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Adiós a septiembre con 33 grados y en la playa

Un potente anticiclón permite cumplir con la tradición del “veranillo de San Miguel”

La playa de Silgar, abarrotada en este inicio del otoño

La playa de Silgar, abarrotada en este inicio del otoño / GUSTAVO SANTOS

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Pontevedra

En la cultura popular se conocen estas fechas como las del “veranillo de San Miguel”, un periodo plagado de fiestas dedicadas al arcángel, pero también en el que se suelen dar temperaturas por encima de lo normal para la época, más propias del periodo estival. Aunque esta “tradición” no se cumple todos los años, en esta ocasión este fenómeno sí ha llegado con fuerza a la comarca de Pontevedra. Apenas diez días después del inicio del otoño, el termómetro ofreció ayer valores similares a los del verano recién terminado y no solo en las máximas, por encima de los 30 grados, sino incluso en las mínimas, ya que en Pontevedra no bajaron de los 16.

Esta “ola de calor” propició que las playas de la ría registraran ayer llenos muy parecidos a los de julio o agosto, de modo que los pontevedreses han podido despedir el mes de septiembre y dar la bienvenida al de octubre a orillas del mar. Eso también tuvo su reflejo en las carreteras, con una gran afluencia de coches en viales como la autovía do Salnés, la PO-308 entre Pontevedra y Sanxenxo, o la PO-551 de Marín a Bueu.

Arenal de Areas, en la tarde de ayer

Arenal de Areas, en la tarde de ayer / GUSTAVO SANTOS

A las once de la mañana de ayer ya se rondaban los 23 grados en estaciones de Meteogalicia como Sanxenxo y Marín, pero unas horas después el mercurio ya alcanzaban, y superaban, los 30 grados. Un dato llamativo en la madrugada de ayer fue el de los elevados valores registrados en zonas altas de la comarca. Así, la estación de Cuntis, situada en lo alto del monte Xesteiras, se registró una temperatura mínima de 23 grados, mientras que en Caldas no se pasaba de 16. En Poio, cuyo medidor está en el monte Castrove, también se llegaba a los 23 grados, muy por encima de los 16 de Pontevedra o los 18 de mínima en Sanxenxo y Marín.

Hacia las tres de la tarde, el calor fue agobiante, llegando a los 33 en Campolongo (Pontevedra) y por encima de los 29 en Sanxenxo y Marín, De este modo, playas como Silgar, Areas, Mogor o A Lanzada congregaban a un gran número de bañistas, mientras que terrazas y paseos marítimos se llenaban de clientes y usuarios para tratar de hacer frente al calor.

Lluvia en septiembre

Este “veranillo de San Miguel” llegó después de más de una semana sin ver la lluvia por la comarca. La última vez que hubo precipitaciones en Pontevedra fue el pasado día 22. Hasta entonces se recogieron en la estación de Campolongo unos 92 litros por metro cuadrado, lo que sitúa a septiembre de 2023 como uno de los más lluviosos de los últimos años. En 2022 se acumularon 106, pero hay que remontarse a 2014 para encontrar un registro más alto, con 158 litros por metro cuadrado en septiembre de aquel año.

Más de un mes de prealerta en el río Lérez

A finales de agosto, la Oficina Técnica da Seca de la Xunta acordó declarar la prealerta por escasez moderada de agua en el sistema del río Lérez, una situación que se mantiene más de un mes después a la vista de los datos de lluvias y el estado del caudal. De hecho, según las mediciones diarias de Augas de Galicia, el Lérez no llegaba ayer a los dos metros cúbicos por segundo. No supone alarma en cuanto al abastecimiento, pero sí se aconseja mantener la vigilancia. La mejor situación del río en los últimos días se alcanzó el 18 de septiembre, con casi seis metros cúbicos por segundo, coincidiendo con varios días de precipitaciones destacadas, al acumularse más de 30 litros por metro cuadrado en tres jornadas.Pero desde entonces, en los doce días posteriores solo se recogieron 18 litros más, por lo que el nivel del río ha bajado progresivamente. Las previsiones apuntan que las lluvias podrían regresar la próxima semana, aunque sin gran relevancia.

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