Suscríbete Faro de Vigo

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Concello justifica el retraso del encendido navideño por el ahorro energético

Montaje de la iluminación en la calle Don Gonzalo en la pasada Navidad. GUSTAVO SANTOS

En el actual escenario de crisis ambiental y energética “hay que empezar a introducir mecanismos de racionalidad”, señaló en la mañana de este lunes la concejala de Festas, Carme da Silva, para explicar el retraso en el encendido navideño, que este año será el 16 de diciembre y no, como solía ser habitual, durante el puente de la Constitución. El Gobierno local es consciente, aseguró la edil, de que la medida “puede ir a pie cambiado” en relación a las decisiones de otras ciudades (a la cabeza Vigo, que apuesta intensamente por esta decoración) “por una cuestión de responsabilidad hay que encenderlas en el periodo navideño”, manifestó.

Carme da Silva recordó que es una responsabilidad de las administraciones “mandar mensajes serios” en un momento en que “los costes de la luz se han triplicado” y las familias han de hacer frente a la escalada en la factura energética, que “está teniendo un impacto enorme” en las economías domésticas. “En coherencia, era la decisión más acertada” retrasar el encendido, indica la edil.

Las decoraciones de calles se mantendrán hasta el 8 de enero. Los horarios se modifican con respecto a los dos años anteriores (se redujeron durante la pandemia) y pasan a ser de 18 horas hasta las 2 de la madrugada salvo Nochebuena y Fin de Año, que extenderán hasta las 4 de la madrugada.

En opinión de la concejala de Festas, Carme da Silva, “este criterio de racionalidad y responsabilidad social no afectará a cómo se desarrollarán las actividades comerciales y hosteleras” en la Boa Vila

decoration

Ésta estima que mantener la iluminación en los periodos habituales (entre el puente de la Constitución y la festividad de Reyes) hubiese obligado a “aumentar un 40% la inversión”, a mayores de los 140.000 euros de la licitación de estas decoraciones. “Los costes tendrán que incrementarse: o más dinero o menos adornos”, señaló la concejala.

Con esta medida Pontevedra se desmarca totalmente de la apuesta de la ciudad olívica. "El comercio local no se va a ver afectado" por contraste con Vigo, aseveró antes de recordar que "tenemos una concepción de modelo de ciudad totalmente diferente".

Carme da Silva expresó su sorpresa por las críticas de la Asociación de Empresarios de la Pequeña y Mediana Empresa (Aempe). Aseguró que tanto ella como el Centro Comercial Urbano Zona Monumental, las dos entidades que colaboran con el Concello en la iluminación, eran conocedoras del retraso del encendido.

“Algún problema de comunicación debe haber dentro de Aempe”, señaló la edil, que insistió en que en la reunión en las que se les comunicó el periodo de encendido “no pusieron ninguna pega”.

En opinión de Carme da Silva, “este criterio de racionalidad y responsabilidad social no afectará a cómo se desarrollarán las actividades comerciales y hosteleras” y “entendiendo las discrepancias”, este año el encendido en Pontevedra será el 16 de diciembre, jornada en la que también arrancarán “todas las actividades festivas en barrios y parroquias”. Las decoraciones en las calles y plazas contarán por lo demás con el mismo presupuesto y diseño que el pasado año.

Compartir el artículo

stats