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Entrevista | Anne Laure Feuillastre Especialista en Nuevo Teatro español

«Para el público mayoritario, Ruibal es muy desconocido»

En los años finales del franquismo José Ruibal (Xeve, 1925) era el autor pontevedrés con más fama, especialmente en Estados Unidos. No obstante, sigue siendo un gran desconocido, un olvido que el Museo busca contribuir a corregir con la exposición «José Ruibal. Un escritor de centenario»

Anne Laure Feuillastre, profesora de la Universidad de la Sorbona, en el Edificio Castelao.

Anne Laure Feuillastre, profesora de la Universidad de la Sorbona, en el Edificio Castelao. / Gustavo Santos

Pontevedra

El Nuevo Teatro español de finales de los 60 y principios de los 70 y su resistencia política, cultural y estética, así como la edición de textos inéditos, en su día censurados, son los ejes de investigación y trabajo de Anne Laure Feuillastre. Profesora de Historia Contemporánea Española en la Universidad de la Soborna, participó como ponente en el seminario «José Ruibal no seu centenario» que se celebró en el Edificio Castelao.

— ¿Cómo fue su primer contacto con la obra de José Ruibal?

Fue para la tesis doctoral. Empecé a investigar sobre teatro en general, buscaba encontrar una temática para la tesis y me di cuenta al investigar ide que esos libros sobre teatro español del siglo XX eran muy extensos, como de 1.000 páginas, y en ellos solo dos o tres páginas se dedicaban autores que eran totalmente desconocidos para mí. Decían que eran autores del Nuevo Teatro español, entre otras etiquetas, y parecían ser numerosos y cada uno con muchas obras, que aparecían a veces con algunos resúmenes o casi nada. Pensé que era muy raro dedicarles tan pocas páginas y empecé a buscarlos. Me costó encontrar datos y vi que José Ruibal era uno de estos. Leí el libro de George Wells, me di cuenta de las obras que tenía que investigar y así empezó empezó la cosa.

—¿Qué materiales ha investigado y de qué archivos?

Lo primero, los archivos de censura que están conservados en Alcalá de Henares. Ahí no sabía muy bien qué iba a encontrar y fue una cosa muy grande, porque en realidad todos los grupos que intentaban estrenar mandaban a censura sus obras, que también están conservadas. Encontré ahí los informes de censura, que son muy interesantes porque dicen por qué esta obra fue autorizada, por qué otra fue censurada, pero además incluye las obras inéditas. Por eso pude encontrar la obra de José Ruibal Su Majestad la Sota, que publiqué hace 3 años y que era inédita hasta entonces.

—¿La censura se ensañó especialmente con Ruibal?

Y con los otros también. En realidad hay autores que tienen más obras censuradas que José Ruibal, pero sus obras más políticas sí fueron censuradas. Su Majestad la Sota, La máquina de pedir, El hombre y la mosca, que son sus obras más más politizadas, fueron censuradas, pero hay otros autores como López Mozo, por ejemplo, que declaró que el 80% de su obra le fue censurada. Entonces, depende un poco del grado de política que había en sus obras.

—Las decisiones de la censura eran dispares, hay sitios donde sí era representado y otros donde se prohibía…

Es que también había obras que se representaban sin la autorización de la censura. Los mendigos, por ejemplo, en efecto fue prohibida para un festival y luego la representaban, pero sin pedir permiso. Es verdad que autorizaban a veces una obra para una representación única porque consideraban que era un lugar con público muy limitado, bastante intelectual, como decían en algunos casos de festivales, y luego la censuraban en otro porque era un festival con más público, con mayor impacto o porque era en Madrid, en Barcelona. Hay casi siempre una explicación, pero a veces es muy difícil de entender la lógica que tenía.

Son obras en las que esos autores o dramaturgos, que a mí me parece que eran genios, estaban intuyendo lo que podía pasar

—¿Es Ruibal injustamente desconocido?

Pues sí, es verdad, y nosotros hablamos de esto en Pontevedra, que la mayoría de la gente desconoce a Ruibal, aunque fue muy conocido en Estados Unidos en aquellos años. Hay un desfase enorme con el público precisamente por la censura, pero era muy conocido, por ejemplo, entre los lectores de las revistas especializadas. En muchos números de ellas aparece reseñas, textos publicados, aparecía bastante, pero para el público mayoritario sí, es muy desconocido.

—Y su obra se representa muy poco hoy en día

Es que tras la muerte de Franco, después de la transición democrática, para todos esos autores el resultado fue igual, como eran obras bastante políticas y muy circunstanciales, con la transición y la democracia la gente supongo que quería ver otras cosas, ya no le interesaban tanto estos asuntos. También son obras en las que esos autores o dramaturgos, que a mí me parece que eran genios, estaban intuyendo lo que podía pasar. Por ejemplo, en El hombre y la mosca, ese doble que se crea del dictador que quiere perpetuarse a sí mismo, era una posibilidad, algo muy posible. Al final no pasó así, pero estaban como previendo lo que podía pasar.

—¿Cómo definiría la obra de Ruibal?

Es que depende, las obras que más se estrenaron en los años del final de la dictadura son muy universales y tratan temas muy diversos. Todas sus obras muy críticas, a veces critican a la sociedad o aspectos del desarrollismo, también a veces a los Estados Unidos. Y hay obras más alegóricas. Tiene un poco de todo, toda su obra no es homogénea.

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