Los empleados y clientes del Cash Froiz de A Barca, en Poio, vivieron a primera hora de la tarde del miércoles unos minutos de tensión y pánico cuando un individuo entró armado con una escopeta y comenzó a disparar al techo y a las estanterías.

Las personas que estaban en el establecimiento se escondieron donde pudieron mientras solicitaban la presencia de las fuerzas de seguridad. Fue la Policía Local de Poio la que acudió al lugar y pudo detener al individuo, un vecino de O Vao de 48 años que alegó como única explicación de su comportamiento que “solo pretendía que lo detuviesen”.

El incidente se produjo poco antes de las tres de la tarde del miércoles, cuando el hombre accedió al local y comenzó a disparar. Aunque hay impactos de los cartuchos en el techo y las estanterías, no se registraron heridos.

Armas incautadas Policía Local Poio

Los agentes pudieron detener de inmediato al autor de los disparos, que portaba una escopeta de la marca Franchi. Además, localizaron hasta tres cartuchos usados por el suelo del establecimiento y otros cinco listos para utilizar que portaba encima, según explica la Policía Local de Poio.

Un agente inspecciona un impacto en una estantería, señalizado con una flecha Policía Local Poio

En la inspección ocular del lugar de los hechos los agentes observan también daños en las estanterías por los disparos, que atravesaron varias de ellas.

Añade la Policía que el establecimiento estaba abierto al público con clientes y trabajadores en el interior y al escuchar los estruendos de los disparos se escondieron hasta la llegada de los agentes.

El hombre, que permanece en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil y pasa este jueves a disposición judicial, está acusado inicialmente de un presunto delito de amenazas graves con intimidación, empleando un arma de fuego, y otro de daños.

El detenido es introducido en un coche policial Policía Local Poio

Los agentes comprobaron que el detenido tiene permiso de armas y se constata que poseía también una carabina. Dada la gravedad de lo sucedido se procedió a la intervención de la segunda arma que guardaba en su domicilio.

Fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia confirmaron que, en su comparencia ante la autoridad judicial, nadie solicitó su ingreso en prisión, así que quedó en libertad tras pasar a disposición judicial. Está investigado por un delito de amenazas. El juzgado de Instrucción 2 de Pontevedra, en funciones de guardia, acordó la incautación de las armas que tiene y se le retiró el permiso de armas.