Más educación en nutrición y un abordaje multidisciplinar, los retos en la diabetes tipo 1

La asociación Anedia presenta en Pontevedra un estudio pionero sobre hábitos saludables en la población infantil y juvenil con esta enfermedad crónica y autoinmune

Fotografía de familia en la presentación del estudio, ayer en la Diputación de Pontevedra.

Fotografía de familia en la presentación del estudio, ayer en la Diputación de Pontevedra. / GUSTAVO SANTOS

La diabetes 1 es un tipo en el que el páncreas produce poca o nula insulina. Como consecuencia, la glucosa en la sangre se eleva de forma alarmante y desencadena los síntomas básicos. Aparece a cualquier edad, pero principalmente en niños y adultos jóvenes. Los pacientes con diabetes tipo 1 necesitan insulina para vivir.

En esta enfermedad crónica, y en los hábitos saludables de la población infantil y juvenil que la padece, se centra un informe impulsado por la Asociación de Nenas, Nenos e Xente Nova Con Diabetes de Galicia (Anedia), que fue presentado ayer en la Diputación de Pontevedra.

Las conclusiones se han elaborado a partir de 177 encuestas entre pacientes desde los cuatro meses (representados por sus padres) a los 13 años. Han participado en la iniciativa los colegios oficiales de Dietistas e Nutricionistas, Psicología y de Educadores Físico Deportivos.

“Se lanzó el cuestionario a nuestros usuarios tras ser elaborado por nosotros como asociación con las aportaciones de los tres colegios”, explica a FARO Carolina Estival Río, vicepresidenta de Anedia, un colectivo que a nivel gallego cuenta actualmente con 550 socios.

Las conclusiones que sacaron de esta encuesta son bastante claras: “que cada uno mide la diabetes como quiere y como puede, que falta educación en nutrición y que es necesario un equipo multidisciplinar en su tratamiento: endocrino, educador diabetológico, nutricionista, psicólogo e incluso podólogo”.

"Hay miedo a hacerlo mal, pero negar el auxilio también lo es”

Carolina Estival

— Vicepresidenta de Anedia

Carolina Estival reconoce que en el ámbito educativo hay cada vez más sensibilización con las dolencias de los menores y “en general, nuestras familias se sienten arropadas”. Así, Anedia va a dar formaciones a los centros escolares. “El desconocimiento, de inicio, es miedo y siempre temen hacerlo mal, pero negar el auxilio también es hacerlo mal”, apunta.

El formulario constaba de una serie de cuestiones vinculadas a las pautas de alimentación, autocuidado y actividad física.

Ahora, una vez presentado el estudio, y aún teniendo en cuenta que se pueda ampliar, la intención de Anedia es que llegue a cuantas más instituciones mejor, tanto a nivel sanitario como educativo.

El colectivo recuerda que desde la pandemia del COVID ha habido un incremento exponencial de incidencia de la diabetes tipo 1 en general.

“Esta diabetes es una respuesta inmunitaria de nuestro cuerpo porque ve que hay una infección, un virus y ataca a más células de las que debería. Se ha detectado un repunte importante desde la aparición del coronavirus”, advierte Estival.

En este tipo de diabetes hay un porcentaje importante de casos hereditarios, como también lo es la tendencia en la familia a las enfermedades autoinmunes: celiaquía, soriasis...

Anedia confía en que con la divulgación de su estudio se mejore la atención que los niños y jóvenes con esta diabetes se mejore tanto a nivel general, como en los ámbitos educativos o deportivos.

El colectivo lleva trabajando en favor de las familias desde el año 2012, cuando nació en Pontevedra.

Roberto Silva (COLEF): “Esta población tiene un comportamiento habitualmente sedentario”

Roberto Silva es miembro del Colegio Oficial de Licenciados en Educación Física e Ciencias da Actividade Física e do Deporte de Galicia, COLEF, del que fue gerente durante una década. Este órgano colegial es uno de los colaboradores en el estudio de Anedia sobre los hábitos saludables entre la población infantil y juvenil con diabetes tipo 1.

– ¿Cuál ha sido la aportación del COLEF en este trabajo?

– La intención de participar es reconocer los hábitos activos, en este caso de la práctica físico deportiva, en la población de niños y niñas con diabetes tipo 1. A partir del diagnóstico, se puede seguir estudiando viendo las problemáticas y dónde hay que hacer los esfuerzos. Se hizo un cuestionario amplio a la vez que específico y los resultados no chocan con la evidencia científica, que dice que la población con este tipo de diabetes habitualmente tiene un comportamiento sedentario, bien sea por una cuestión de prevención bien por falta de intención. Lo que vemos es que tanto las familias como los chavales entienden que la práctica física tiene un impacto positivo en la mejora de su bienestar, pero eso no quiere decir que tengan el hábito, como ocurre en la población general. No hay prejuicios previos, pero el 75% de la muestra practican muy poco ejercicio, menos de 60 minutos a la semana, cuando deberían ser 60 diarios, según la recomendación de la OMS.

– ¿Alguna conclusión que les llamase la atención?

– Por ejemplo, el amplio margen de mejora que tiene la atención desde la escuela, el centro deportivo y el centro de salud incluso con la situación de estos niños, que solo es de un 50%. Sin embargo, sus familias nos confirman que fueron muy autodidactas en la administración de su propio ejercicio físico.

– ¿Esto es positivo?

–Si un 80% de ellos hacen ejercicio pero no cuentan con un profesional ahí hay ya un problema. Lo primero es conocer a la enfermedad y a sí mismo, a partir de ahí conocer la manera de aplicar el ejercicio físico. Eso implica buscar a alguien que le dé las indicaciones oportunas. Solo un 5% de los encuestados reconocen hacer ejercicio físico con un profesional cualificado y que lo atiende perfectamente. Es muy poco. Por un lado no hay profesionales cualificados, pero tampoco hay esa búsqueda imperativa de ellos.

– ¿Qué ocurre si no hacen ejercicio?

– Si no hacemos actividad física no vamos a tener sus beneficios. Todos tenemos que movernos, pero no vale hacerlo de cualquier manera. En población general es más fácil controlarlo, pero en población con diabetes vamos a tener riesgo de hipoglucemia o hiperglucemia.

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