El BNG de Pontevedra lleva a Pleno una moción para la liberalización de la AP-9

Peaje de la AP-9 en Vilaboa.

Peaje de la AP-9 en Vilaboa. / Rafa Vázquez

S. R.

El Bloque Nacionalista Galego presentó a la Comisión de Goberno una moción para solicitar el rescate de la AP-9 y su transferencia a Galicia. El texto busca recoger el acuerdo adoptado, a iniciativa de los nacionalistas, en el Congreso, y los restantes grupos municipales se abstuvieron para estudiar el texto.

El concejal de Infraestruturas, César Mosquera, explicó en la mañana de este martes que, en general, se busca que el Pleno de la corporación inste a iniciar el trámite para anular la prórroga de 25 años y se supriman los peajes, asumiendo la gestión directa de la autopista.

También se solicita el impulso de la transferencia de la AP-9 a Galicia y que el Estado y la Xunta encarguen estudios en los que se exploren las vías jurídicas para la anulación de la prórroga y se evalúen los costes económicos que supondría la gestión directa de la autopista.

La moción hace hincapié en que prolongar la concesión hasta el año 2048 representa “un importante problema desde el punto de vista social, económico y político”, dado que la autopista funciona como un eje alrededor se articula un territorio con más del 70% de la población de la comunidad, los 3 aeropuertos, todos los puertos de interés general y también la mayor parte de la actividad económica y empresarial.

Los nacionalistas hacen hincapié en que prolongar la concesión hasta el año 2048 representa “un importante problema desde el punto de vista social, económico y político”, dado que la autopista funciona como un eje alrededor se articula un territorio con más del 70% de la población de la comunidad y también la mayor parte de la actividad económica y empresarial

“Que un elemento de movilidad tan central sea una vía de pago con los porcentajes más altos del Estado español es un evidente problema”, destaca el BNG, “no solo para los usuarios particulares, sino también para las empresas”, que ven agravados sus costes de producción y distribución por el pago de peajes.

El escenario se ve agravado, añaden los nacionalistas, porque Galicia carece de un sistema de transporte público, tanto para pasajeros como para mercancías, capaz de estructurar la movilidad interna de forma racional. También influye el hecho de que se trata de una ocupación dispersa del territorio que acentúa la dependencia del vehículo privado, y la posición geográfica periférica en la Península y en Europa de Galicia, lo que nos hace cautivos, especialmente a las empresas que quieren comercializar sus productos fuera del país, del transporte por carretera.

A estas motivaciones el BNG añade una cuarte “realmente importante”, subraya: que mantener los peajes en la AP-9 representa un castillo no solo para todos los gallegos sino una clara discriminación con el país, dado que todas las autopistas de la generación de la AP-9 están hoy libres de pago.