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Comienza el derribo de las Galerías y ordenan el desalojo del edificio colindante en Michelena

Las primeras obras se realizaron en un patio interior del inmueble y esta semana se inició el desmantelamiento de los locales comerciales vacíos

Obreros trabajando ayer en uno de los locales comerciales vacíos en las Galerías Oliva. | // RAFA VÁZQUEZ

Cuenta atrás para la desaparición de un tramo de las Galerías Oliva. El derribo del edificio número 3 de la calle Gutiérrez Mellado ya ha comenzado. Hace unos días se iniciaron los trabajos en un patio interior y desde el jueves se ha empezado el desmantelamiento de los locales comerciales que están en el tramo de las galerías que va a desaparecer, un pasillo de alrededor de 50 metros que abarca desde el acceso por la citada calle Gutiérrez Mellado hasta la bifurcación.

Comienza, por tanto, el desmantelamiento de más de 60 años de historia, aunque en los últimos meses la mayoría de los comerciantes que ocupaban los bajos comerciales han ido abandonando la zona ante la incertidumbre por desconocer la fecha exacta en la que se llevaría a cabo esa actuación y la certeza de que tarde o temprano se efectuaría la demolición. La desbandada ha sido general: De los diez locales que existen en ese tramo de la galería afectado, solo tres están ocupados actualmente, pero prevén cerrar antes de que acabe el año.

Es el caso de la cafetería, que cerrará el 30 de diciembre y se trasladará a un local a pocos metros, en la calle Gutiérrez Mellado; de la clínica de podología Pedrosa y Millán, que cambiará próximamente esta ubicación que ocupaba desde los años 60 por un local en la calle Alhóndiga, y la tienda de Comercio Xusto, que se moverá apenas unos metros, dentro de la misma galería, hacia la entrada por la calle Oliva más próxima a la plaza de la Peregrina, pero no lo hará hasta después de Reyes.

“Nosotros ya estamos compaginando esta cafetería con El Pasaje desde el mes de mayo y ahora ya contábamos con trasladarnos porque el 30 de enero se nos acababa el contrato. No pensábamos que iban a empezar las obras tan pronto, pero ya están vaciando algunos locales”, explica la responsable.

Además, a esta demolición del número 3 de Gutiérrez Mellado, que parecía que se iba a retrasar hasta mediados de 2023 pero que finalmente ya ha comenzado, hay que sumar los planes para el edificio colindante. Se trata del número 11 de la calle Michelena, que hace esquina. Todavía pendiente de recibir la pertinente licencia de derribo, los propietarios del inmueble enviaron hace alrededor de diez días una comunicación a todos los inquilinos vía correo electrónico para que desalojaran las diferentes oficinas y locales antes del próximo 31 de enero.

La promotora Hercor SL había anunciado ya el año pasado un proyecto para la demolición de ambos edificios. Así, presentó una petición de licencia para derribar ambos inmuebles, pero no incluyó información sobre los futuros usos del mismo. Obtuvo licencia para la demolición del edificio de Gutiérrez Mellado –y posteriormente se le otorgó una prórroga, teniendo de plazo hasta algo más allá de 2023 para efectuarla–, pero para el de Michelena necesita autorización de Patrimonio de la Xunta al estar afectado por el BIC (Ben de Interese Cultural) de A Peregrina. El departamento autonómico rechazó la propuesta de la promotora y, posteriormente, el recurso que presentó, al entender que no se puede alterar la imagen paisajística del entorno de la Peregrina. Hercor SL recurrió de nuevo a la justicia, iniciando un contencioso administrativo contra la Xunta todavía pendiente de fallo.

Aún así, se ha solicitado a los inquilinos que abandonen el inmueble en un plazo de dos meses, algo que les ha pillado totalmente por sorpresa.

Reunión celebrada ayer en el espacio Arroelo. | // GUSTAVO SANTOS

Más de una decena de negocios tienen que buscar ubicaciones alternativas

Una clínica dental, una constructora, una asesoría, una escuela deportiva, oficinas con diferentes actividades empresariales y bajos comerciales como una pizzería, un bar y una tienda de telefonía tendrán que buscar ubicación alternativa ante la comunicación de los propietarios del edificio de Michelena 11 a sus inquilinos de que deberían abandonar el inmueble antes del 31 de enero.

Entre los afectados, el coworking Arroelo, que comenzó su actividad en 2013 y cuenta con alrededor de 25 usuarios estables, a los que habría que añadir los que utilizan puntualmente sus instalaciones. Una de las socias del espacio, María Pierres, explicó que están ya buscando alternativas para el traslado, que no esperaban que fuera tan precipitado. “En su día los propietarios nos dijeron que estuviéramos tranquilas, que nos avisarían con seis meses de antelación, y no ha sido así. Por ahora, la tramitación de la licencia de derribo sigue judicializada, por lo que se puede dar el caso de que nos vayamos y el edificio se quede vacío mucho tiempo”.

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