Isidoro Rivera | Médico de familia jubilado reincorporado

“Una situación como esta no la he conocido en mi vida; me preocupa también como paciente”

“Hay enfermos oncológicos que han estado hasta un mes esperando por un informe de un TAC”, asegura este médico de Atención Primaria del ambulatorio Virxe Peregrina

Isidoro Rivera en su consulta telefónica en el ambulatorio Virxe Peregrina de Pontevedra.  // RAFA VÁZQUEZ

Isidoro Rivera en su consulta telefónica en el ambulatorio Virxe Peregrina de Pontevedra. // RAFA VÁZQUEZ / Ana López

Isidoro Rivera, médico de Atención Primaria de 69 años, es uno de los cinco facultativos jubilados que acaban de renovar su contrato ejerciendo en el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés. Con 44 años de experiencia, es una de las caras más conocidas del centro de salud Virxe Peregrina de la capital, en donde se reincorporó el año pasado, aunque ahora su consulta es solamente telefónica. Muestra su preocupación por la situación sanitaria actual y señala que para revertirla es necesario “invertir dinero”.

– ¿Cuántos médicos jubilados están actualmente ocupándose de la atención telefónica de pacientes en el área sanitaria?

– Precisamente, esta semana hemos tenido una reunión con el gerente y somos cinco en Pontevedra y O Salnés.

– Pero no son todos los que se reincorporaron cuando estalló la pandemia del coronavirus...

– No. Muchos lo dejaron. No quisieron continuar por diversos motivos, muchos a nivel personal.

"Atendemos una media de 36 pacientes. A veces pueden pasar de los 40, en función de la disponibilidad que tengamos"

– ¿Qué labor realizan en la actualidad?

– Ya llevamos mucho tiempo que ya no realizamos solamente consultas relacionadas con el COVID. Ahora hacemos consultas telefónicas. Hacemos partes de alta, de baja, comunicamos los resultados de analíticas, etc...

– ¿Qué se trató en la reunión con la gerencia?

– Se ha publicado en el Diario Oficial de Galicia (DOG) el plan de jubilación que se ha hecho entre la Seguridad Social y las comunidades autónomas que varía las condiciones económicas que había hasta el momento. Nos preguntaron si queríamos seguir y en principio hemos dicho los cinco que sí, con las mismas condiciones y con la consulta telefónica, ampliada a más cosas. Con el fin de echar una mano.

– ¿Como cuáles?

– Pues, por ejemplo, ahora podemos incluso manejar el gestor de peticiones. Si durante la consulta telefónica entendemos que el paciente debe ser valorado en el hospital, ya podemos pedir una interconsulta con el especialista y las pruebas complementarias que estimemos oportunas, haciendo nosotros el seguimiento. Nos permite estar muy pendientes de los enfermos crónicos, para ver si necesitan hacerse las pruebas pertinentes. Hay que recordar que muchas de ellas se suprimieron o ralentizaron con la pandemia; un diabético, por ejemplo, debe tener un control cada seis meses y muchos de ellos no fueron posibles, sobre todo por la dificultad para pedir cita.

"Esto me llena de satisfacción, me siento aprovechado"

– Una dificultad que sigue habiendo, por ejemplo, en el Virxe Peregrina, con esperas de una semana o más...

– Sigue habiendo, sí, bastante demora. Ocurre también en los informes radiológicos: hay personas que se han hecho radiografías u otras pruebas y tardan un mes o más en informar. Incluso TAC en pacientes oncológicos, que han estado hasta un mes sin informarse. Estamos ya en un momento peligroso.

– ¿Hay previsión de ampliar este número de médicos jubilados reincorporados?

– Sé que se está llamando a profesionales que se jubilaron en el último año para ver su disposición.

– ¿Los pacientes a los que atienden ustedes son aquellos que en un momento dado se quedaron sin médico?

– Si un médico no asiste un día por baja o está de vacaciones o de días libres, se nos van pasando muchos de sus pacientes a nosotros. Muchas son cuestiones burocráticas. Estamos de comodín.

"Hay que ver por qué la gente termina la especialidad de Medicina de Familia y se va a trabajar a centros privados, residencias..."

– En el Virxe Peregrina, donde está usted, es habitual la falta de médicos...

– No es lo que fue. En este centro de salud existe un déficit importante de médicos. Faltan compañeros. Bien porque estén de libranzas o de baja, jubilados...

– ¿Cuántos pacientes atienden al día los facultativos reincorporados?

– Una media de 36 pacientes. A veces pueden pasar de los 40, en función de la disponibilidad que tengamos.

– Usted tiene 69 años y 44 años trabajando en sanidad, ¿por qué se animó a reincorporarse?

– Me imagino que soy un hombre con pocos hobbies y una de las cosas a las que estaba más acostumbrado era mi rutina de asistir a la consulta, escuchar a la gente y tratar de solucionarle los problemas de salud si era posible. Esto me llena de satisfacción, me siento aprovechado.

– ¿Dónde están los otros cuatro médicos jubilados trabajando?

– En Sanxenxo, Vilagarcia, O Grove y Cambados. Con nosotros se están atendiendo las zonas más pobladas.

"En la situación en la que estamos hay que invertir dinero"

– ¿Qué ocurre con las guardias de los Puntos de Atención Continuada (PAC)?

– No podemos hacer guardias por ley. A partir de los 55 años estamos exentos. Además, en Atención Primaria no hay obligatoriedad de hacer guardias. El problema de los PAC es grande; a lo mejor económicamente tampoco se les trata como debiera. En la situación en la que estamos hay que invertir dinero. Hay que ver por qué gente termina la especialidad de Medicina de Familia y se va a trabajar a centros privados, residencias sanitarias, etc... ¿Por qué no se quedan en el sistema? Porque económicamente no es muy atractivo y a la hora de conciliar se encuentran muchas dificultades.

– Con cuatro décadas de trabajo en la profesión le dolerá ver la situación de la sanidad pública...

– Por supuesto. Yo una cosa como esta no la he conocido en mi vida. Y yo he trabajado en pueblos en medicina rural en donde teníamos que estar de guardia las 24 horas del día y después se nos permitía hacer turnos los fines de semana y fuimos mejorando. Esta situación me preocupa a modo personal también porque me hago mayor y tengo dificultades para acceder a la consulta de mis compañeros.

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