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Condenado a 21 años un pontevedrés por violar a su pareja al creer que tiene «una posición dominante como varón»

La Audiencia de Pontevedra da plena credibilidad a la víctima

Son dos delitos de agresión sexual y dos de lesiones por violencia sobre la mujer

Audiencia de Pontevedra

Audiencia de Pontevedra / Gustavo Santos

N. D.

Pontevedra

La Audiencia de Pontevedra ha condenado a 21 años de prisión a un vecino de la ciudad de por dos delitos de agresión sexual, dos de lesiones en el ámbito de la violencia sobre la mujer y uno de coacciones leves sobre su pareja. El tribunal lo absuelve del delito de maltrato habitual en el ámbito de la violencia sobre la mujer.

Según informó el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), los magistrados explican en la sentencia que el investigado mantuvo una relación sentimental con la víctima durante un año, periodo en el que se produjeron los hechos.

En uno de los episodios, le propinó diversas patadas y puñetazos por el cuerpo y la obligó a mantener relaciones sexuales contra su voluntad, «desde una posición dominante como varón». En otra ocasión, tras agredirla y golpearla, la expulsó de su propio piso «vestida únicamente con una camiseta, impidiéndole la entrada a la vivienda y teniendo esta que pedir auxilio a una vecina», quien le prestó el teléfono para llamar a la policía.

El tribunal fundamenta su resolución principalmente en la declaración de la víctima, valorada cómo «coherente y persistente», y considera que aparece reforzada por las declaraciones de los testigos y de los agentes policiales, que confirman el estado de la mujer y las circunstancias posteriores a las agresiones.

Entre los hechos probados se detalla que ocurrieron en agosto de 2022, cuando al menos en dos días diferentes agredió sexualmente y golpeó a la víctima, con la que «convivía mayoritariamente en el domicilio de la madre del hombre y, poco antes de terminar la relación, en el piso de ella en Pontevedra».

Tras uno de estos hechos, la mujer «trató de echar (al varón) del domicilio y él le dijo que volvería a por ella por ser mala puta, la golpeó y la expulsó de su propia vivienda vestida únicamente con una camiseta, impidiéndole posteriormente la entrada y viéndose obligada a pedir auxilio a una vecina que le prestó su teléfono desde el que pudo alertar a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Tras la llegada de la Policía al inmueble, el hombre se negó a abrirles la puerta y a atenderles, despreocupándose por el estado de su pareja».

La víctima sufrió diversas lesiones consistentes de las que fue atendida primero en el PAC de A Parda y después en el Hospital Provincial de Pontevedra. La sentencia no es firme, ya que es recurrible ante el TSXG.

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