El acceso a Internet de alta velocidad esquiva al 10 % del territorio, en núcleos del rural

Una vista del rural de Pontevedra. |   // RAFA VÁZQUEZ

Una vista del rural de Pontevedra. | // RAFA VÁZQUEZ / F. Martínez

En Pontevedra solo quedan zonas de sombra de acceso a Internet de alta velocidad en algunos puntos de Bora, como A Cardosa; en Marcón, principalmente A Peralba, en algunos núcleos de Xeve y en Salcedo, particularmente en el lugar de Carramal. Tras varios planes de implantación de redes de banda ancha de nueva generación, prácticamente el 90 por ciento del municipio cuenta con una buena cobertura de redes de Internet. El pasado 2022 la cobertura a la que aspiraba el Gobierno era del 88,74% del territorio de la provincia.

El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital acaba de enviar al Concello de Pontevedra una nueva solicitud de consulta sobre las denominadas “zonas blancas y grises” de conexión, para avanzar en el proyecto de llegar a un 100% de cobertura del territorio.

El programa del Gobierno central quiere lograr la total supresión de estas zonas blancas de cobertura en el año 2025 en la provincia de Pontevedra, con una inversión millonaria y financiada con fondos europeos.

El pasado año, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales lanzó una consulta pública sobre la identificación de las zonas sin cobertura a los municipios de todo el Estado, así como todas las partes interesadas (Operadores de Telecomunicaciones, Administraciones, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y otros agentes). El objetivo de la consulta era consolidar una identificación preliminar para obtener el mapa definitivo de las zonas en las que, de acuerdo con la normativa de ayudas de Estado, es posible conceder ayudas públicas durante los siguientes 12 meses y así realizar proyectos de extensión de la cobertura de redes de banda ancha ultrarrápida para conectar hogares y motores socioeconómicos.

Provincia

En la provincia de Pontevedra contestaron a esta solicitud 7 ayuntamientos (no el de la capital), que ofrecieron datos como que en la provincia se detectaban 5.937 zonas blancas NGA (aquellas que no disponen de cobertura de redes de banda ancha de nueva generación), 20 zonas grises NGA con entre 100 y 300 Mbps (Megabits por segundo), 22.442 unidades inmobiliarias con zonas blancas NGA, 28 unidades inmobiliarias de zonas grises NGA con entre 100 y 300 Mbps, 18.478 viviendas en zonas blancas y 8 en zonas grises.

El Concello de Pontevedra no se adhirió a estas consultas de 2022 por entender que el sistema de detección de estas zonas sin cobertura era confuso y que las herramientas facilitadas para lograrlo no eran del todo fiables.

En todo caso se ha avanzado notablemente en la extensión de la red de banda ancha, ya que antes de estas consultas en Pontevedra casi 770 viviendas de la ciudad carecían de fibra óptica, más de 7.300 en la comarca. Casi el 2% de las casas y pisos de la ciudad tenían que arreglárselas con obsoletas conexiones telefónicas hasta el pasado 2022.

Estas zonas blancas de conexión se situaban en la ciudad en áreas como el campus universitario, el ámbito de A Seca, Valdecorvos, Luis Braille, A Ruibal, Estrigueiras o José Malvar, entre otros muchos puntos en los que no había fibra óptica o la conexión no era todo lo buena que debiera.

Una herramienta básica para evitar el despoblamiento

Los planes del Gobierno para mejorar la conectividad en el territorio, como elemento básico para garantizar la supervivencia de los pequeños municipios y como un arma contra el despoblamiento, se propone garantizar el 100% de cobertura de acceso a Internet de alta velocidad en todo el territorio, favoreciendo la conectividad a más de 300 Mbps en aquellas zonas que hoy no disponen de este tipo de cobertura, esencial en el mundo actual.

Antes del período de consultas del pasado 2022, en los municipios del área de influencia de la capital hay hasta 1.575 “zonas blancas” de internet y entre los municipios con más problemas de cobertura destacan Sanxenxo (1.661 viviendas afectadas), Cerdedo-Cotobade (1.563 viviendas), Marín (858), o Caldas de Reis (617 viviendas sin conectividad).

En todo el área de influencia de Pontevedra y comarca de Umia, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales contabilizaba entonces más de 7.300 viviendas con una deficiente conexión, pertenecientes a más de 9.200 unidades inmobiliarias. Este trabajo del Gobierno desvelaba que hasta 2022 eran miles los vecinos de Pontevedra y Umia –incluyendo muchos pequeños negocios y empresas–, con una velocidad de internet inferior a los 100 megas. Y no solo se encontraban en parajes rurales, sino también en zonas densamente pobladas, como en la misma capital de la provincia. Todo ello en un momento en que el teletrabajo o el comercio digital –o la posibilidad de acceder a ello– estaba muy extendido.

Objetivo: llegar al 100% de los núcleos en 2025

En una reunión mantenida recientemente en la Diputación de Pontevedra, la secretaria de Estado de Telecomunicaciones, María González Veracruz, expuso los planes del Gobierno para la extensión de fibra óptica en el territorio y dio a conocer el impacto de las inversiones en digitalización que está ejecutando el Gobierno a través del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, en los concellos de la provincia. Esta acción forma parte del Programa UNICO-Banda Ancha, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno, y permite que en las dos primeras convocatorias (2021 y 2022) se conecten a internet de alta velocidad 40.289 hogares y empresas de la provincia con una inversión global de 16.166.245 euros, de los que el Gobierno aporta 11.116.777 euros.

En el conjunto de Galicia, entre las dos convocatorias ya resueltas, el Programa de Universalización de Infraestructuras Digitales para la Cohesión UNICO-Banda Ancha está llevando la conexión a internet de alta velocidad a 226.725 hogares y empresas con una inversión global de 107.136.930 euros, de los que el Gobierno aporta 71.262.165 euros. UNICO-Banda Ancha se dirige a dotar de una tasa de cobertura de muy altas capacidades al 100% de la población española en 2025. Una vez se ejecuten los proyectos beneficiarios ya puestos en marcha, la tasa de cobertura alcanzará el 95%.

Convocatorias

Hasta el momento se lanzaron dos convocatorias de este programa (en los pasados 2021 y 2022). La de 2021 fue adjudicada íntegramente a Telefónica en Galicia. La de 2022, a las empresas Avatel Telecom (para las provincias de Pontevedra y Ourense), Vento Rede (para la provincia de A Coruña) y Adamo Telecom (para la provincia de Lugo). Con estas ayudas, desde 2018 el Gobierno movilizó más de 1.500 millones de euros de inversión público-privada para llevar conexiones de banda ancha ultrarrápida a más de cuatro millones de hogares y empresas. En el caso de Galicia, como en la mayor parte del territorio estatal, los hogares y empresas beneficiados se encuentran en “zonas blancas”, aquellas que no disponen de cobertura de redes de velocidad de por lo menos 30 Mbps, ni planes para su dotación en los próximos tres años.

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