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Melania Rodríguez, desde lo más alto

Oro y bronce mundiales, en individual y por equipos, remarcó que está muy agradecida a la ciudad y gente de Pontevedra, cuna y testigos de su éxito.

Melania Rodríguez (dcha.), con su distinción. |  Rafa Vázquez

Melania Rodríguez (dcha.), con su distinción. | Rafa Vázquez

M. S. R.

Pontevedra

Melania Rodríguez volvió a la ciudad que le dio las alas para volar con dos metales colgados al cuello. Alegría, emoción y el ansia de un sueño futuro invaden la cabeza de la gimnasta de Ponteareas formada en A Boa Vila. «Muchas veces me han dicho: ‘¿Por qué no te vas a Sant Cugat?, y yo siempre respondo que de Pontevedra no me mueven. Sentirme tan valorada aquí me hace incluso más ilusión que cualquier título», manifestó la vecina adoptiva al comenzar sus sentidas palabras de agradecimiento al Concello de Pontevedra.

Oro en doble mini trampolín y bronce por equipos en el doble mini, Melania Rodríguez fue distinguida con un obsequio por el Concello de Pontevedra. El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, y la concelleira de Deportes, Anabel Gulías, fueron los representantes municipales que recibieron y distinguieron a la ponteareana.

En primera persona, la historia de campeonato y todo el proceso permite ver la emotividad y el sentir de la propia deportista. La reciente campeona del mundo explicó que el campeonato estuvo lleno de altibajos, aunque con más momentos positivos que negativos. Comentó que no llegaba especialmente preparada por un inicio de temporada difícil, pero que trabajó mucho el aspecto psicológico tras descubrir el miedo que le generaba competir en España. Aun así, logró disfrutar. La preliminar de doble mini le salió muy bien y en trampolín consiguió su récord personal, y de España, clasificándose para semifinales.

También destacó el gran ejercicio que la llevó a la final de doble mini, pese al bajón posterior al fallar en la semifinal de cama elástica, lo que le impidió acceder a su segunda final mundial.

La final de doble mini, la que ganó, fue uno de los grandes momentos del campeonato. Después compitió en la final por equipos, donde España fue sexta, y en la final por equipos de doble mini, donde lograron un histórico bronce. La gimnasta señaló lo especial que fue compartir ese éxito con sus compañeras: «Les dije a mis compañeras que, pasara lo que pasara, ya era el mejor resultado de España en la historia, y que saliéramos a disfrutar. Y así fue. Las tres hicimos nuestros ejercicios y conseguimos subirnos al podio. Fue algo muy bonito y especial», narra.

Sus buenas sensaciones en los campeonatos le permiten poder ver al futuro con ambición y ganas. El Europeo es el más cercano y posible; el sueño de estar entre los olímpicos españoles en Los Ángeles, el mayor éxito deportivo que cualquier atleta puede tener, lejano y muy querido. «Ir a unos Juegos Olímpicos es mi objetivo desde que tengo cinco años. Primero con la gimnasia artística, porque quería ser olímpica, aunque no pudo ser. París 2024 se me escapó por muy poco, pero ahora me siento mucho más preparada tanto física como mentalmente. Evidentemente, Los Ángeles 2028 es mi objetivo principal y considero que puedo conseguirlo», explicó la gimnasta.

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