El gobierno municipal ha adjudicado el proyecto de rehabilitación del lateral de la antigua Casa Consistorial, con la reforma de la vía y los antiguos aseos públicos, que se convertirán en una sala de climatización del Concello. Dentro de las mejoras incluidas en el contrato está la instalación de un mobiliario urbano acorde con el entorno, un alumbrado arquitectónico de la Casa Consistorial y un cuadro de mando eléctrico para el escenario de la plaza de España durante las fiestas.

La portavoz del gobierno local, Anabel Gulías, anunció ayer la adjudicación de este primer tramo de la calle Paio Gómez Charino, uno de los pocos puntos del casco histórico pontevedrés que queda por rehabilitar, según apuntó Gulías. “Es una obra importante, tal como expuso en su día el concejal de Urbanismo, Xaquín Moreda, y es también importante que coincida en ritmo e intención con la reforma de la propia Casa Consistorial”, dijo Gulías. “Ambas obras están relacionadas de manera íntima. El proyecto incluye diferentes actuaciones que van desde la mejora de la accesibilidad en este espacio con la corrección de pavimentos irregulares y, como novedad, incluye un nuevo uso para los antiguos aseos públicos”, explicó la concejala.

Los trabajos fueron adjudicados a Construcciones Ramírez por un importe de 258.845,71 euros. “Sin duda, creo que una de las grandes mejoras en este contrato son las relacionadas con el mobiliario urbano, que irá acorde con el ámbito, siendo respetuoso con el entorno, incluyendo también un refuerzo del alumbrado público”, explicó.

Por otro lado, también se introduce alumbrado arquitectónico de la Casa Consistorial, por lo que una vez inaugurado el edificio “también tendremos nuevo alumbrado que resaltará esta Casa do Pobo”.

Por último, en las mejoras también se incluirá un cuadro de mando y protección para las fiestas de A Peregrina, algo que mejorará las conexiones eléctricas que precisa el escenario de la plaza del Concello. La empresa contará con un plazo de ejecución de seis meses para finalizar el proyecto.

Se creará una plataforma única en el suelo y se eliminará la zona ajardinada. La pavimentación será de piedra continua, como la que ya existe en toda la zona monumental y se renovarán los servicios soterrados: saneamiento, electricidad, etc. Además, se creará una zona de estancia con siete bancos, que servirán de protección para que no estacionen coches sobre la sala de calderas soterrada. Sobre esta se instalarán dos rejillas de ventilación, una de ellas sobre las escaleras por las que se accederá a esta sala de climatización.