Los extranjeros llevan el peso del incremento de población en municipios costeros de la comarca

El mayor aumento en las dos últimas décadas se dio en Poio y en Marín. En Sanxenxo la subida está más igualada con las personas procedentes de otras comunidades autónomas españolas y provincias gallegas

Ambiente en la playa de Silgar, en el centro urbano de Sanxenxo.

Ambiente en la playa de Silgar, en el centro urbano de Sanxenxo. / GUSTAVO SANTOS

La pandemia del coronavirus y las restricciones de movilidad marcaron un antes y un después en el padrón de localidades costeras españolas, y Galicia no iba a ser la excepción. Pero la tendencia ya venía de atrás, de modo que el mapa que surge referido a las dos últimas décadas es claro: el aumento de población está marcado por las personas nacidas en otros países. Es el caso de los municipios de Poio, Marín y Sanxenxo, aunque en este último, además, también es muy significativa la subida debida a personas procedentes de otras comunidades autónomas e incluso provincias gallegas.

Según los últimos datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística de censos de población y viviendas, Poio y Marín destacan como concellos con mayor incremento porcentual de vecinos nacidos en el extranjero, aunque con algunas diferencias notables.

Poio, a la cabeza en crecimiento

En el caso de Poio, es uno de los concellos que más ha crecido en los últimos veinte años, al pasar su población de poco más de 14.000 habitantes a superar ampliamente los 17.000 en la actualidad.

Esos más de 3.000 vecinos nuevos se reparten de forma muy diversa, con 931 llegados desde el extranjero, lo que supone el mayor incremento de todos los posibles registrados en función de la procedencia, con casi un 172%. Esto significa que a principios de los 2000 había 542 personas censadas en Poio que habían nacido en el extranjero frente a las 1.473 actuales.

A una distancia considerable hay que interpretar el 65% de aumento de los nuevos vecinos nacidos en otras comunidades autónomas: 608 hace dos décadas y más de un millar hoy día. Les siguen los que proceden de otras provincias gallegas, con un 56%, 664 frente a 1.048.

Por último, no hay que olvidar a aquellos nuevos habitantes en el municipio poiense llegados desde otros concellos de la comarca. Son, eso sí, los más abundantes en cifras absolutas, ya que de 5.098 se ha pasado a 6.160, pero en porcentajes es la menor subida, de un 21% aproximadamente.

El caso particular de Marín: pierde población

La lectura en lo que se refiere a Marín hay que hacerla desde otra óptica, ya que si bien su incremento de población extranjera es similar a Poio, en el cómputo total el municipio pierde habitantes, con una caída superior al 3%, al pasar de cerca de 25.000 vecinos a poco más de 24.000.

En todo caso, esas personas nacidas en otros países han hecho posible que la reducción no haya sido tan acusada, ya que han aumentado de 644 que había a principios de los años 2000 a 1.730 en la actualidad, es decir, un millar más y un aumento del 168%.

En el resto de parámetros, la villa marinense tiene tendencia a perder población. Solamente no lo hace en los que nacieron en otras comunidades autónomas, que pasan de 1.100 a 1.252, un 14% más. Sin embargo, pierde habitantes sobre todo en el grupo de los nativos en el propio municipio, con más de un -10%, al bajar de 16.745 a 14.974 en dos décadas.

También aquellos que nacieron en otras provincias gallegas se reducen de forma considerable en Marín: otro -10%, al pasar de 1.184 a 1.065.

Cifras de la villa sanxenxina

En lo que se refiere al ayuntamiento de Sanxenxo, merece una mención especial, ya que está muy igualada la subida de su población procedente del extranjero con la de otras comunidades autónomas.

A modo general, Sanxenxo incrementó sus habitantes en las últimas dos décadas en casi un 10%: de 16.098 a 17.837. El porcentaje más elevado corresponde a los llegados de otros países, con un 65%, al pasar de 519 a 1.486, seguido del de los de otras comunidades, que pasan de 335 a 778, un 57% más. También es significativo el 49% correspondiente a personas de otras provincias, que suben de 426 a 839. Por el contrario, su población autóctona cae casi un 10%, ya que pasa de 12.298 personas a 11.215.

La capital de la provincia no iba a ser diferente, con un aumento generalizado de su población en veinte años superior al 10%: de menos de 75.000 habitantes a superar largamente los 82.000.

Del total de 7.650 vecinos que ha sumado en ese período de tiempo, 5.435 son personas nacidas en el extranjero, con una subida en este sentido de más del 175%.

El resto de incrementos en la Boa Vila no son significativos. Los vecinos procedentes de otras comunidades autónomas con casi un millar, un 20,5% más, mientras que los de otros concellos de la comarca son más de 2.000, un 14% al alza.

El resto son habitantes que llegaron de otras provincias gallegas, un 7% más, 439. En el lado opuesto, casi un 3% de caída en autóctonos: 1.261 menos.

El consumo de agua, el principal indicador turístico local

El Concello de Sanxenxo tiene expuestos a público los análisis de consumo en base al Sistema de Inteligencia Turística, que se centran en la electricidad, agua y generación de residuos, entre otros. Así, por ejemplo, en lo que se refiere al consumo de agua, uno de los que más impacto tienen en las localidades con el incremento poblacional, en metros cúbicos se ha incrementado en una década desde 1,14 millones de metros cúbicos hasta 1,32 millones, lo que ha supuesto en aumento del gasto desde 843.147 euros hasta 1,22 millones de euros. En cuanto a los usuarios, aumentaron en ese período de tiempo desde los 49.577 a 61.047, mientras que los abonados, de 36.430 a 47.644.

Respecto a la generación de residuos, otro de los grandes indicadores, en el último año completo analizado por el Concello, el 2021, se fijó en una media de cuatro millones de residuos rurales, frente a más de seis millones de residuos urbanos. Lo que más se producen son vidrios, superando los 600.000, seguidos de envases de plástico, con más de 400.000 de media. En cuanto al papel doméstico, es de algo más de 370.000. El papel de los comercios no llega a los 200.000, igual que los voluminosos, que fue de menos de 180.000.

Suscríbete para seguir leyendo