Cultura afronta la restauración de Santa María para revelar en 2025 la “nueva cara” del templo

La consellería programa para este mes el inicio de las obras en la basílica, con una primera fase de nueve meses | El proyecto, adjudicado en abril, ronda el medio millón de euros

Una anterior actuación, en 2020, en la fachada principal de la basílica.

Una anterior actuación, en 2020, en la fachada principal de la basílica. / Rafa Vázquez

N. Davila / S. Regueira

“El acta de replanteo de la obra está prevista para la semana del 24 de junio”, es decir dentro de siete días. y el plazo de ejecución es de nueve meses, hasta marzo de 2025. Es el calendario que maneja la Consellería de Cultura para comenzar, y finalizar, la rehabilitación parcial de la basílica de Santa María la Mayor, un proyecto que ha sido especialmente complicado de adjudicar, (con dos tramitaciones al quedar desierta la primera) pero que finalmente se resolvió en abril pasado a favor de la empresa Rehabilita por 496.544 euros. Uno de los apartados más destacados de esta restauración es el relativo a su fachada principal, si bien está previsto todo el proyecto en dos fases.

Se extenderá a las cubiertas, fachadas o cresterías, con una renovación total de la techumbre del ábside, que se realizará en madera laminada de castaño, y la demolición del faldón de la nave lateral. Son algunas de las actuaciones previstas por la Consellería de Cultura en el proyecto de recuperación del templo. En principio se acometerá la renovación de cubierta de la cabecera; conservación de la cubierta de la nave lateral anexa a la misma por el lado sur; formación de canalones e impermeabilización de encuentros con los paramentos verticales y el sistema de recogida de aguas en estos tejados.

El proyecto de rehabilitación también contempla para esta primera fase la restauración de la fachada principal, así como de las del sur y la cabecera, incluyendo sus cresterías, así como la “formación de plataforma y prolongación de línea de vida norte para acciones de mantenimiento y conservación en la cubierta de la nave norte”.

Por su parte, en la segunda fase, aún pendiente de licitar, se llevará a cabo la restauración completa de la fachada norte y la recuperación de muros bajos del frente oeste de la basílica.

Tras el inicial acopio de material y demás elementos de apoyo está prevista “la instalación de los andamios en las fachadas objeto de actuación” mediante “andamiaje con escaleras de evacuación en la zona del ábside y en la fachada principal”. También se instalará una plataforma elevadora eléctrica con brazo articulado, hasta 20 metros y carga de 1.750 kilogramos.

Una vez finalizados los trabajos de instalación del andamiaje, se habilitarán plataformas para el acopio de material bajo la cubierta de la nave principal, que servirá para albergar a resguardo de las inclemencias meteorológicas los materiales y herramientas de uso cotidiano o inminente; y en las partes interiores de las cresterías.

Los primeros trabajos que se acometerán serán precisamente los que necesiten esas plataformas para llevarse a cabo, en los faldones o cubiertas que han de ser sustituidos. A continuación seguirán las obras sobre los tejados.

El plan de rehabilitación de Santa María también contempla varias demoliciones. Una vez finalizada la recuperación de las cresterías interiores de las cubiertas afectadas, se llevarán a cabo estos derribos, que se centrarán en los faldones de cubierta del ábside y en el faldón de la nave lateral norte lindante, siempre según el proyecto que la Xunta plantea a las constructoras interesadas. Se demolerá la actual teja de cerámica curva que techa ambas cubiertas, así como el tablero ondulado bajo teja situado sobre el ábside.

Javier Porro: “Es una intervención complicada... Pero necesaria”

“Estamos muy contentos de que la Xunta haya apoyado la intervención en un BIC tan importante en nuestra ciudad y en el Camino de Santiago”, señala el párroco de Santa María, Javier Porro, a propósito de inminente inicio de las obras de restauración de la basílica. Destaca que “es una intervención complicada, una segunda fase que continúa la renovación de las cubiertas. Se había mejorado aproximadamente un 50%, la nave central y las dos laterales, pero falta por hacer todo el ábside y las capillas laterales, así como la sacristía”. Plantea desafíos, añade, “porque hay bajantes de aguas que dan contra otros muros, es un trabajo un poco delicado”. La parroquia también expresa su satisfacción por la futura intervención en la fachada “que es una joya del renacimiento gallego”, recuerda, “a mucha gente que viene a Pontevedra le llama la atención la vegetación que hay, pero nosotros no podemos hacer nada porque cualquier tipo de limpieza ahí exige la intervención de restauradores”. La mejora exigirá que “durante bastante tiempo habrá que montar andamios, pero es una obra necesaria y lo importante es que quede bien”, constata el sacerdote. Otro de los retos está ligado a la presencia de palomas y gaviotas. “Es cierto que hay que buscar un sistema, y eso lo tendrán que decidir los profesionales, para evitar que los excrementos dañen la piedra, porque es un problema serio”. También se intervendrá en la crestería. “Es una obra considerable, supongo que llevará bastante tiempo pero los feligreses estamos muy contentos”.

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