Un verano que llega al ralentí

Las ventas de productos típicos de la temporada estival se estancan en las últimas semanas debido al mal tiempo, una situación que debería cambiar a partir de este jueves

Un chico prueba complementos y ropa de verano en Mission Surf Shop.   | // GUSTAVO SANTOS

Un chico prueba complementos y ropa de verano en Mission Surf Shop. | // GUSTAVO SANTOS

El mal tiempo de las últimas semanas ha frenado de forma considerable la venta de productos típicos de la época estival entre los pontevedreses. Bañadores, gafas de sol, toallas para la playa, cremas protectoras e incluso tablas de surf son algunos de los elementos que, a golpe del mes de junio, liderarían los movimientos del mercado, pero este año el verano, que se inicia oficialmente este jueves 20 de junio, está llegando al ralentí, contagiando a los consumidores de su parsimonia a la hora de adquirir los complementos imprescindibles para disfrutar de la playa, la piscina o la montaña.

Las gafas de sol son uno de estos complementos imprescindibles prácticamente durante todo el año, pero en verano, con muchos más días de intenso sol, lo son aún más. En Óptica Lafuente, en la calle Marqués de Riestra, confirman que el mal tiempo ha frenado ligeramente las ventas, que confían en que volverán a números normales con la llegada del buen tiempo, este mismo fin de semana.

En este sentido, cabe destacar la importancia de adquirir las gafas en establecimientos de óptica y optometría y dejarse aconsejar en cuanto al tipo de lente más adecuada según la persona. Sin grandes novedades en el mercado, las gafas de sol se dividen en hasta cinco categorías dependiendo de la absorción lumínica que posean, por lo que las que tienen cristales más claros serán óptimas para lugares cerrados, con poca luz o de noche, y las de cristales más oscuros para condiciones de luminosidad más fuerte. En general, se recomiendan lentes de categoría 2 y 3, las más habituales, y siempre con filtro polarizado, porque reduce considerablemente los deslumbramientos, algo fundamental, por ejemplo, a la hora de conducir.

Una mujer se prueba gafas de sol en la Óptica Lafuente. |   // GUSTAVO SANTOS

Una mujer se prueba gafas de sol en la Óptica Lafuente. | // GUSTAVO SANTOS / Cristina prieto

No solo en este elemento se nota un pequeño frenazo en cuanto a las ventas, sino también en ropa de verano, bañadores, toallas... Así lo confirman en la tienda Mission Surf Shop, en la calle Peregrina. Aunque sus ventas son bastante estables a lo largo de todo el año por los productos para practicar surf y el material técnico específico, sí apuntan que, por ejemplo, “la ropa de verano todavía está un poco parada, se nota el mal tiempo que hemos tenido”.

Desde este negocio local señalan que la temporada fuerte arranca hacia mediados de julio, “cuando hay más turismo y mucha gente aprovecha que está pasando unos días por la costa para comprar algunas cosas diferentes”.

Como tienda especializada en artículos de surf en la ciudad, el responsable de Mission apunta que, aunque las ventas son estables a lo largo de todo el año, en verano siempre notan un ligero repunte por las personas que se inician en esta actividad, que adquieren tablas y diferentes complementos, pero también señala que muchos apasionados del surf “compran tablas de verano para renovar las suyas o trajes de neopreno más finos”.

En una situación similar se encuentran otras tiendas de ropa y zapaterías de la ciudad, cuyos productos más específicos de esta época, especialmente chanclas y sandalias, todavía no se están vendiendo al nivel de otros años.

Con cierto retraso se están produciendo las ventas de productos como cremas de protección solar y aftersun, que empiezan a venderse a mejor ritmo ahora, ante la cercanía del primer fin de semana oficialmente de verano con buen tiempo.

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