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Faro de Vigo

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Los comedores escolares doblan los turnos al recuperar las cifras anteriores a la pandemia

La subida de precios una media de un 11% este curso no frena a las familias para utilizar un servicio que les permite la conciliación con sus trabajos | El aumento de las ayudas públicas, principal reivindicación de la FANPA

Vista general del comedor del CEIP Froebel de Pontevedra. Gustavo Santos

La recuperación de la normalidad en el ámbito laboral y, por tanto, en las familias, ha llevado a estas a recurrir de nuevo al servicio de comedor escolar para poder conciliar. Los gestionados por la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FANPA) en más de una veintena de centros educativos de los municipios de Pontevedra y Marín han regresado a cifras de usuarios anteriores a la pandemia del coronavirus e incluso muchos de ellos están recurriendo a doblar turnos para poder atenderlos a todos. Y todo ello pese a que este curso los precios son una media de un 11% más caros que el pasado.

“Tenemos una subida importante de alumnos y hay comedores que están doblando turnos”, confirma Rogelio Carballo, presidente de la FANPA, que recuerda que el año pasado la cifra total había bajado de forma importante y que el servicio había perdido a dos de cada diez pequeños, bien porque sus padres teletrabajaban y podían hacerse cargo de ellos a esas horas cruciales en casa, bien por cuestiones económicas.

Ahora se recupera con creces el volumen de alumnado de antes del confinamiento, cuando se superaba el millar de usuarios en el conjunto de todos los centros. Carballo subraya que “el miedo por el virus ha ido desapareciendo” y que “poco a poco se han ido recuperando los empleos, resolviéndose los ERTES y la gente vuelve a tirar del comedor”.

“Con la caída de alumnado en Infantil, los números que manejamos ahora, no creo que los volvamos a ver”

Rogelio Carballo - Presidente de la FANPA de Pontevedra

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Hay que recordar, que además del número fijos de niños que usan el servicio habitualmente los hay que lo hacen de modo esporádico en función de las necesidades de las familias. En estos últimos casos, los menores deben ser apuntados a través de una aplicación antes de las tres de la tarde del día anterior.

Los comedores escolares comenzaron su actividad a la vez que las clases, el pasado 8 de septiembre, aunque la posibilidad de inscripción diaria está abierta todo el curso. La subida de precios, pese a los esfuerzos de la FANPA por moderarlos, ha sido inevitable. Ofrecen el servicio de comida al mediodía y el Plan Madruga, que permite a las familias conciliar dejando a los menores antes del inicio de las clases, con o sin desayuno.

Los precios para este curso se mueven entre 2,14 euros y 7,09 euros. La cifra más baja corresponde al Plan Madruga sin desayuno, 2,14 euros el día, seguida del que sí lo incluye, 2,95 euros. El Madruga sin desayuno esporádico son 3,54 euros por día, mientras que si lo incluye asciende a 4,49.

Respecto a las comidas del mediodía, cuando son diarias y habituales se pagan 5,08 euros. Por el contrario, si el niño o niña acude de forma esporádica, son 7,09 euros.

Una niña come pollo con arroz en el comedor escolar. Gustavo Santos

Caída de alumnos en Infantil

Rogelio Carballo hace hincapié en que quizás estos sean los últimos años de altas cifras en los comedores: “Los números que manejamos ahora, no creo que los volvamos a ver”.

Se refiere a la caída en el alumnado en Educación Infantil, que en el caso del municipio de Pontevedra es de más de un 8% respecto al curso pasado, al pasar de 2.103 niños a 1.931. La reducción es menos acusada en Educación Primaria, que cuenta en total con 5.148 (5.282 hace un año).

Más ayudas públicas

La FANPA ha hecho esfuerzos titánicos para evitar la subida de los menús este curso, pero esta se ha tenido que producir de todas formas. Es por ello que las reivindicaciones desde la federación pasan por que “las familias paguen menos por los comedores escolares y que las Administraciones pongan más dinero”.

En este sentido, considera justo que sean los gobiernos los que asuman los gastos de los controles sanitarios y de calidad en el servicio. “Nos gustaría contar con pliegos, contratos, tipo a la hora de contratar para nuestros comedores y con un asesoramiento que supondría una mínima contraprestación por todo lo que hacemos”, expone el presidente de la FANPA.

Actualmente, tienen en vigor un convenio con el Concello de Pontevedra, que supera los 250.000 euros, de los cuales del 55% tienen que gastarlos en subvenciones de comedores y asuntos sociales.

Tienen pendiente la subvención con la Xunta de Galicia de carácter anual, que está previsto que salga en las próximas dos semanas. El año pasado fue de 45.000 euros.

El futuro real decreto

Respecto al futuro real decreto que prepara el Ministerio de Consumo del Gobierno central para reducir la obesidad infantil a través de la garantía de que al menos el 45% de las frutas y verduras que se ofrezcan en los comedores escolares sean de temporada y de proximidad, Rogelio Carballo se muestra muy crítico.

“Nos parece que cuando se habla de estas cuestiones se hace con una auténtica falta de visión directa. No es lo mismo una fruta de temporada que de proximidad”, señala. “Es muy fácil establecer condiciones sin ningún tipo de acompañamiento presupuestario, sobre todo cuando no es la Administración quién gestiona los comedores escolares, sino nosotros”, se lamenta.

Un menú tipo: sopa, pollo con arroz y fruta

Los menús de los comedores escolares gestionados por la Federación de Asociacións de Nais e Pais de Alumnas e Alumnos (FANPA) en Pontevedra y Marín son preparados por la empresa Arume. El de ayer martes, por ejemplo, consistía en sopa de primer plato, pollo con arroz y verduras de segundo y una manzana de postre. Siempre acompañados de agua y pan.

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