Infraestruturas reclama “el máximo consenso posible” para desbloquear la Variante de Alba

La conselleira y el alcalde analizan mañana la posibilidad de ejecutar un vial entre las carreteras de Vilagarcía y Santiago que el Concello planifica sin éxito desde hace años | Varios colectivos vecinales piden ahora la obra

Una de las protestas vecinales contra el proyecto de variante, en 2019.

Una de las protestas vecinales contra el proyecto de variante, en 2019. / Rafa Vázquez

Durante años el Concello trata de lograr el apoyo de la Xunta para ejecutar la denominada Variante de Alba, un vial que permita conectar por el Norte de la ciudad las carreteras de Vilagarcía (la PO-531) y la de Santiago (N-550) y que sirva de alternativa a la sinuosa y estrecha PO-225 y evite también el paso de los camiones por la calle Domingo Fontán, ya en el casco urbano.

Con un presupuesto que ha oscilado entre los 8 y los 14 millones de euros, la Consellería de Infraestruturas siempre se ha mostrado remisa a su ejecución con el argumento de que existe una gran oposición vecinal al proyecto, especialmente en las parroquias de Campañó y Alba.

Ese argumento se mantiene y la actual conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, ha reiterado que este posible proyecto tenga “el máximo consenso vecinal posible”, pero al menos ahora se abre a negociar el asunto con el Concello. Para mañana viernes está programada una reunión entre la propia conselleira y el alcalde, Miguel Fernández Lores, para tratar de desbloquear la variante.

La reunión llega apenas un mes después de registrarse un “giro” en el movimiento vecinal, al unirse ocho asociaciones para pedir “de forma definitiva la construcción del vial, que permitiría conectar la carretera de Vilagarcía con la de Santiago”. En una carta enviada al Concello, los colectivos firmantes consideran que “la construcción de la variante tiene vital importancia para las parroquias del norte del municipio, ya que este vial las conectaría directamente con la zona costera de Poio y con la carretera de Vilagarcía que da acceso a la autovía hacia la costa y la conexión con la autopista, sin producir una gran impacto ambiental”. “También mejoraría el acceso de los usuarios del centro de salud de Lérez y del Hospital de Montecelo”, añaden.

Los vecinos recuerdan que en el Consello de la Xunta del pasado 16 de abril se aprobó el proyecto de mejora de la seguridad en la PO-531 (carretera de Vilagarcía) con la construcción de una rotonda a su paso por Campañó, “que coincide con la ya proyectada para la variante de Alba”.

Las asociaciones que han enviado este texto al Concello de Pontevedra son O Mirador de Ponte Porreiro, San Bieito de Lérez, Outeiro do Castro, O Carballo dos Campos, Os Tres Pinos de Santa María de Xeve, O Crabadoiro de Santo André de Xeve, O Chedeiro de Cerponzóns y A Capela da Devesa. No son todos los colectivos de las zonas afectadas por la variante y que los diferentes proyectos presentados también han contado con importantes movimientos detractores, como los que generaron las manifestaciones organizadas en agosto de 2019.

En todo caso, para el alcalde de Pontevedra “estamos en un nuevo tiempo y dejamos atrás la decisión que el gobierno de la Xunta tenía de no hacerla”. “Espero que esto sea un punto de inflexión definitivo para que se acometa esta obra tan demandada por el Concello y una mayoría de los vecinos de las parroquias del norte de Pontevedra”, dijo Fernández Lores.

El gobierno local estaría incluso dispuesto a ejecutar la obra, como ya hizo con la entrada a la ciudad por la calle Josefina Arruti con el Ministerio de Fomento. “Los fondos eran del Ministerio y ahora serían de la Xunta”, apuntó el alcalde.

La búsqueda de parcelas para viviendas públicas

La reunión de mañana entre el alcalde y la conselleira también podría servir para profundizar en las vías de colaboración abiertas entre ambas partes para disponer de terrenos municipales en los que ejecutar vivienda pública, más allá de los solares de Valdecorvos donde el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) proyecta ya 178 pisos. Hace unas semanas el Concello ofreció al IGVS diversas ubicaciones en la ciudad, las más prometedoras las ubicadas en la antigua Tafisa y en Valdecorvos. El concejal de Urbanismo, Alberto Oubiña y el director xeral del área en el Concello, Xosé Manuel Tato, se reunieron ayer con el secretario xeral de Vivenda de la Xunta, Heriberto García, y el jefe territorial del IGVS José Manual González, para avanzar en este proyecto. Una vez elegidas las primeras parcelas, el gobierno local agilizará su cesión. En Pontevedra, el IGVS ya adjudicó la ejecución de 74 pisos sociales en Valdecorvos por 14 millones de euros, una actuación que ya dispone de licencia municipal y trabaja en la redacción de los proyectos para 104 más en dos solares de Xestur en el mismo barrio. Pero la intención de la consellería es ampliar aún más el parque, de ahí que se busquen más terrenos. Las parcelas municipales más valoradas desde el IGVS son las de Valdecorvos, en la calle Prado Novo, y en Tafisa, en la calle Ernestina Otero. En relación con las parcelas que serán estudiadas en un segundo turno y que también contarían con licencia directa, serían la de la rúa das Devesas, Amado Carballo y Poza dos Canos. En este caso, cuentan con menos suelo, lo que se traduciría en menos vivienda. En tercer lugar, estaría la parcela de la Finca do Teucro, que precisaría de una evaluación económica de compensación y un estudio de detalle y desarrollo de la urbanización.

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