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La odisea de encontrar piso de alquiler para los estudiantes: poca oferta y precios en alza

La mayoría de los inquilinos suelen repetir de un curso para otro ante la escasez de opciones | La búsqueda comienza cada vez antes y ya no se aspira a vivir en el centro

Una persona viendo ofertas en una inmobiliaria pontevedresa

Una persona viendo ofertas en una inmobiliaria pontevedresa / Rafa Vázquez

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Pontevedra

Precios cada vez más inaccesibles y muy pocas opciones en el mercado. Es la realidad de los estudiantes que, como cada verano, empiezan a buscar piso para alquilar durante los nueve o diez meses del curso en Pontevedra. La escasa oferta ha provocado que cada año suban paulatinamente los precios. Actualmente, una habitación en un piso de estudiantes en la Boa Vila cuesta una media de 250 euros al mes, cuando hace cinco años rondaban los 180 euros al mes.

Pisos en el centro y de tres o cuatro habitaciones es lo que más demandan los jóvenes que vienen a la ciudad para cursar sus estudios. La zona de Cruz Roja, Avenida de Buenos Aires o Cobián Roffignac son de las más demandadas por ser el punto medio entre el campus y la zona vieja. Sin embargo, la escasez de oferta ha hecho que muchos estudiantes se desvíen a otras zonas menos habituales, como A Barca e incluso Ferreirós, en Poio, ya que son próximas, por ejemplo, a la facultad de Bellas Artes.

Los pisos de tres habitaciones suele rondar los 750 euros y en el caso de los de cuatro habitaciones puede superar los 1.000 euros, dependiendo de lo grande que sea la vivienda, el número de baños o si incluye wifi, entre otras condiciones.

Cada vez se adelanta más el momento de hacer esa búsqueda, ya que la oferta, ya escasa de por sí, va menguando cada año afectada por los problemas que existen a nivel global para el acceso a una vivienda. Antes, los estudiantes empezaban a buscar piso al acabar el curso, entre junio y julio, pero ya en los últimos años la búsqueda se ha adelantado hasta mayo en algunos casos; suelen esperar un poco más aquellos que cursan el primer año y necesitan conocer los resultados de la ABAU en primera o segunda convocatoria.

También ha cambiado la forma de buscar. Mientras que hasta hace relativamente poco se contaba con la ayuda de inmobiliarias, actualmente hay mucha gente que opta por buscar por su cuenta y a través de internet. El resultado es que, tanto propietarios como estudiantes, se ahorran las comisiones de los intermediarios, pero no cuentan con el respaldo que siempre ofrecen los agentes inmobiliarios si se produce algún problema.

Aunque la demanda sigue siendo muy fuerte, profesionales del sector advierten de una ligera caída con respecto al año pasado, influenciada por esas búsquedas por internet. Lo habitual es que las inmobiliarias tengan en cartera los mismos pisos para estudiantes cada año y, si el propietario y los inquilinos están contentos, se renueve el contrato para el curso siguiente.

En Pontehabitat, por ejemplo, cuentan con seis pisos para alquilar a estudiantes y varios de los inquilinos repetirán del curso pasado, por lo que se ahorrarán una búsqueda cada vez más complicada. Desde la inmobiliaria confirman que la media de precio por una habitación es de 250 euros al mes. En su caso, con respecto al año pasado solo ha subido de precio uno de los pisos y ha sido apenas 25 euros.

En otras inmobiliarias de la ciudad cuentan con hasta 30 pisos para alquilar a estudiantes en cartera, pero prácticamente todos ocupados ya en este inicio de mes de julio.

Subidas de hasta 50 euros con respecto al año pasado

Las inmobiliarias de la ciudad apuntan que en los últimos años los precios han ido subiendo de forma paulatina. “Muchos estudiantes repiten de años anteriores y lo notan”, explican profesionales consultados por FARO, que indican que el aumento está entre 30 y 50 euros más con respecto al curso anterior. El principal motivo es la falta de oferta de pisos para alquiler en Pontevedra, especialmente desde el auge de las viviendas de uso turístico, ya que algunos propietarios consideran más rentable alquilar su piso por días o semanas, sobre todo en la temporada estival. Agentes inmobiliarios explican que “los pisos de estudiante siempre son un poco más caros porque se alquilan por diez meses al año y a los propietarios les queda dos meses el piso vacío”. Sin embargo algunos propietarios aprovechan para alquilar el piso también en verano, si la misma inmobiliaria lo tramita. Los propietarios que se decantan por alquilar a estudiantes lo hacen porque la mayor parte de estos pisos no suelen estar tan amueblados como los de alquiler a largo plazo o vacacional y se han ido montando más poco a poco, por ello desde las inmobiliarias apuntan que tendrían más dificultades para darles otra salida.

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