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El «lujo accesible» de la nueva Taberna Casa Solla en Pontevedra

Ofrece más de 2.000 referencias de los mejores vinos del mundo y muchos se beben por copa

Pepe Solla pone a Jeff Buckley mientras la sala degusta un lisboeta blanco de 2023, «Humus».

Pepe Solla pone a Jeff Buckley mientras la sala degusta un lisboeta blanco de 2023, «Humus». / Gustavo Santos

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Pontevedra

«Queríamos hacer una taberna porque mis abuelos tenían ahí enfrente un merendero y la idea es dignificar la figura de la taberna». Así es como el laureado cocinero Pepe Solla presenta el nuevo espacio abierto Casa Solla que ocupa el lugar donde antes había un salón con chimenea y sofás y que desde Semana Santa es la versión moderna de una tasca de las de siempre. Con espacio para doce personas, ofrece aperitivos solo basados en la huerta, el pescado y el marisco, regados con algunos de los mejores vinos del mundo.

«Es un lujo accesible. Aquí es posible beber por copa vinos que para muchos resultan prohibitivos o no se atreven a pedir una botella». Y cuando se le pregunta qué pensarán los que vean como funde en el paladar marisco y tinto, responde sin miedo con la claridad que le caracteriza. «Los maridajes están muy bien pero no hay que perderse en gilipolleces. Hay tintos de todo tipo, los hay con una frescura que parecen blancos».

Presentación de la nueva Taberna del Restaurante Casa Solla.

Presentación de la nueva Taberna del Restaurante Casa Solla. / Gustavo Santos

Pepe Solla habla mientras saca un cazo. «Me apetece hacer cosas clásicas», prepara los puerros a los que mojará su salsa romescu. La mesa corrida de madera quemada, ocupa el centro del espacio. Sentado uno tiene la sensación de estar en una mezcla de una tasca moderna con un restaurante «japo». Pero la idea es más sencilla. «Si lo piensas bien, ¿en dónde se hace la vida en las casas de toda Galicia? En la lareira». Así, la otrora chimenea del salón es ahora el toque de fuego. Y los clásicos fogones de un restaurante de semejante categoría, son sustituidos por un horno convencional y una placa de inducción que tiene tanto valor en la disposición de la zona de trabajo de esta mesa compartida con el chef, como el tocadiscos que ameniza el ambiente.

«Todos los que veis son discos míos. Ese lo había perdido y el otro día lo encontré en una tienda de segunda mano de Madrid», dice risueño mientras invita a escoger la música que acompañará la velada, un encuentro entre compañeros donde el vino es el producto principal. Tres cartas con más de 2.000 referencias entre espumosos y blancos, tintos y generosos y dulces, atesorados a lo largo de los años por Solla desde que tomó las riendas de este local familiar que ha llevado a lo más alto.

Pepe muestra algunas de las botellas donde antes había vinos excepcionales que ya se han bebido los primeros que han probado la Taberna Casa Solla.

Pepe muestra algunas de las botellas donde antes había vinos excepcionales que ya se han bebido los primeros que han probado la Taberna Casa Solla. / Gustavo Santos

«Es un mar de vinos donde huimos de los comerciales. Hoy nadie podría comprar una bodega como esta, se necesitan años. Empecé cuando nadie creía en los vinos de guarda en Galicia. Ni en los tintos gallegos. Y te ofrece la oportunidad de que puedas beber por copa vinos que no te atreverías a abrir. Vinos de 90 euros que tomas por cerca de 12 o 15».

La selección para hoy comienza con un blanco de Lisboa de 2023, «Humus». Seguirá un albariño de 2017 «A Graña». «Darle tiempo al vino blanco le da un tono perfecto en contra de lo que se pensaba», apunta Gabo, el sumiller. El tercer caldo será un vino francés del Loira criado en barrica de fibra de carbono «para darle un toque de frescura es Groll n’ Roll». La experiencia termina con un tinto de 2017 de las Rías Baixas para el postre. «Es un tinto interpretado como blanco, hay acidez y notas de agua salada en él», dice Gabo.

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