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Fallece el pintor pontevedrés José Freixanes a los 72 años

Destacado creador de la vanguardia plástica gallega, se formó vinculado al Grupo Atlántica

José Freixanes ante una de sus obras.

José Freixanes ante una de sus obras. / A. H. R.

Pontevedra

El artista pontevedrés José Freixanes falleció este miércoles en Madrid a los 72 años de edad. El pintor, uno de los creadores más destacados de la vanguardia plástica gallega, inició su carrera vinculado al Grupo Atlántica, el colectivo que a comienzos de los años 80 le dio un nuevo ánimo y proyección a la escena plástica gallega, reivindicando un vistazo propio y abriéndola al mismo tiempo a las corrientes internacionales. A lo largo de casi cinco décadas fue construyendo un singular lenguaje de por sí, entre la abstracción y la figuración, con la que escribió un discurso artístico suelo trazado con las marcas del primitivismo, la memoria, la historia y los viajes que fueron definiendo su trayectoria vital y creativa.

Su obra forma parte de algunas de las principales colecciones de arte gallegas, estatales e internacionales, como el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, Afundación, el Museo Reina Sofía, el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el Museo de Arte Contemporáneo del País Vasco, JPMorgan Chase Bank o UBS. Ha expuesto individualmente en galerías de París y Viena. Fue profesor de la Facultad de Bellas Artes de Granada y formó parte de la comisión de plástica del Consello da Cultura Galega que promovió la creación Centro Gallego de Arte Contemporáneo.

José Freixanes nació y creció en Pontevedra. Hermano del escritor y editor Víctor F. Freixanes, en aquellos primeros años de juventud y en plena dictadura franquista brotaron sus inquietudes artísticas e intelectuales, que lo llevaron a formarse primero en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao y después en la de Madrid, donde fijó su residencia a finales de los años 80. Pasó además largas temporadas en Marruecos o en la India, de donde son sus hijos. Desde su primer viaje a aquel país, en el año 1995, el mundo oriental dejaría una honda huella en su universo.

En su última exposición en Galicia, "Fíos", que pudo verse en 2023 en la Galería Trinta de Santiago de Compostela, volvió a tender un puente entre occidente y oriente, e integró también una vez más técnicas artesanales. “Yo pienso que el arte y la artesanía son igual de importantes”, defendía.

Lo efímero también fue objeto de su interés, con instalaciones como "Cartografía do tempo", en la iglesia de Santo Domingos de Bonaval; "72 silencios", en la XXX Bienal de Pontevedra; "Al final del amanecer", expuesta en la catedral de Casablanca; "Voces de basalto negro", para el centro cultural Asaad Basha de Damasco (Siria), un antiguo mercado otomano del siglo XVIII, o "Un momento de felicidad", en la Villa des Arts de Rabat.

En los años 90 cultivó además la ilustración para cabeceras como El Correo Gallego.

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