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Un plan contra la soledad ya suma tres experiencias de vivienda compartida

El objetivo es acompañar y apoyar a personas que viven solas a su pesar | Se prolongará en 2026

REDACCIÓN

Pontevedra

El programa «Vida compartida» contra la soledad no deseada impulsado hace un año por la Concejalía de Benestar Social y la ONG Boa Vida, ya ha dado sus primeros frutos,. Su objetivo es acompañar y apoyar a personas que viven solas a su pesar, a causa de la edad, por rupturas familiares, bajas laborales de larga duración, jubilaciones, enfermedades o discapacidad y buscar alternativas habitacionales frente a la crisis residencial, a la carestía y escasez de viviendas para alquilar, sobre todo, la personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.

La experiencia arrancó en Cerponzóns, Santa María de Xeve, San Andrés de Xeve y Salcedo y a lo largo de 2025 fue ampliando su área de trabajo la otras parroquias. Esta iniciativa solidaria y pionera en Galicia tendrá continuidad en 2026 y se extenderá al casco urbano. Después de una labor de campo para localizar personas en soledad a través de asociaciones y servicios públicos, los profesionales de Boa Vida desarrollaron talleres de aprendizaje socio-afectivos para las potenciales personas acogedoras y posibles compañeros de vivienda, en los que los participantes adquirieron herramientas para fortalecer sus habilidades sociales, mejorar las relaciones interpersonales y aprender a convivir de manera positiva con otras personas.

Boa Vida cuenta ya con media docena de experiencias de éxito: tres de vivienda compartida y dos de alquileres «éticos». También hay casos de personas que, gracias al programa, sin dejar de vivir solas se animaron a «salir de la casa» para compartir tiempo y tejer lazos de amistad.

El trabajo de campo de localización de 55 potenciales participantes (40 con vivienda y 15 en busca de techo) en el programa lo que permite definir los primeros perfiles de las personas acogedoras (jubiladas o con problemas de salud mas no dependientes), de las personas acogidas (desempleadas, con trabajos en la economía informal, inmigrantes, con salarios muy bajos).

Los servicios sociales municipales, junto con Cruz Roja, juegan un papel esencial al seleccionar y derivar hacia Boa Vida personas en riesgo de exclusión social susceptibles de encajar en el programa de «Vida compartida». Además la Concejalía de Benestar Social aporta 15.000 euros al proyecto, cofinanciado con fondos del 0,7% de la declaración de la renta.

La ONG hace un llamamiento a los propietarios para que faciliten viviendas en alquiler seguro, «con un precio ético, a personas en situación de vulnerabilidad pero dispuestas a emprender una convivencia colectiva autónoma».

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