Pontevedra, puntera en la investigación sobre el castaño, está a la cola en la superficie de cultivo

El distrito XIX, el del área de influencia de la ciudad, solo cuenta con 118 hectáreas de plantaciones de esta especie, un 0,24% del total de Galicia | Escolares del CEIP Vilaverde de Mourente inician una plantación de árboles autóctonos en monte comunal de A Fracha

Tres de los escolares del CEIP Vilaverde de Mourente posan junto a uno de los árboles.  // GUSTAVO SANTOS

Tres de los escolares del CEIP Vilaverde de Mourente posan junto a uno de los árboles. // GUSTAVO SANTOS / Ana López

Décadas lleva el Centro de Investigación Forestal de Lourizán estudiando el castaño, un trabajo que ha perfeccionado desde el año 2010 con el cultivo “in vitro” para la mejora genética de esta especie. El de la producción de su fruto, la castaña, es un sector en auge, ya que la demanda de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) es la más elevada en el mercado.

Sin embargo, pese a toda esta investigación, el distrito forestal del área de Pontevedra, el XIX y denominado de Caldas-O Salnés, se encuentra a la cola en la superficie de cultivo de castaño y de los “soutos”, castañales.

Según la publicación “Programa estratéxico do castiñeiro e da produción de castaña” de la Consellería do Medio Rural de la Xunta, del total de hectáreas dedicadas en Galicia a esta especie arbórea, 49.307,89 hectáreas, solamente hay 118,43 en el distrito XIX, es decir, tan solo un 0,24%.

Lo mismo ocurre cuando se habla de los bosques centrados en este árbol en exclusiva. De las 26.813,92 hectáreas del conjunto de la comunidad gallega con “soutos”, corresponden tan solo 58,24 al distrito de Caldas-O Salnés. En este caso el porcentaje es incluso menor: un 0,21%.

A la cabeza se encuentran los distritos de la zona de Lugo, con A Fonsagrada-Os Ancares en primer lugar y 13.047,80 hectáreas de castaños y 5.145,66 de bosques exclusivos. El segundo y tercer puestos son ocupados por Terra de Lemos y Valdeorras-Trives. Estos tres distritos acumulan dos tercios del total, lo que da idea de la alta concentración de esta especie en una pequeña porción de extensión geográfica en Galicia.

Grupo de niños que ayer participaron en la iniciativa en el monte de A Fracha. |   // GUSTAVO SANTOS

Grupo de niños que ayer participaron en la iniciativa en el monte de A Fracha. | // GUSTAVO SANTOS / Ana López

Defensa contra los incencios

El Plan Forestal de Galicia 2021-2040 contiene como medida concreta la ejecución del “Programa estratéxico do castiñeiro e da produción de castaña”, que se lleva a cabo en Lourizán.

El castaño, desde el punto de vista medioambiental, explica este informe, “actúa como elemento de defensa contra los incendios forestales y la protección del suelo, también como hábitat para la proliferación de otras especies animales y vegetales que pueden ser compatibles dentro del propio castañal”.

Desde el centro de investigación pontevedrés se proporcionan al sector las mejores plantas obtenidas con el cultivo “in vitro”. Además, en Lourizán cuentan con una red de plantaciones, incluida una de campo que ya supera los cuatro años. Con todas ellas se están comprobando cuáles son los mejores frutos producidos desde 2010.

Actualmente existen más de 60 variedades de castaña de Galicia, aunque solo están registradas alrededor de 16.

Se trata de un recurso de gran relevancia desde el punto de vista de la alimentación (humana, de animales domésticos o fauna silvestre), como también por su valor para usos madereros.

Además de esas utilidades como materia prima básica para la industria alimentaria o maderera, el ecosistema creado en los castañales orientados a la producción de castaña o a la producción de maderas repercute también positivamente en la creación de valor como recurso turístico y paisajístico.

Es por ello que es “una especie arbórea con una gran tradición y apego sociocultural de las economías rurales en Galicia”, destaca la publicación de Medio Rural.

Un centenar de escolares inician una plantación en Tomeza con geolocalización

Un centenar de escolares del CEIP Vilaverde de Mourente iniciaron ayer la plantación del Bosque da Esperanza, una iniciativa medioambiantal de la entidad sin ánimo de lucro “Fuertes Razones” puesta en marcha en el monte de A Fracha y a través de la cual durante varias jornadas lectivas se cultivarán “vidueiros, piñeiros piñoneiros, carballos y corticeiras”.

La actividad cuenta con la colaboración de la Comunidade de Montes de Tomeza, propietaria del terreno alrededor de A Fracha, y la promotora es la empresa concesionaria del servicio de gestión de residuos y limpieza vial del Concello, PreZero, a través del programa “Súmate”. Colaboran las concellerías de Montes y Desenvolvemento Sostible, la Misión Biológica de Galicia y Véteris Jardines.

Ángeles Ríos Pintos, secretaria de la Comunidade de Montes de Tomeza, celebra que los terrenos comunales “han sufrido una transformación tremenda de unos años para aquí”. “Era un sitio lleno de eucaliptos pero no estaba bien trabajado, porque estaban todos muy pegados. Un monte no tiene que ser un jardín, cada cosa es para lo que es, pero pedimos una subvención para retirar esta especie invasora y plantar otras. Con este proyecto, que tiene varios factores, como la intervención de los niños, se redunda en la comarca. La comunidad de montes cedió esa parcela para el disfrute”, resume.

De este modo, está previsto que se planten un total de 300 árboles, 100 por cada turno. Cada uno de ellos está geolocalizada, “de modo que cada niño va a tener una referencia para poder encontrarla e ir viendo su evolución”.

"La experiencia es fantástica; estamos encantados", dicen desde la Comunidade de Montes de Tomeza

El grupo de ayer, el primer en intervenir el monte, fue recibido por el concelleiro de Montes y responsable de los parques forestales del Concello, Alberto Oubiña, que propuso a los responsables de la comunidad de montes el inicio del expediente para ampliar el parque forestal de A Fracha en este punto y proteger así las plantaciones que se realicen para que estén protegidas de los animales salvajes en la zona.

Desde la comunidad de montes se muestran muy satisfechos: “La experiencia es fantástica”. La semana pasada se realizó una formación en las aulas en la que se explicó a los alumnos y profesorado los objetivos de la reforestación, incluida en el objetivo de desarrollo sostenible y la Agenda 2030.

“Estamos encantados. Ya realizamos con escolares plantaciones navideñas de árboles de Navidad. Además, con el colegio de Marcón también hicimos alguna actividad. Pero esta es la de más envergadura que hemos hecho hasta ahora. Los niños estaban súper ilusionados”, reconoce ángeles Ríos, que destaca que “A Fracha es un pulmón para la ciudad; por no hablar de las vistas espectaculares”.

Las próximas salidas de grupos del CEIP Vilaverde tendrá lugar hoy y la próxima semana, cuando se completará la plantación del total de 300 árboles, uno por cada niños.

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