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Continúan los problemas de luz en las obras de la PO-308 en Poio

Señalización del corte del carril hacia Sanxenxo a la altura de A Barca.

Señalización del corte del carril hacia Sanxenxo a la altura de A Barca. / Gustavo Santos

Hugo de Dios

Poio

La falta de iluminación e inseguridad durante las obras de la PO-308 en Poio es una de las grandes preocupaciones de los vecinos del municipio.

Ante esta situación, la portavoz del BNG, Marga Caldas, alerta de que «la sensación de vulnerabilidad y la preocupación entre el vecindario es máxima». Recuerda que «la calle lleva desde hace más de una semana con todas las luminarias apagadas».

Además, asegura que «ya ha habido robos en las cercanías», añadiendo que la Policía Local «no está operativa». Esos tres factores «hacen que la gente esté intranquila», exclama instando al Concello y a la Xunta a corregir la situación de inmediato «con focos temporales, por ejemplo».

Según destaca el Bloque, la empresa responsable de la reforma «desconectó todas las farolas de la zona, dejando solo uno encendido, lo que resulta insuficiente». Caldas advierte que «el ambiente es propicio para que se produzcan incidencias». Uno de los puntos más conflictivos es el nuevo paso de peatones habilitado en la calle Andurique, a pocos metros del original, en el que hay un semáforo. Cuando llueve, ese paso de peatones es especialmente peligroso ya que por la falta de luz no se ve a los peatones.

La sensación de inseguridad en la PO-308 se extrapola también a las personas que transitan solas de vuelta de sus trabajos por la noche. «Hay miedo por lo que pueda pasar», alerta la portavoz nacionalista.

«Tener que caminar a oscuras resulta intimidante», subraya Caldas, que, además, destaca que «hay mayor riesgo de caídas y una visibilidad mucho más reducida para los vehículos», lo que podría terminar generando accidentes «totalmente innecesarios», lamenta.

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