“Quiero pedir perdón a las víctimas. Estoy arrepentido y lo siento”. Fue la declaración final de José Luis T., el hombre acusado de atacar con un hacha a la pareja de su exmujer y agredir a esta, en su domicilio de Cambados en abril de 2021. El acusado asumió también la petición de condena, que la Fiscalía incrementó al término de la vista oral celebrada ayer en la Audiencia Provincial de Pontevedra. Inicialmente se pedía una pena de 10 años de cárcel, pero tras la vista celebrada ayer, la Fiscalía pide para el acusado un total de 14 años y 4 meses por los delitos de asesinato en grado de tentativa, maltrato no habitual, amenazas y lesiones, a los que se suman penas de alejamiento con dispositivo de control telemático y las correspondientes indemnizaciones, tanto para las víctimas como para el Sergas.

El juicio comenzó con el reconocimiento de los hechos por parte del investigado, quien en su primera declaración pidió perdón a las víctimas y se reconoció autor de los hechos de los que se le acusa. Alegó, en todo caso, que aquel día se encontraba bajo los efectos del alcohol. También aseguró que “no conocía de nada” al hombre a quien atacó.

Declararon como testigos tanto su exmujer como la actual pareja de esta, que recordaron que aquel 29 de abril de 2021 el acusado llegó al domicilio de la mujer por la noche, armado como un hacha, con la que golpeó en un primer momento a la actual pareja de su exmujer y a continuación también agredió a esta, quien acudió en defensa del primero.

Tanto la mujer como un agente de la Guardia Civil declararon ante el tribunal que el acusado dijo, tras ser detenido, que cuando pudiese iba a volver para matarlos. La mujer también apuntó que el acusado manifestó a su propio hijo, en una visita en la cárcel, “que iba a venir a por nosotros cuando tuviese ocasión”.

El agente de la Guardia Civil explicó que “nos dijo que cuando pudiera iba a matar a esas personas”. “Lo dijo allí con mucha tranquilidad, dijo que él quería matarlos”.

Aún reconociendo los hechos de los que se le acusa, posteriormente el investigado matizó que de algunas cosas no se acordaba porque “estaba algo bebido”.

Él abrió

José Luis T. admitió que llamó a la puerta del domicilio de su expareja identificándose como agente de la Guardia Civil. Le abrió el actual compañero de la mujer, a quien atacó repentinamente con el hacha. Lo hizo –afirmó ante el tribunal–, sin conocerlo de nada y “por lo que me había dicho mi nieta”, pero “no fui para matarlo”. Le recriminaba que quería echar a su nieta de la casa.

En un momento de la declaración indicó que no recordaba que estuviese su exmujer en la vivienda en ese momento. Sin embargo, luego admitió la acusación de la Fiscalía sobre que la mujer también recibió su ataque, cuando acudió en auxilio de su pareja.

La mujer relató que cuando llegó a la habitación en la que su compañero estaba siendo agredido encendió la luz y vio a la primera víctima “sangrando por la cabeza”. Tras eso telefoneó a la Guardia Civil y volvió al lugar donde se tuvo que defender del agresor dándole una patada.

Al término de la vista, la fiscala modificó su acusación, una vez escuchados algunos hechos descritos por testigos y por el propio acusado. Así, la Fiscalía considera a José Luis T. responsable de un delito de homicidio en grado de tentativa sobre el agredido, por el que pide 10 años de prisión, 20 años de alejamiento, 10 años de libertad vigilada y la imposición de un dispositivo de control telemático.

Además, también le acusa como autor de un delito de maltrato no habitual con resultado de lesiones sobre su exmujer, por el que pide otro año de prisión, orden de alejamiento de seis años de la víctima con uso de un dispositivo de control telemático, además de sendas condenas por dos delitos de amenazas sobre las víctimas, por los que le piden 20 meses de prisión por cada uno, otros 6 años y ocho meses de alejamiento, de nuevo con dispositivo de control telemático.

La acusación particular se sumó a la petición de la Fiscalía y la abogada de José Luis T. ratificó la conformidad con la pena, una vez que el reo afirmó que estaba conforme tanto con la acusación como con la condena que la Fiscalía pide.