Precintado el patio infantil del CEIP San Martiño de Salcedo al detectarse amianto

El Concello procederá a limpiar toda la zona porque se desconoce si se debe al relleno del suelo o a un pedazo de uralita | El área lleva cerrada al uso desde hace varias semanas

El patio infantil del centro escolar, precintado desde hace semanas.

El patio infantil del centro escolar, precintado desde hace semanas. / RAFA VAZQUEZ

Varias semanas llevaba precintado el patio de juegos infantil del CEIP San Martiño de Salcedo, en el que se ha detectado presencia de amianto, un mineral que produce daños irreparables en la salud cuando la exposición es continua.

La voz de alarma se dio hace unas semanas, cuando se levantó el material superior del relleno de este patio y se vio que había amianto. FARO ha contactado tanto con el Concello de Pontevedra como con la Consellería de Educación de la Xunta de Galicia y ambos han confirmado la presencia de este mineral. De hecho, desde hace varias semanas el área está precintada.

“En este colegio se hizo una obra de relleno en el patio, que no fue ejecutada por la Consellería”, explican fuentes de la Xunta, que añaden que “con el paso del tiempo se levantó el material superior y aparecieron restos de amianto debajo”.

“Al tener conocimiento del asunto, la Jefatura Territorial se puso en contacto con el Concello y van a hacer un escarificado del patio y a poner otro relleno”, indican.

Por su parte, desde el gobierno local afirman que al parecer el amianto procede de un trozo de uralita. “Se va a limpiar todo el patio para ver si hay más, porque no se conoce cómo llegó hasta allí, se desconoce su procedencia. Se va a mover incluso parte de la superficie de la tierra para mayor seguridad”, informan.

En todo caso, al haber concluido el curso, los trabajos se llevarán a cabo con el rigor necesario y cumpliendo la normativa de seguridad establecida por ley para tales casos, evitando la presencia de los escolares en la zona

El Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia, ISSGA, de la Xunta informa en su página web de que “la presencia del amianto por sí solo en diferentes materiales no supone un riesgo para la salud, pero cuando estos materiales sueltan las fibras que contienen al ambiente, como sucede en diferentes trabajos que implican su manipulación, resultan especialmente peligrosos”.

“Cuando las diminutas e imperceptibles fibras del amianto contaminan el aire que respiramos pueden llegar hasta lo más profundo de los pulmones, causando daños irreparables. Se le llama el enemigo invisible porque no se nota ningún efecto inmediato; las enfermedades que provoca, sobre todo de pulmón, tardan en aparecer 10, 20, 30 e incluso 40 años”, resume.

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