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La gran fiesta anual de la camelia

El Recinto Ferial es este fin de semana el gran punto de encuentro de los cultivadores y los aficionados a la floricultura, que pueden disfrutar de cientos de variedades en el Concurso Internacional da Camelia, el más antiguo de su especialidad en el mundo. Tras una dura pugna, Begoña Franco se hizo con la Camelia de Ouro y Pilar Bargiela con el Premio Antonio Odriozola.

Cientos de aficionados a la flor emblema de las Rías Baixas visitan este fin de semana el Recinto Ferial.

Gustavo Santos

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Pontevedra

Un total de 48 expositores procedentes de distintas localidades gallegas, cultivadores privados con fincas y viveros desde el norte de Lugo hasta Tui, así como jardines de instituciones y parques públicos, protagonizan este fin de semana la Exposición Internacional da Camelia. Se trata de la gran cita anual de los cultivadores de la flor emblema de las Rías Baixas y que convoca a cientos de aficionados en el Recinto Ferial, sede de esta 60 edición.

Cada cultivador acude a esta cita con sus lotes estrella. «Aquí está lo mejorcito de cada huerta y jardín», reconoce Carmen Salinero, presidenta de la Sociedad Española de la Camelia y una de las integrantes del jurado de esta edición en la que el gran reto han sido las lluvias de los últimos días, que ha afectado a algunos productores.

Un año más, la exposición incluye mesas generales de exhibición en las que cada expositor desarrolla su intervención, participando en las modalidades artísticas o en los certámenes para los distintos tipos de flores. En este segundo caso ha de reunir grupos de entre 3 y 9 camelias de la misma variedad, en los que el jurado valora «que sean lo mejor formadas posible, en un conjunto bastante homogéneo, que sean representativas de su cultivar, que no tengan manchas en los pétalos y además tienen que tener hoja original, de la propia planta, no recortada de otra… Y el más perfecto es el que es premiado», resume el equipo calificador.

El concurso-exposición reúne decenas de variedades de camelia.

El concurso-exposición reúne decenas de variedades de camelia. / Gustavo Santos

Éste reconoce que su labor no resultó fácil. «Es difícil decidirse por la mejor camelia blanca o roja, es muy laborioso» en una exposición de tan alta calidad. Los aficionados pueden disfrutar de un amplísimo catálogo de variedades, entre ellas las primeras camelias de Nueva Zelanda que llegaron a Europa (se importaron hace 4 décadas coincidiendo con la restauración de los jardines del Castelo de Soutomaior), o las variedades olorosas, cada vez más cultivadas.

En la exposición no faltan las variedades raras ni los bonsais.

En la exposición no faltan las variedades raras ni los bonsais. / Gustavo Santos

La lluvia de los últimos días ha supuesto un reto añadido para los 48 expositores, especialmente los que cultivan flores blancas

Con ellas, ejemplares hace hasta poco raros, como los amarillos naturales, híbridos de camelias amarillas con rosas y rojas, o colores melocotones con muchos pétalos. Asimismo, las llamativas negras, cada vez más presentes en los viveros del país.

La ganadora de la Camelia de Ouro recogió el premio, acompañada de sus nietos, de manos del vicepresidente de la Diputación, Rafa Domínguez.

La ganadora de la Camelia de Ouro recogió el premio, acompañada de sus nietos, de manos del vicepresidente de la Diputación, Rafa Domínguez. / Gustavo Santos

También expositores que proponen otros aprovechamientos de la flor, como en forma de té o como inspiración para las artesanías.

Y con las flores, actividades para niños y también degustaciones, como la de té de camelia que se celebrará hoy a partir de las 11 horas y a la que seguirá una demostración culinaria a cargo del chef Miguel Mosteiro.

Los aficionados pueden disfrutar de un amplísimo catálogo de variedades, entre ellas las primeras camelias de Nueva Zelanda que llegaron a Europa, los ejemplares olorosos, cada vez más cultivados, y otros hace hasta poco raros, como los amarillos naturales

Pilar Bargiela, Premio Especial Antonio Odriozola, que le fue entregado por el diputado responsable de la Estación Fitopaolóxica de Areeiro, Javier Tourís.

Pilar Bargiela, Premio Especial Antonio Odriozola, que le fue entregado por el diputado responsable de la Estación Fitopaolóxica de Areeiro, Javier Tourís. / Gustavo Santos

Carmen Salinero está vinculada a la camelia desde hace 45 años y encabeza la Sociedad Española de la Camelia desde 2006. En estas décadas ha visto un salto gigantesco en los cultivares gallegos. «Teníamos aquí muchas camelias», explica en este punto, «pero no le poníamos nuestro nombre propio, como Portugal, Italia y Francia», de modo que se impulsó un catálogo.

Foto de familia de los premiados, organizadores y autoridades.

Foto de familia de los premiados, organizadores y autoridades. / Gustavo Santos

Hoy este catálogo gallego en el Registro Internacional de Camelia ronda las 200 variedades obtenidas en la comunidad, la mayoría de las cuales están presentes en la exposición, en donde también figuran flores oriundas de Australia, China, Nueva Zelanda, Francia etc.

Los avances se constatan también en el tipo de jardines. «Se mejoró mucho», destaca a este respecto la presidenta de la Sociedad Española de la Camelia, y ahora se definen por su gran variedad. «Antes era todo japónica, reticulata etc, y actualmente la gente tiene amarillas, rosas, híbridos, porque los transportes son más fáciles y también la información de las redes sociales facilitan que haya más diversidad, que se conozcan nuevas especies» para las que el concurso-exposición es un escaparate único.

Begoña Franco y Pilar Bargiela, principales galardonadas

El presidente de la Sociedad Internacional de la Camelia, el italiano Gianmario Motta, fue ayer uno de los que se refirió a la gran variedad y calidad de los expositores presentes en el concurso-exposición. Tras una dura pugna, Begoña Franco se hizo con la Camelia de Ouro, destinada al concursante que presente el conjunto de mayor calidad floral con un máximo de 40 cultivares. La ganadora, que cuida sus flores en su finca de Boiro, no ocultaba su satisfacción a pesar de tratarse de una veterana, ya que recogió su octavo premio en el certamen.

Por su parte, Begoña Franco recibió el Premio Antonio Odriozola a la flor individual más hermosa.Completa el podio el Premio Especial da Sociedade Española da Camelia al concursante más destacado de entre los que participan por primera vez, que recayó en la Asociación O Souto de Rubiáns.

A mayores, una veintena de productores recibieron los galardones de las 6 categorías, una extensa relación de premios en la que la Diputación repartió 5.000 euros. Los galardonados recibieron además un broche hecho a mano por Pilar Blanco, del Obradoiro Hedra.

Gianmario Motta

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