A un mes de la apertura del marisqueo de a pie: “La actividad tiene que retomarse”

Las mariscadoras confían en que hasta el próximo 22 de julio “la almeja dé un estirón” | Estas semanas siguen con labores de traslado, “sachando” y removiendo el sustrato

Asistentes, ayer, al acto entre Abanca y cofradías de las rías de Pontevedra y Arousa.

Asistentes, ayer, al acto entre Abanca y cofradías de las rías de Pontevedra y Arousa. / RAFA VAZQUEZ

“El marisqueo tiene que abrirse y la actividad tiene que retomarse”. Así de contundente se manifiesta Carmen Vázquez Nores, patrona mayor de la cofradía de Lourizán cuando queda poco más de un mes del plazo previsto para la apertura del marisqueo de a pie, que lleva cerrado meses en el fondo de la ría de Pontevedra debido a los problemas de mortandad de la almeja por el exceso de agua dulce y a la lentitud en su crecimiento.

Hace unos días, el marisqueo de a flote decidió ampliar su paro de la actividad cuatro meses más hasta el 1 de noviembre, para que a la cría de almeja le dé tiempo a estar apta para su captura con la talla mínima exigible. Sin embargo, la situación es muy distinta en la actividad a pie, ya que las profesionales no pueden seguir paradas y las ayudas ya se han agotado.

Vázquez Nores afirma a FARO que el 22 de julio, la fecha que se fijó hace meses, se abrirán las zonas al marisqueo en el fondo de la ría porque “hay que ver cómo actúan las especies”.

Y es que las mariscadoras ya no disponen de más ayudas y la situación para las familias solo puede ir a peor en este sentido. La patrona mayor de Lourizán aclara que la decisión en el caso del marisqueo a flote tiene sentido porque estos profesionales “pueden echar mano de otras artes, tienen otros recursos”, no siendo ese el caso de la actividad a pie.

De hecho, en la votación en la que se decidió no abrir la mayoría de los votos fueron en esta dirección, frente a tres contrarios.

Mientras tanto, las cofradías siguen trabajando para regenerar las zonas de siempre de almeja. Se están llevando a cabo labores de traslado de unas áreas más productivas a otras que siguen más inactivas, pero también se realizan “sachados” y se remueve el sustrato, tanto a mano como ya se ha hecho desde embarcación.

Podría ocurrir que de aquí a la fecha prevista del 22 de julio “la almeja dé un estirón”, confía Carmen Vázquez Nores.

Todo el problema surgió el pasado otoño, y se prolongó también durante la estación invernal, con las abundantes lluvias caídas, que bajaron la salinidad de las aguas en el fondo de la ría, con lo que eso supone para el ciclo de vida del bivalvo.

Ahora que eso ya ha pasado, la patrona mayor de Lourizán descarta que las precipitaciones de los últimos días vayan a influir de nuevo negativamente. “Siempre llovió en Galicia. Ahora cuatro gotas no van a afectar ya. Pero lo que llovió entonces fue mucho. Para que nosotras nos asustemos...”, reconoce.

Y es que además, el agua dulce pilló a la almeja muy débil, por lo que se produjeron desoves masivos. Todo ello animó a cerrar el marisqueo.

Pérdidas millonarias

El sector acumula pérdidas millonarias. Solamente si se tienen en cuenta las cantidades vendidas en la Lonja de Campelo en el primer semestre del año pasado, y en caso de que fuesen similares en el mismo período del actual 2024, se estaría hablando de cerca de tres millones de euros.

Entre el 1 de enero y el 19 de abril de 2023 se vendieron en esta lonja más de 204.000 kilos de almeja, que supusieron un montante cercano a los 2,8 millones de euros.

Los ánimos en el sector han decaído durante los últimos meses, hasta el punto de que un número importante de mariscadores se manifestaron el 30 de abril para reclamar a las Administraciones públicas que se impliquen con el problema. Los convocantes aseguraron que era una convocatoria apolítica y lograron la asistencia de alrededor de 400 personas. Secundaron la protesta profesionales del marisqueo de las rías de Pontevedra, Arousa y Vigo.

Acuerdo con Abanca sobre soluciones financieras

Abanca y las cofradías del norte de Pontevedra renovaron ayer su acuerdo de colaboración, a través del cual se proporcionarán soluciones financieras al colectivo y apoyar su actividad.

La directora territorial de Abanca en Pontevedra, Carmen Fernández Penas, firmó el acuerdo en la sede de la entidad en la capital de la provincia con las cofradías del fondo de la ría de Pontevedra, así como de la de Arousa: Pontevedra, Lourizán, Marín, Poio, Sanxenxo, Portonovo, Vilaboa, Bueu, Carril, Vilanova, O Grove, A Illa, Cambados, Vilaxoán y la Lonja de Campelo y Parquistas de Carril.

Todos ellos podrán disponer de pólizas de crédito específicas para hacer frente a los paros biológicos y otras interrupciones de la actividad. También se incluyen préstamos de anticipo din intereses ni comisiones y otros productos, como anticipos, avales o seguros especializados.

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