La Policía Nacional ha detenido a 10 personas, en el balance provisional de una operación que sigue en marcha por parte de miembros de la Udyco de la Comisaría Provincial de Pontevedra. En esta operación “Jeshile” se ha logrado la desarticulación de una importante organización criminal encargada del cultivo, preparación y posterior distribución de importantes cantidades de marihuana en Galicia, España y el resto de Europa. La organización lograba un beneficio anual próximo al millón de euros.

Este balance provisional de la operación recoge cerca de una tonelada de plantas y restos vegetales de marihuana, el desmantelamiento de las dos instalaciones eléctricas y de extracción de humos con un valor aproximado de 250.000 euros, ocho detenidos, de los que cuatro siguen en prisión, y diversa documentación.

Los agentes detuvieron el pasado lunes a los dos principales responsables de la organización que no habían sido localizados en su momento.

Ya en el mes de marzo la Policía había desmantelado un laboratorio de interior en la localidad ourensana de O Pereiro de Aguiar, en el que se intervinieron miles de plantas y florescencias de “cannabis sativa”.

Los agentes de la Comisaría Provincial de Pontevedra continuaron con la investigación bajo la dirección del Juzgado de Instrucción número 2 de Ourense, que les permitió llegar hasta la nave industrial de Mourente, en donde llevaron a cabo una nueva incautación, esta vez de cerca de 2.000 plantas de marihuana que arrojaron un peso bruto de 500 kilos, numeroso material eléctrico, equipos de extracción, documentación y teléfonos móviles.

La misma organización

Según la Comisaría, la nave industrial de Mourente pertenecía a la misma organización criminal propietaria de la gran plantación “indoor” desmantelada en O Pereiro de Aguiar a principios del mes de marzo de este año, por la misma unidad policial.

El 8 de noviembre, como continuación de la investigación iniciada a principios de año en O Pereiro de Aguiar, se estableció un dispositivo que permitió llevar a cabo la entrada y registro en esta nave industrial, en la que se ocultaba un gran laboratorio profesional en interior para el cultivo intensivo del “cannabis sativa”, con una instalación eléctrica, de aislamiento y de extracción, valorada según los expertos en 85.000 euros, donde se manipulaban genéticamente las plantas, con el objeto de conseguir un mayor rendimiento a cada una de ellas, obteniendo cuatro cosechas al año con un beneficio anual cercano a un millón de euros.

En esta última operación se ha llevado a cabo la detención de cuatro personas, que se suman a otras cuatro que ya habían sido detenidas en marzo y que siguen en prisión. Después vino el arresto de los dos cabecillas.

El interior de la nave de Mourente, al igual de la de Ourense, estaba especialmente diseñada para el cultivo intensivo, compartimentada en dos estancias de unos 250 metros cuadrados cada una de ellas y diseñadas específicamente para esta utilidad. Estaba dotada con las últimas tecnologías domóticas y sistemas de cultivo para acelerar el régimen natural de crecimiento y floración.

Instalación

La instalación contaba con aparatos de aireación y filtros de carbono para depurar el olor, además de un avanzado sistema de iluminación con cerca de 300 lámparas con sus respectivos transformadores, además de control de fotometría, temperatura, humedad, medidores de PH que variarían los parámetros en función al momento del desarrollo de las plantas, así como gran cantidad de fertilizantes.