Lores se enfrenta a una cuestión de confianza entre críticas de “imposición” y “decadencia”

El alcalde no logra apoyo alguno para sacar adelante sus cuentas de 2024 entre las críticas de PP y PSOE | Será el 8 de enero, en otro pleno, cuando se determinará si se abre el proceso para una moción de censura

Pleno extraordinario del Concello donde se votaron los presupuestos.

Pleno extraordinario del Concello donde se votaron los presupuestos. / RAFA VÁZQUEZ

Antonio Santos

No hubo sorpresas. El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, convocará la próxima semana una cuestión de confianza después de que el pleno municipal rechazase ayer la aprobación de los presupuestos presentados por el gobierno local para 2024.

Se trata de un mecanismo vinculado a los presupuestos que, tras el voto de ayer en contra del PP a las cuentas y la abstención del PSOE, podría despejar el camino hacia una moción de censura o, en su defecto, a la aprobación automática del ejercicio del próximo año. Si el 8 de enero Lores supera la cuestión de confianza (que por lo visto este viernes, no lo parece), las cuentas se aprobarían de forma automática. En caso contrario, PP y PSOE tendrían un mes para pactar una más que improbable moción de censura. Si fracasa esta vía –el PSOE insiste en que “nunca hará alcalde a Rafa Domínguez"– Lores seguiría en el cargo y tendría sus presupuestos.

El rechazo de ayer a ese documento, con ocho votos a favor del BNG (con la ausencia de Alberto Oubiña, todavía sin tomar posesión), diez en contra del PP y cinco abstenciones del PSOE, estuvo marcado por la tensión con la que los portavoces de ambos grupos replicaron a la propuesta presupuestaria de la alcaldía, espoleados por las protestas del público, repartidas entre funcionarios del Concello que piden una nueva relación de puestos de trabajo y feriantes a favor del regreso de la venta ambulante a la Alameda. Dos peticiones que suponen líneas rojas para la actual Administración local en sus negociaciones con el Partido Socialista.

Estas reivindicaciones, acompañadas de sonoros abucheos e interrupciones a las intervenciones del gobierno local, llevaron al alcalde a suspender el pleno durante diez minutos. “Esto que están haciendo aquí no podría pasar ni en el Parlamento del Estado, ni en el Parlamento de Galicia, porque ya los habrían expulsado. No van a convencerme para que les expulse”, afirmó el alcalde minutos antes del parón, pidiendo “respeto a una corporación elegida por los ciudadanos”.

Autoritarismo

En esa corriente crítica con la actual gestión municipal se pronunció el responsable socialista en el Concello, Iván Puentes, que achacó al alcalde su “imposición, arrogancia y nula capacidad de autocrítica”, acusándolo de autoritarismo y falta de talante negociador en propuestas fundamentales para el propio PSOE, como el regreso de la feria al centro de la ciudad o la implementación de sus proyectos en la calle Reina Victoria, la calle Padre Fernando Olmedo y el río Lérez.

“En este presupuesto hay adoquines y cemento, la única receta que tienen para esta ciudad. Hay un Lores distinto desde las últimas elecciones: permanentemente enfadado, crispado. El Lorismo está derivando hacia el autoritarismo”, aseguró.

No obstante, Puentes subrayó que ambas formaciones tienen todavía la posibilidad de llegar a un acuerdo e instó al alcalde a hablar y a “pactar, pactar y pactar”.

Una posibilidad de negociación que no fue planteada por el PP en su intervención. Su líder en el Concello, Rafa Domínguez, calificó los presupuestos como “muy malos” para la ciudad de Pontevedra.

“Son malos para los que queremos una Pontevedra más limpia, más iluminada. Malos para la economía, el turismo, los autónomos, los barrios, la vivienda, el deporte y para los que no queremos siga perdiendo población”, añadió.

Además, volvió a exigir al alcalde a sacar adelante la RPT (Relación de puestos de trabajo) del funcionariado municipal firmada en 2019. “La decadencia de Pontevedra es la decadencia de su alcalde”, valoró Domínguez, que echó su parte de culpa a Puentes por “ser cómplice en sostener y mantener” a Lores.

Del mismo modo que en su comparecencia la semana pasada, el líder popular acusó de nuevo a los socialistas de no tener palabra, prácticamente al mismo tiempo que pidió el apoyo de su grupo para una posible moción de censura rechazada por activa y por pasiva por el PSOE. “Solo con el voto de dos socialistas, en diez días, mejoraríamos la ciudad”, manifestó.

“Sobreactuación”

Las críticas feroces de ambos grupos municipales, molestos porque no se votasen en el pleno las enmiendas presentadas en la comisión presupuestaria previa, contrastaron con las réplicas del responsable de Facenda del Concello, Raimundo González Carballo, que en su defensa de los presupuestos acusó a ambos portavoces de “sobreactuación” y de que “les molesta un modelo de ciudad exitoso”.

En cuanto a las enmiendas del resto de grupos, el concelleiro nacionalista calificó a los populares de “nugalláns” por “una enmienda disparatada de corta y pega”, mientras que de algunas de las modificaciones socialistas apuntó que no se podrían llevar a cabo porque “reducirían contratos” ya en vigor. Además, acusó a los socialistas de “poner palos en las ruedas”.

Fue González quien pormenorizó las cuentas del Concello para 2024, con unas cifras totales de 94,7 millones de euros. En ellas, destacan partidas como los 28,3 millones en gasto de personal, con un aumento de 2,8 millones con respecto al ejercicio anterior, y los incrementos en asuntos sociales y en mantenimiento de la ciudad y del rural.

El edil de Facenda advirtió de nuevo de que una segunda prórroga y la no aprobación de este presupuesto impediría acceder a siete millones de fondos europeos Next Generation. Una afirmación discutida por los portavoces del resto de grupos, que urgieron al Concello a negociar con las administraciones pertinentes si así fuese necesario.

Cuestión de confianza

Tras el pleno, el alcalde se mostraba sorprendido con la decisión del PSOE pontevedrés de no seguir la disciplina de partido mostrada en votaciones presupuestarias por toda Galicia. “Lamento que no se aprobaran los presupuestos, los más grandes de la historia de Pontevedra. Lamento más que el voto del Partido Popular, el voto del Partido Socialista. Es un problema local, porque tengo entendido que se van a aprobar los presupuestos de Santiago, se aprobaron los de A Coruña, Lugo... Lamento que no lo hiciesen aquí, porque usan los mismos argumentos que el Partido Popular“, sentenció Fernández Lores, que emplazó al pleno para la cuestión de confianza, prevista para el próximo día 8 de enero tras una junta de portavoces que se celebrará el día 3.

Mi obligación es aprobar los presupuestos. No puede ser que tengamos dos años con prórroga porque dificulta cosas como el pago de subvenciones o las inversiones. Utilizaré los mecanismos que me permita la ley para aprobarlos”, recalcó el regidor, a pesar del desacuerdo con el resto de grupos.

“Estoy muy tranquilo. La sensación que tengo y que tuve durante estos meses es que la gente está contenta y disfruta de la ciudad. Queremos seguir avanzando y estamos en condiciones de hacerlo”, matizó.

[object Object]

Con motivo de las fiestas navideñas, la reivindicación continuada de los funcionarios del Concello para actualizar sus condiciones laborales alcanzó un nuevo episodio satírico en el pleno de aprobación de los presupuestos, cuando los representantes sindicales dejaron en el escenario del Teatro Principal –donde se celebran las sesiones plenarias– una caja a modo de “regalo” con un papel en el que figuraba como remitente los trabajadores y los sindicatos y como destinatario el propio alcalde de Pontevedra.

Suscríbete para seguir leyendo