Pontevedra celebra la romería de San Benito de invierno bajo la lluvia
La parroquia de Lérez acoge a los romeros con misas y pulpo

Ofrendas al santo en la romería de invierno en Lérez. / Rafa Vázquez
N. D.
Al contrario que el año pasado, cuando amaneció un día veraniego en pleno marzo, la romería de San Benito de invierno, en Lérez, hizo honor a su nombre y en este segundo día de la primavera, y la lluvia asociada al temporal Martinho se mezcló con el aceite «milagreiro» que cura dolencias de la piel, en especial verrugas.
Lejos de las concentraciones multitudinarias del verano, y más con el mal tiempo de este viernes, la romería de invierno revalida año a año su carácter más íntimo, pero no por ello faltan las circunstancias del verano, desde misas toda la jornada, venta de botes de aceite, el ritual de los fieles de pasar bajo la imagen de San Benito y puestos de rosquillas. En marzo los benedictinos conmemoran el «tránsito» de San Benito, y el 11 de julio es la fiesta universal dedicada al santo.

Un puesto de pulpo. | Rafa Vázquez
El monasterio del Divino Salvador de Lérez fue escenario desde primera hora de distintos oficios religiosos, con la presencia de varios sacerdotes del entorno. No se celebró la procesión debido al mal tiempo, como también ocurrió en Lantaño (Portas), otro foco de devoción a San Benito.

Una devota en Lantaño, Portas. | FdV
Además de asistir a las misas, los romeros cumplen otras tradiciones ligadas a San Benito. La más repetida es la de llevarse el «aceite del santo» que se vendía a un euro el bote. Inicialmente los fieles acudían al santuario con sus propios envases para hacerse con el ungüento, una receta a base de aceite, generalmente el ofrendado por los romeros, quemado con «mariposas» (pequeños trozos de corcho que incorporan una mecha) en una lámpara de cobre. Recibía la bendición del cura y se entregaba a los devotos.
Los romeros cumplen con otros ritos como los de pasar estampitas por la imagen del santo y ofrendar a San Benito exvotos. Y con las tradiciones religiosas, renovaron otras como las de hacerse con sabrosas rosquillas o compartir el vermú con los vecinos, algo ayer frustrado por la lluvia.
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