Marín despide a la Sardiña, pero mantiene el Entroido

La villa está pendiente del tiempo para la celebración del desfile de Seixo

Velatorio de la Sardiña en el Concello de Marín

Velatorio de la Sardiña en el Concello de Marín / Rafa Vázquez

C. P.

Marín se echó a la calle para despedir a la Sardiña, que un año más ha muerto en Miércoles de Ceniza. Decenas de viudas y deudos acompañaron a la malograda sardina en un funeral organizado por el Ateneo Santa Cecilia y que finalizó con los restos del pez en el recinto portuario. Esta vez la causa de la muerte ha sido, según explicaron sus promotores, los problemas de la sanidad pública, que “está muy mal, con una atención que no es la adecuada y largas listas de espera, y ya se sabe que la enfermedad no perdona”.

Desde primera hora de la tarde decenas de personas fueron pasando por el velatorio instalado en el Concello. Durante toda la tarde los llantos de las viudas se dejaron sentir por todo el centro urbano y más cuando la comitiva fúnebre inició el recorrido por la Alameda, pasando por las calles Jaime Janer, Busto de Abaixo, Doctor Touriño y Rúa do Sol hasta llegar a la Praza do Reloxo, donde el obispo ofició el funeral por tan triste pérdida y se leyó el pregón del Entroido marinense. A su término la comitiva tomó el camino en dirección al paseo Alcalde Blanco, para despedir a la sardina en el mar.

El Ateneo Santa Cecilia y el Concello de Marín solicitaron a la Xunta el reconocimiento de este Enterro da Sardiña como Fiesta de Interés Turístico de Galicia, un distintivo que está en trámite y que confían tener ya el año que viene. Con más de un siglo de historia, solo se suspendió con el estallido de la Guerra Civil y se recuperó en 1976.

Cortejo fúnebre de la Sardiña por las calles de Marín.   | // RAFA VÁZQUEZ

Cortejo fúnebre de la Sardiña por las calles de Marín. | // RAFA VÁZQUEZ / C. P.

Previamente, en la jornada anterior a este Enterro da Sardiña se celebró el Martes Sardiñeleiro, una iniciativa que surgió de la unión de la hostelería marinense en colaboración con el Concello para marcar una tarde-noche de fiesta con la que se recuperase el espíritu de estar de local en local, generando ambiente y diversión en la víspera del Miércoles de Ceniza.

Pero el carnaval marinense no finaliza aquí, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan. Así, este sábado, Seixo será el epicentro de la fiesta con la animación de la Charanga Noroeste por sus calles desde las 16.30 horas y media hora después con el desfile de Entroido, desde San Blas hasta la Alameda de Seixo, organizado por el Grupo Cultural Ronsel.Habrá un homenaje a la Burra Chirica, figura tradicional del Entroido de Seixo, y sesión de música y baile.

Ya el domingfo 26 de febrero llegará la recta final del carnaval a las 12.00 horas con la degustación del Bolo do Pote, a cargo de Pousos da Area, en la Alameda Rosalía de Castro, organizado por el Concello de Marín. Animará esta fiesta la Charanga Jaláticos.

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Un año más, el Ateneo Santa Cecilia organizó el concurso de “Orellas e filloas” con motivo del Entroido. Esta semana se comunicaron los ganadores, tras la reunión del jurado formado por los cocineros Cándido Pesqueira (chef del Lar de Rosa), Anxo Soto García y Cibrán Méndez Estévez, la concelleira Itziar Álvarez y la colaboradora de la asociación Mª Carmen Moreira Peón.

Tras la degustación de las orejas y filloas presentadas por los concursantes se procedió a la puntuación individual de los dulces en sus variedades y, de acuerdo con las bases establecidas, resultaron vencedoras Marta Méndez, en la categoría de orejas, y Mª Reyes Rosales Aldao, en la de filloas. Completaron el podio María Cruz Martínez, en segunda posición, y Laura Villanueva, en tercera, en la categoría de orejas y Luis García Franco, en segunda posición, y Laura Sampedro Ramírez, en tercera, en la de filloas.

El local social del Ateneo Santa Cecilia, en la Rúa do Forno, acogió el pasado martes este tradicional concurso de orejas y filloas, que fue todo un éxito de participación y calidad, ya que se tuvieron que realizar numerosas pruebas y desempates. Los participantes tenían que entregar un mínimo de 13 unidades de los dulces acompañados por un sobre cerrado con sus datos personales. La preparación de las filloas y orejas se podía hacer según el criterio de cada concursante, pero siempre presentándose de forma tradicional. A continuación, se procedió a la entrega de premios y a la degustación por parte del público asistente.