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La flota de arrastre y cerco rechaza los puntos de vertido de los dragados

Opromar considera que la propuesta del Gobierno de España perjudica al sector

Se usarán zonas en las que hay especies como la raya, lenguado, merluza, acedía y pulpo

Una actividad organizada por Opromar.

Una actividad organizada por Opromar. / FdV

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Pontevedra

La Organización de Productores de Pesca del Puerto y Ría de Marín (Opromar) ha comunicado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que no comparte las dos zonas propuestas por el Estado para realizar los vertidos de áridos procedentes de los dragados previstos en las rías de Vigo, Pontevedra y Arousa.

La OPP-08, presidida por Juan Carlos Martín Fragueiro, sostiene que tales vertidos causarán una notable afectación «a las zonas de trabajo de nuestra flota de arrastre», siendo «las únicas ubicaciones posibles para ser utilizadas como zonas de vertido las situadas en el borde de la estrecha plataforma pesquera de Galicia».

Tras analizar las dos zonas propuestas, una frente a la comarca de O Salnés y la otra, frente a la ría de Vigo, Opromar remarca que la primera de ellas, conocida como Zona B, «es prácticamente una extensión del punto de vertido actual (E/8)» y coincide con «una playa de trabajo para el arrastre donde se actúa a diario, afectando negativamente a especies como la raya, lenguado, merluza, acedía, faneca, rubio y pulpo».

Unas especies, en el caso de las bentónicas, que resultan además especialmente sensibles a los vertidos de material de dragado, según la OPP-08.

En cuanto a la Zona D, «el punto de vertido coincide también con playas de trabajo habituales de la flota demersal», localizándose especies como las anteriormente detalladas.

Y al aludir a ellas, Opromar recuerda igualmente que ya la flota que las captura ya se ve habitualmente perjudicada cuando se da prevalencia a la política ambiental frente a la pesquera, «reduciéndose de forma significativa las zonas de pesca tradicionales y habituales».

La citada entidad, con buques de las modalidades de arrastre y cerco que desarrollan su actividad en el caladero gallego, incide así en que «las dos zonas de interés identificadas para el vertido de materiales de dragado afectan de forma directa a la flota pesquera que opera en las aguas territoriales del sur de Galicia».

Pero estas no son las únicas observaciones que plantea Opromar, sino que alude también a las zonas marinas de protección ambiental existentes en el entorno, en particular «las relativas a las áreas de especial sensibilidad para cetáceos y aves marinas». Unos espacios «próximos al corredor migratorio galaico-cantábrico occidental» que, como la propia actividad pesquera, no habrían sido tenidos en consideración.

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