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¿Cómo se investiga el origen de Colón?

Se analizará el ADN, y también se harán estudios sobre la composición de los huesos y las diferentes tierras en contacto con ellos

Adro Vello de San Salvador, donde se realizará el sondeo.  | // RAFA VÁZQUEZ

Adro Vello de San Salvador, donde se realizará el sondeo. | // RAFA VÁZQUEZ / Susana Regueira

Pontevedra

Se buscarán rastros de ADN, pero también se llevarán a cabo estudios sobre la composición de los huesos y de las tierras que han estado en contacto con ellos. Son algunas de las investigaciones que desarrollarán genetistas, arqueólogos, restauradores y antropólogos en el Adro Vello de San Salvador, en Poio, y en San Martiño de Sobrán, en Vilaxoán, siguiendo las huellas del Colón gallego, todo ello en el marco del proyecto de identificación del origen del navegante que lidera la Universidad de Granada.

Los investigadores parten de documentos notariales del Museo de Pontevedra y del Monasterio de Poio que reflejan la existencia del apellido Colón en fechas cercanas a la llegada a América, así como registros que constatan que el Ducado de Veragua, ligado al navegante, contaba con propiedades en esa zona. Suponen que si estos familiares más o menos coetáneos fueron enterrados sería en el único cementerio que había en el momento, el de San Salvador.

El material óseo y genético será conservado para futuras investigaciones y estará a disposición de Patrimonio, a fin de evitar una nueva manipulación de las tumbas intervenidas, según el compromiso adquirido por el equipo científico con la Xunta

El genetista y profesor José Antonio Lorente encabeza este estudio que sigue el rastro y busca verificar distintas teorías sobre el origen de Colón. El experto asume la dirección científica de la toma de muestras de ADN que puedan aparecer en un proyecto que, siguiendo las indicaciones de la Xunta, contará también con un antropólogo físico, en este caso la catedrática del Departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física de la Universidad de Granada Inmaculada Alemán.

Ésta es responsable del equipo que lleva a cabo las exhumaciones del Valle de los Caidos y en Poio dirigirá la identificación de los restos. Para intentar localizarlos, se realizará un sondeo de cuatro metros cuadrados en un espacio entre las escaleras que bajan al atrio de la iglesia antigua y el aparcamiento.

El material óseo y genético será conservado para futuras investigaciones y estará a disposición de la Dirección Xeral de Patrimonio, a fin de evitar una nueva manipulación de las tumbas intervenidas, según el compromiso adquirido por el equipo científico con la Xunta.

Los arqueólogos del proyecto, Antonio Castro y Mateo Fontán.  | // FDV

Los arqueólogos del proyecto, Antonio Castro y Mateo Fontán. | // FDV / Susana Regueira

“El espacio se va levantando por capas, que se van agotando y todo se va documentando hasta pasar a la siguiente”, explica Antonio Castro, uno de los dos arqueólogos gallegos seleccionados para este proyecto. Destaca que se trata de “un proceso sistemático de levantamiento de diferentes niveles, tanto naturales como hechos por el hombre”.

En el marco de esta misma investigación la Xunta también ha autorizado la apertura del sarcófago funerario de Juan Martiño de Sotomayor, arcediano de la reina y fundador de Vilaxoán. En este caso se busca darle visibilidad a una teoría (no aceptada académicamente) que identifica a Colón con Pedro Álvarez de Sotomayor, Pedro Madruga, una de las figuras más destacadas de la Baja Edad Media en Galicia. Para ello se recurre a una rama menos conocida de la familia.

“El espacio se va levantando por capas, que se van agotando y todo se va documentando”, explica el arqueólogo Antonio Castro. Se trata de “un proceso sistemático de levantamiento de diferentes niveles, tanto naturales como hechos por el hombre”

Las expectativas son máximas, tratándose de uno de los grandes enigmas de la historia, pero las posibilidades reales de encontrar restos ligados a Colón son exiguas. Al menos en Adro Vello de Poio, ya que la zona en la que se realizará el sondeo “fue levantada alrededor de los años setenta y se espera que esté muy alterada”, lamenta Antonio Castro, que avanza que “habrá que ver si aparecen huesos y si valen para los análisis de ADN, dependerá de sus condiciones”.

Con todo, no solo se analizará el ADN sino que la investigación se completará con estudios sobre la composición de los huesos (determinada por el consumo de agua en la infancia) y edafológicos. En este último caso se realizarán comparativas de las diferentes tierras que han estado en contacto con los restos en distintas ubicaciones.

Las expectativas son máximas, tratándose de uno de los grandes enigmas de la historia, pero las posibilidades reales de encontrar restos ligados a Colón son exiguas. Al menos en Adro Vello de Poio, ya que la zona fue alterada en los años setenta

El arqueólogo pontevedrés Mateo Fontán dirigirá el sondeo en el atrio de Poio. El profesional señala a FARO que “formar parte de esta investigación es un honor, soy seguidor de la teoría y consciente de su repercusión y de la importacia de impulsarla”.

Incide en que “todo lo que ayude a salir de dudas, para bien o para mal, y clarificar es positivo”, en este caso cotejando las posibles muestras de ADN encontradas en Galicia con los restos óseos atribuidos a Colón, a su hijo Hernando y a su hermano Diego, que Lorente exhumó en 2003 en la catedral de Sevilla y que permanecieron en una cámara de seguridad de la Universidad de Granada a la espera de que se desarrollase la tecnología necesaria para llevar a cabo esta investigación.

Las posibles muestras de ADN encontradas en Galicia se cotejarán con los restos óseos atribuidos a Colón, a su hijo Hernando y a su hermano Diego, que Lorente exhumó en 2003 en la catedral de Sevilla

Por su parte, para llegar a formar parte de esta misión para encontrar el origen del navegante la teoría del Colón gallego ha tenido que superar una gran selección de hipótesis y realizar una exposición preliminar de argumentos y documentos que avalen su solidez.

“Ha sido un proceso muy largo, con muchos trámites ante diferentes organismos”, reconoce Eduardo Esteban Meruéndano, presidente de la Asociación Colón Galego Celso García de la Riega, promotora de la iniciativa. Ésta desarrolló un estudio histórico previo en los archivos de ambas parroquias que se inició en octubre de 2021. En adelante, siguió un proceso muy afectado por la pandemia, que ralentizó todas las tramitaciones, de modo que cuando avanzaron se inició la búsqueda de firmas patrocinadoras.

“El origen gallego nunca lo determinará un análisis de ADN, está demostrado por una batería de pruebas”

Para formar parte de la investigación sobre el origen del Navegante, la Asociación Colón Galego ha tenido que demostrar ante la Universidad de Granda la gran visualización de la teoría en el tejido social, aportar documentación fiable y que ésta superarse los filtros técnicos, y exponer en el paraninfo de la Facultad de Medicina sus argumentos.

Pasado este primer gran corte, la Universidad de Granada requirió nueva documentación como los patrilinajes de las familias y los personajes propuestos para la investigación, su relación histórica con cada zona, o árboles genealógicos.

Tras las autorizaciones de Patrimonio y del canciller-secretario de la Archicofradía, el vicario episcopal de Pontevedra, Calixto Cobo, autorizó esta semana la exhumación del sarcófago en Vilaxoán y el sondeo en Poio, en un estudio que encara su recta final.

Empero, sus promotores aseguran que “el origen gallego de Colón nunca lo determinará un análisis de ADN”. Eduardo Esteban insiste en que “ya que está demostrado y consolidado por una batería de pruebas documentales, como la toponimia, la lengua y otras que relacionan la vida y la estancia de Colón con Pontevedra, como que haya festejado durante el viaje a la Virgen de la O, patrona de la ciudad, inscripciones en piedra únicas en el mundo con el apellido Colón, o que haya pertenecido a los mareantes” de la Boa Vila.

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