La portavoz del gobierno local, Anabel Gulías, indicó respecto al retraso en el encendido de la luz de navidad en la ciudad que “no se trata de una cuestión de ahorro económico ni de ahorro energético” sino que “una decisión política” que se basa en “poner un poquito de racionalidad en la iluminación de navidad”, todo ello “por una cuestión de coherencia con nuestro propio discurso” de “lucha activa” contra el cambio climático.

La edila nacionalista admitió diferencias de criterio en el seno del gobierno municipal formado por el BNG y el PSdeG-PSOE, que desde sus áreas ha encendido el alumbrado en puntos como el Mercado de Abastos. “Gobernamos conjuntamente, pero en las áreas tenemos cierta libertad de escoger y de movernos”, explica la portavoz. “Somos un gobierno que funcionamos con diferentes criterios y creo que una coalición funciona de este modo”, añade Gulías.

“Nosotros desde siempre estamos acostumbradas a tomar decisiones a contra pie o decisiones que no fueron populares en su momento, pero que a día de hoy revelan que estábamos en el camino acertado”. “Si Pontevedra es vanguardia en muchas de las cuestiones que hoy son debate fue precisamente por no seguir la corriente”, añadió la concejala.

La decisión de retrasar la iluminación hasta el 16 de diciembre “lo hicimos por coherencia y por racionalidad; por ponerle un poco de cabeza a lo que está ocurriendo” y recordó que hace solo unos meses los pontevedreses estaban preocupados por la sequía, como consecuencia del cambio climático que el Concello trata de combatir.