Un acusado de abusar de la hija de su pareja en Cangas atribuye la denuncia a la “falta de cariño”

“Puede deberse a algún desbarajuste de la niña, a llamar la atención, o confusión”, declara

La menor afirma que le tocó los genitales por encima de la ropa y que se masturbó ante ella

El acusado, ante el tribunal de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra.

El acusado, ante el tribunal de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra. / F. M.

Una menor que denuncia un episodio de abuso sexual y al menos dos de exhibicionismo, por parte de quien fue pareja de su madre entre los años 2014 y 2015, declaró ante la Sección Cuarta de la Audiencia de Pontevedra que cuando tenía “unos 5 años aproximadamente” el hombre, que por entonces convivía con ellas y otros miembros de la familia, le tocó sus genitales por encima de la ropa, tras haber puesto en la televisión una película pornográfica. También declaró que en al menos otras dos ocasiones el hombre se masturbó ante ella.

La Fiscalía pide inicialmente una pena de 5 años de cárcel por abuso sexual y un año más por exhibicionismo, así como una indemnización a la víctima por 25.000 euros.

La joven, que sigue siendo menor de edad, explicó ante el tribunal de la Audiencia Provincial que el acusado, antes de tocarla, se masturbó delante de ella cuando ambos se encontraban solos en el sofá de su casa, en un municipio de Cangas do Morrazo. Declaró separada por un biombo de su supuesto agresor, quien previamente negó todos los hechos y que ante la pregunta de a qué atribuye las acusaciones de la víctima, contestó que “puede deberse a algún desbarajuste de la niña, cosas de ella para llamar la atención, por falta de cariño, o confusión, porque otra explicación no tengo; nunca se le dio pie a nada parecido”, argumentó el acusado.

La todavía menor, entre lágrimas: "Como ya vi lo que iba a suceder me escapé de casa"

Por su parte, la niña declaró –a ratos entre lágrimas– que el hombre, en otra ocasión, mientras ella se encontraba en su cuarto “entró semidesnudo, de cintura para abajo, masturbándose”. Pasada una semana, estando de nuevo en el sofá, “como yo ya vi lo que iba a suceder me escapé de casa”.

Posteriormente, la menor dejó de convivir con su madre y su pareja, para trasladarse a vivir con su abuela.

La menor no le contó estas situaciones a su madre, pero lo haría años más tarde, en 2021, a una psicóloga de un centro de atención a la infancia y la juventud, que logró obtener la confianza de la niña.

A preguntas de la acusación, la menor también apuntó que el supuesto agresor le regalaba ropa y muñecas, tanto antes como después de estos episodios, y que todos los hechos sucedieron mientras la madre se encontraba trabajando.

También explicó que ella sintió miedo, por lo que tuvo que iniciar una terapia de psicología a la que todavía hoy acude.