Entrevista | Xaime Toxo Escritor, presidente del Ateneo de Pontevedra

“La negación del saber, de la cultura, es una señal apocalíptica de esta época”

El escritor presenta su primera novela, “70º Norte”, una obra de ciencia ficción ambientada en un escenario postcivilización

Xaime Toxo.

Xaime Toxo. / RAFA VÁZQUEZ

Una plaga contagiosa lleva a la civilización postindustrial al umbral de la extinción y un pequeño grupo de personas intuye que la solución es aislarse en una naturaleza remota. Es el punto de partida de “70º Norte”, la novela que presenta el escritor y presidente del Ateneo Xaime Toxo y que protagonizó un coloquio en el que, a mayores del autor, también participaron el periodista Ramón Rozas, las poetas Ana Corzo y Carmen Quinteiro y el gaiteiro Óscar Ibáñez.

–¿Qué es “70º Norte”?

–Una narración que transcurre en un momento de crisis de civilización y la trama se organiza a partir de ese acontecimiento de alguna manera distópico.

–Es un escenario distópico de postpandemia.

–Yo le llamaría más bien un escenario postcivilización, que puede dar lugar a una nueva civilización o dar lugar a un caos que conlleva una extinción.

–¿Es su primera novela?

–Editada sí, había más novelas en el cajón pero editada es la primera.

–¿Qué personajes le gustan?

–“70º Norte” sería un género que tiene que ver, o bien con la ciencia-ficción o bien con este tipo de novelas distópicas, entonces no deja de ser un homenaje a ese tipo de personajes. Creo que al mismo tiempo es una metáfora, como casi toda la ciencia ficción, que es metafórica. Por eso hay que encuadrarla en ese género. Yo diría que el personaje de “70º Norte” es un Robinson Crusoe del presente.

–Un presente que es novelesco…

–Exactamente, vivimos en un presente que reúne una serie de circunstancias que hacen de este presente un escenario casi, no diría que apocalíptico, pero sí que se va acercando de alguna manera a esa irrealidad insegura.

–El siglo XX fue dramático y en este no parece que vayamos por mejor camino.

–La sociedad construida sobre una tecnología que aleja a eso que entendíamos como humanismo, como la base cultural e identitaria de lo humano, conlleva un cambio de mentalidad fundamentalmente y un proceso adaptativo. En ese proceso adaptativo podemos triunfar como humanidad o podemos fracasar. Yo diría que estamos en ese punto.

–¿Confía en nosotros?

–Confío mucho en la humanidad, la humanidad como decía Walter Benjamin es una especie que lleva sufriendo crisis civilizatorias a lo largo de su historia, desde los albores de la especie nos hemos visto siempre al borde de un grandísimo precipicio. Por lo tanto soy optimista, pero al mismo tiempo también soy realista y soy pragmático. En el saber hacer la lectura de este proceso adaptativo, de este nuevo proceso adaptativo por un lado, y de no perder las señales de identidad que nos definen como especie, y en este caso voy a aprovechar la salida de la novela, como especie que sabe narrarse, que sabe contarse, y por lo tanto que es una especie histórica y que en esa tradición basa su futuro, yo pienso que ahí están las claves.

–¿Por qué escribir?

–Creo que por una necesidad vital, tanto de sabernos vivos como de conocimiento propio. Sería en mi caso, claro, hablo exactamente como una escritura que tiene algo, o bastante, de terapia, y al mismo tiempo tiene bastante de autoconocimiento.

–¿Es usted profesor?

–Soy profesor jubilado, ya.

–¿Qué es para usted la docencia y qué enseña ser profesor?

–Yo creo que la docencia es fundamentalmente transmisión del conocimiento, transmisión del saber, y es una experiencia humana extraordinaria porque permite tanto transmitir lo que sabemos como tener un contacto cotidiano con la gente joven. Te da una perspectiva de futuro enorme y conlleva una energía humana extraordinaria.

–Muchos de nuestros antepasados han sido personas sin formación pero muy conscientes de la importancia del saber ¿qué piensa cuando ve en la televisión a un personaje que presume de ignorante y de despreciar la cultura?

–La negación del saber, la negación de la cultura, es también una señal de esta época, y esa sí que es una señal apocalíptica, es una señal apocalíptica de esta época. Pensar que la ignorancia puede tener un camino de futuro es negar la especie sí misma, es negar las posibilidades de la especie, es negar la identidad de la especie. La humanidad está donde está porque fue capaz de transmitir el conocimiento, si partimos de que ese conocimiento o bien no es transmisible o bien no sirve de nada entramos en un escenario de irracionalidad que ese sí que nos va a llevar a un caos del que no hay salida posible.

Suscríbete para seguir leyendo