Lo nunca visto: una sirena en la ría

Un grupo de estudiantes de Comunicación Audiovisual rueda el corto “A chamada do mar” en varias localidades de la comarca

Fotografía de familia de parte de los participantes en el rodaje.

Fotografía de familia de parte de los participantes en el rodaje. / FdV

No todos los días ocurre que alguien se dé un paseo por la playa y se encuentre una sirena. Pero así ha sido en la de A Seca, en Poio, donde un grupo de jóvenes estudiantes de Comunicación Audiovisual de la Universidade de Vigo estuvieron rodando ayer el cortometraje “A chamada do mar” en el marco de su trabajo de fin de grado.

Dirigidos por Rocío Lombao, los 17 estudiantes han grabado en la playa de A Seca, en Poio, y en el puerto de Marín, así como en emplazamientos en interior.

“A chamada do mar” cuenta la historia de una familia vinculada al sector marítimo, donde los personajes son Nerea, una niña imaginativa; Miguel, su padre, marinero de altura; Lourdes, la madre, mariscadora, y la sirena.

La familia monta una piscina en el exterior de la casa, pero la pequeña solo tiene permiso para bañarse cuando alguno de los adultos está presente. Sin embargo, pronto empieza a escuchar cantos que provienen de la piscina, quizá influenciada por las historias que su padre le ha contado en diversas ocasiones sobre la protección que las sirenas ofrecen a los navíos en peligro en alta mar.

Un momento del rodaje junto a la sirena en la orilla de la ría.

Un momento del rodaje junto a la sirena en la orilla de la ría. / FdV

Leyenda de Mogor

Tal y como explican los alumnos de la facultad pontevedresa, el cortometraje se basa en la conocida leyenda de “A serea de Mogor”, que cuenta que en esta conocida playa marinense vivía una sirena que solo se podía ver los días de sol, entre el “lusco e fusco”. En esos momentos, este ser mitológico se subía sobre una roca muy cerca de la orilla y se quedaba allí hasta que oscurecía; después volvía a su cueva.

“Cuando Nerea se preocupa y se pone en la peor situación posible, aparece la sirena para establecer un punto de conexión entre padre e hija. La sirena es una humanización de las preocupaciones de Nerea”, afirman los estudiantes.

En la dirección de este trabajo está Rocío Lombao González, mientras que en la producción, Paula Pereira Míguez. El director de fotografía es Daniel Iglesias González y al frente del sonido figura Cristina Neta Pérez. Emma Poceiro Neira es la directora de arte.

Años 90 y 2000

El diseño visual utilizado para esta cinta está inspirado en las cámaras de vídeo de los años 90 y 2000 y las grabaciones caseras de la época y en las fotografías analógicas. “La historia está basada en los mitos y es una mezcla entre una realidad representativa del pueblo gallego costero, la imaginación infantil y la realidad subjetiva de la memoria”, indican los estudiantes de Comunicación Audiovisual.

Por ello, las localizaciones en interior simbolizan espacios seguros, mayormente llenos de “ternura, seguridad y familiaridad”, mientras que las exteriores representan “espacios fuera de la zona de confort y en los que hay más caos, ruido y la sensación de riesgo aumenta”.

El cortometraje será estrenado en una proyección privada, pero la idea del grupo es que pueda ser presentado en diferentes festivales del audiovisual.