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Todo el centro de Pontevedra será zona de bajas emisiones y se entrará sin discriminación por vehículo

El Concello reitera en que con el actual modelo de ciudad cumplirá la ley de Cambio Climático sin instaurar tasas o restringir el acceso en función de la clasificación ecológica del coche

Vista del casco urbano de Pontevedra, que será declarado zona de tráfico reducido o de bajas emisiones. | // R. GROBAS

Todo el casco urbano de Pontevedra, una superficie de 324 hectáreas entre el Lérez, Mollavao, San Blas, la avenida de Vigo, A Parda y hasta la avenida de Lugo y Valdecorvos hasta bajar nuevamente hasta el río, será declarada zona de tráfico reducido, según se recoge en el PMUS de Pontevedra.

Así lo anunció ayer la portavoz del gobierno local, Anabel Gulías, tras aprobar en el seno de la junta de gobierno local este documento que también fijará otras tres zonas de tráfico reducido en O Burgo-Lérez (145 hectárea, desde el río hasta Médico Ballina), todo el barrio de Monte Porreiro y el de Estribela.

Gulías celebró la aprobación del PMUS, no solo por completar –a la espera de su ratificación por el Pleno– un trabajo en el que se invirtieron muchos recursos y también energías. La portavoz del Gobierno celebró este nuevo paso adelante porque Pontevedra aprueba un documento que garantiza “la equidad en el uso de los espacios públicos”.

Para arrojar luz sobre esta afirmación de Gulías sobre la “equidad” a la hora de utilizar las vías públicas de Pontevedra cabe recordar el contenido de la nueva ley 7/2021 de 20 de mayo de Cambio Climático y Transición Ecológica. La normativa obliga a las ciudades de más de 50.000 habitantes a establecer las llamadas “Zonas de Bajas Emisiones” (ZBE) que deberán estar en marcha en enero de 2023. En Pontevedra, el gobierno local reiteró hoy que la ciudad optará por una “tercera vía” que esquiva las dos propuestas que recoge la normativa (el pago de una tasa o la prohibición de entrada a vehículos que no tengan determinada etiqueta ecológica) para alcanzar los objetivos que marca el texto legal. Esta hoja de ruta pontevedresa para adaptarse a la citada ley va en sintonía con el modelo de ciudad que se viene aplicando desde hace 20 años y que consiste en la reducción del tráfico motorizado innecesario. El gobierno local insistió hoy en que no van a cobrar ni a discriminar en el acceso a cualquier zona de la ciudad a ningún vehículo por sus características.

“Pontevedra no va a tratar el espacio público de forma discriminatoria por el tipo de vehículo o de una manera no equitativa” obligando al pago de ninguna tasa, reiteró la portavoz del Gobierno local.

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Es por ello que, frente a los anuncios que están realizando otras ciudades acerca de restricciones en el acceso a determinadas zonas de las mismas de vehículos que no dispongan de una determinada certificación ecológica o del pago de una tasa por hacerlo, Gulías se congratula de que Pontevedra vaya a adaptarse a la ley con un PMUS “que sella el trato que alcanzamos con los vecinos: el de garantizar un espacio de alta calidad urbana al que por acceder no se cobre ningún tipo de tasa, si se precise ningún tipo de vehículo específico que no son accesibles para todas las personas”.

¿Cómo cumplir entonces los requisitos establecidos por esta ley? La portavoz Anabel Gulías asegura que el trabajo realizado en Pontevedra durante los últimos 20 años con zonas de tráfico ya restringidas les permite partir de una “posición de privilegio” y optar por esta alternativa que, aunque explícitamente no recoge la ley, parece que cuenta con aval del propio Ministerio, al menos de manera verbal, ya que alcanzaría igualmente los objetivos marcados por la norma contra el Cambio Climático.

A estas tres zonas de bajas emisiones hay que sumar la del barrio de Estribela Concello

Al menos, desde el Concello de Pontevedra se insiste en que así se lo trasladaron responsables del propio departamento de Transición Ecológica al gobierno local en las conversaciones mantenidas hasta ahora, en la que se muestran de acuerdo de que la nueva ley no puede “penalizar” un modelo tan trabajado y reconocido como el de la Boa Vila. Se trata de continuar con sus políticas de reducción de tráficos en determinadas zonas, eliminando aquellos que son innecesarios o de paso. “Pontevedra no va a tratar el espacio público de forma discriminatoria por el tipo de vehículo o de una manera no equitativa” obligando al pago de ninguna tasa, reiteró la portavoz del Gobierno local.

Se fijarán otras tres zonas de tráfico reducido en Estribela, todo o Burgo y todo Monte Porreiro

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Tras la aprobación definitiva del PMUS, el gobierno local dispondrá ya de un documento que presentar al Ministerio y que este avale de forma definitiva esta tercera vía propuesta por Pontevedra para cumplir la ley de Cambio Climático. El modelo pontevedrés sería una “rara avis” en todo el Estado español con esta fórmula, pero el Ejecutivo de Miguel Anxo Fernández Lores está convencido de que va a contar con el visto bueno de Ministerio.

Interés de otros municipios

La propuesta pontevedresa, que solo es alcanzable tras un trabajo previo que ya ha permitido reducir en gran medida el número de emisiones causadas por el tráfico con la aplicación de su modelo urbano, está siendo incluso objeto de interés por parte de otras ciudades que ya han invitado a técnicos y responsables políticos de la Boa Vila para conocer esta alternativa “que queremos desarrollar y que cumple con los objetivos marcados por la ley”, comentó la edil.

Remate del tramo urbano del Camino Portugués en A Santiña

La portavoz del Gobierno local también dio cuenta de la solicitud de dos subvenciones precisamente dentro de las convocatorias de los fondos Next Generation con el objetivo de avanzar en una movilidad más sostenible y que permita reducir emisiones. La primera permitiría rematar el tramo urbano del Camino de Santiago en A Santiña. Se trataría de una inversión de 1,8 millones de euros para reformar esta zona del barrio de O Burgo. “Escogimos esta obra porque ya es un proyecto avanzado y en proceso de contratación, una cuestión que es puntuable dentro de la convocatoria, y que permitirá concluir un ciclo de intervenciones que garantiza el espíritu de estas zonas de tráfico reducido”, explicó Anabel Gulías. “Reducirá el tráfico rodado, mejorará la movilidad peatonal y accesible y mejorará los parámetros de calidad ambiental” de todo este barrio, incluido entre las zonas de movilidad reducida del PMUS. La cuantía subvencionable sería del 90%, aportando el ayuntamiento un 10%.

Una red de sensores para controlar los tráficos y emisiones en toda la ciudad

La segunda intervención para la que se pide subvención al Estado es más novedosa y supondría un salto cualitativo para la ciudad en cuanto al estudio de una movilidad inteligente y sostenible, así como para verificar con datos el cumplimiento de los objetivos marcados, entre otras, por esta ley de Cambio Climático. Se trata de desplegar a lo largo de toda la ciudad una red de sensores y cámaras que permitirán al Concello conocer los tráficos de la ciudad, tanto de peatones como de vehículos o incluso bicicletas o VMP (patinetes), de tal forma que se puedan detectar este tipo de tráficos innecesarios y actuar sobre ellos. Además, se podrá informar en tiempo real a la ciudadanía de la densidad circulatoria en distintos puntos del casco urbano o del nivel de ocupación de los aparcamientos disuasorios, por ejemplo. También se realizarán mediciones por toda la ciudad sobre la calidad el aire y el control de las emisiones. La subvención que se solicita para esta actuación ronda los 1,3 millones de euros.

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