pontevedra

La licitación, tras años de espera, del vial de Mollavao y la reforma de la calle Rosalía de Castro parece haber activado otros planes municipales en este barrio, larvados desde hace años. Hace unos días se desvelaba la intención del Concello de negociar con Fenosa la compra del ruinoso transformador ubicado junto a la avenida de Marín, un edificio casi centenario pero totalmente abandonado y sin uso.

A esas negociaciones se suman ahora los contactos con la inmobiliaria Altamira Asson Management, vinculada al Banco Santander, para que la antigua finca de Malvar pase a ser suelo público. Es un nuevo intento que ya se puso sobre la mesa hace una década pero que en estos momentos se considera más interesante ante la próxima remodelación de ese entorno.

En su día el Servicio Provincial de Costas realizó tareas de derribo de viejas naves de la antigua Malvar en Mollavao y con su autorización del ‘by-pass’ obligó al Concello a dejar de utilizar el «solar de los circos» como aparcamiento disuasorio para proceder a su ajardinamiento. A cambio, Costas ofreció en su día al Concello utilizar parte del solar de Malvar, también en Mollavao, como parking disuasorio. Se trata del tramo en dominio público marítimo-terrestre, aunque está más separado del mar y en el medio discurren las vías del tren al Puerto. El Concello ya aceptó la propuesta, pero quiere contar con toda la parcela, la que no depende de Costas y es propiedad de la citada inmobiliaria. En total serían unos 14.000 metros cuadrados, 5.200 de ellos de titularidad privada.

El Servicio Provincial de Costas ya resolvió hace un año la recuperación de la posesión de esa vieja concesión en suelo marítimo-terrestre en Mollavao y a lo largo de 2025 tramitó el proceso con una antigua fábrica de corchos, al borde la autovía de Marín, abandonada desde hace años y convertida en parte en una escombrera, de algo más de 2.060 metros cuadrados.

Defensa ultima la adjudicación del derribo de sus chalés abandonados

El Ministerio de Defensa avanza en su proyecto de derribar los cuatro chalés militares de la calle Rosalía de Castro, sin uso y abandonadas desde hace años, y ya tiene seleccionada inicialmente una empresa para acometer esos trabajos. Tras recibir una decena de ofertas y solicitar varios informes y aclaraciones, se decanta por la empresa viguesa Resigal, a la espera de su confirmación oficial, que presentó una propuesta de 82.000 euros, la más barata de todas. Se trata de demoler unas viviendas de planta baja y primer piso situadas en la orilla norte de la calle. Enfrente hay otra barriada de viviendas en las que se han ejecutado otras de mejora y mantienen su uso. En su lugar está previsto ejecutar una plaza pública, que pasaría a manos del concello, si bien Defensa se quedaría con un solar colindante para albergar, si así se decide, un edificio de hasta cinco alturas con una superficie de 1.600 metros cuadrados. Con é se taparía una medianera del inmueble vecino.

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