Recta final para la Casa Consistorial tras dos años de obra

El Concello de Pontevedra confía en utilizar en cuestión de meses el inmueble de Sesmero

Una de las visitas a las obras de rehabilitación del edificio de la plaza de España.

Una de las visitas a las obras de rehabilitación del edificio de la plaza de España. / GUSTAVO SANTOS

A la espera de que se rehabilite el convento de convento de Santa Clara y el pazo de Montero Ríos en Lourizán, la principal obra pública de rehabilitación del patrimonio arquitectónico de la ciudad es el que se realiza desde hace dos años en la Casa Consistorial de la plaza de España. Sin uso oficial desde 2011 (aunque sí se aprovechaba alguna estancia para labores administrativas y de archivo) hace justo dos años, en junio de 2021, comenzaba su rehabilitación con el fin de recuperarlo para actos institucionales.

Se adjudicó en diciembre de 2021 por algo más de 1,3 millones, pero hace unos días se pactó con la Diputación el pago de un modificado por 430.000 euros más, lo que eleva el presupuesto a casi 1,8 millones. En el sector de la rehabilitación se dice muchas veces que en obras de este tipo, en especial en inmuebles históricos, “nunca se sabe lo que te vas a encontrar” y en la Casa Consistorial aparecieron las habituales “sorpresas”: la necesidad de realizar refuerzos estructurales, el aislamiento de las paredes tras aparecer filtraciones de agua, actuaciones en vigas metálicas y de madera y mejora del firme de la primera planta.

Con todo, el gobierno local, que ya utilizó el balcón del edificio para el pregón de las fiestas de la Peregrina de 2023, confía en regresar a la Casa Consistorial en los próximos meses. De hecho, se apunta que la rehabilitación está en su “recta final”. Será entonces cuando se podrá disfrutar de nuevo de un emblemático edificio cuyas señas de identidad son unas majestuosas escalinatas, un lucernario en la cubierta, que reemplazó en su día a la cristalera decorada y un gran salón de plenos que lleva dos décadas sin utilizarse, desde que las sesiones plenarias se trasladaron al Teatro Principal.

El exterior se restauró hace unos años. |   // R. V.

Lucernario acristalado. / RAFA VÁZQUEZ

En la rehabilitación incluso se ha recuperado el reloj que preside el frontispicio principal, para que vuelva a dar la hora. Será la “guinda” para que el Concello vuelva a tener una sede histórica en uso.

Se trata de un edificio de 1879 realizado por el arquitecto Alejandro Sesmero como sede del Concello de Pontevedra modificado puntualmente en los años 50 y 80 del pasado siglo. El solar sobre el que se ubica el inmueble, conocido como Pazo da Casa Consistorial, ha acogido históricamente la Torre de la Bastida, vinculada a la puerta de San Domingos y las Casas Consistoriales del siglo XVI donde se realizaron los primeros plenos municipales con acceso desde la Rúa Alhóndiga”.

Lucernario acristalado. |   // RAFA VÁZQUEZ

El exterior se restauró hace unos años. / RAFA VÁZQUEZ

Con la reforma se apuesta por destinar la planta semisótano a archivos municipales, con la posibilidad de acondicionamiento para otros usos en un futuro próximo; la planta baja a oficinas técnicas; y la planta primera para usos institucionales, con las siguientes dependencias: Salón de plenos, equipado para la presencia de público y con cabina de imagen y sonido para la retransmisión en directo. Deberá ser un espacio versátil, con posibilidad de celebración de bodas civiles; Sala de Comisiones, vinculada al salón de plenos y con capacidad de reunión de 15 personas; Sala de recepción de la Alcaldía, de función representativa y dotada de servicios higiénicos propios.

El proyecto señala que “en cuanto a la organización general del edificio este deberá contar con dos entradas funcionales: la entrada principal, frente a la Plaza de España, se usará para servicios institucionales y protocolarios; y la entrada a nivel de semisótano desde la rúa Alhóndiga resolverá las circulaciones operativas de las oficinas administrativas sitas en las planta baja y semisótano”.

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