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Faro de Vigo

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El Ejército se suma a la vigilancia del monte con 130 militares y aviones no tripulados

El general de la Brilat, Luis Cortés, el conselleiro de Medio Rural, José González, y la subdelegada del Gobierno, Maica Larriba, observan los materiales. RAFA VAZQUEZ

Un total de 130 militares se suman desde el próximo día 15 al operativo de vigilancia y disuasión de actividades incendiarias en los montes, dentro de la Operación Centinela Gallego 2022. Cooperarán con los efectivos anti incendios de la Xunta de Galicia para reforzar la vigilancia y la identificación de los potenciales incendiarios, en un operativo que aporta hasta 40 vehículos y aviones no tripulados de visión nocturna.  

El conselleiro de Medio Rural, José González, con la subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, y el general de la Brilat, Luis Cortés, presentaron ayer el operativo en la base de la Brigada Forestal Helitransportada de O Campiño en Pontevedra.   

La Operación Centinela Gallego se integra en un convenio entre el Gobierno gallego y el Ministerio de Defensa desde hace quince años. En esta ocasión la Xunta aporta una inversión de 500.000 euros.

Este convenio firmado por primera vez en 2007 se articula con la función de vigilancia y disuasión de la actividad incendiaria. Está operativo desde el 15 de agosto y hasta el 30 de septiembre, con el repliegue de las tropas previsto para el 1 de octubre, si bien se contempla una posible prórroga de quince días en caso de necesidad. 

Supone una presencia permanente del Ejército en las zonas de responsabilidad que se le asignan para esta vigilancia, con patrullas permanentes las 24 horas del día, 7 días a la semana. 

El conselleiro de Medio Rural, José González, destacó que 30 patrullas terrestres y dos equipos de mantenimiento móvil se desplegarán inicialmente en el marco de este operativo. Explicó que el objetivo es que la presencia de medios militares contribuya a atajar eventuales fuegos o actividades incendiarias, al suponer un aumento del número de efectivos sobre el territorio, con el consecuente refuerzo de la vigilancia y de la disuasión. 

Un segundo objetivo es mejorar la seguridad de las personas y de los bienes y, en general, la protección y defensa de la riqueza forestal frente a la amenaza de los fuegos. 

Desde agosto

El titular de Medio Rural explicó que esta colaboración comienza a mediados de agosto por la experiencia recabada en años anteriores. “Julio es un mes históricamente de pocos incendios en Galicia, nosotros trabajamos con estadísticas e históricamente en el mes de julio en Galicia ardieron muy pocas hectáreas”, explicó el conselleiro. 

Así, la disposición de las patrullas se diseña “para actuar en aquel momento en que estadísticamente hay más dificultades”, además de en zonas de difícil acceso. 

En todo caso –recordó el conselleiro–, existe una comisión de seguimiento de los fuegos y “si hay que subir el nivel (de emergencia) se sube inmediatamente”.  

La subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, destacó que dentro de esta colaboración del Gobierno con la Xunta de Galicia, la actuación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) es “un apoyo impagable” que se suma a los recursos de la comunidad autónoma para luchar contra los fuegos forestales. 

Informarán a Policía y Guardia Civil sobre la actividad de los sospechosos

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Larriba deseó que “esta colaboración nos permita un agosto y un septiembre más tranquilos que lo vivido hasta ahora y que la prevención funcione, también con la colaboración de toda la ciudadanía”, a quien la subdelegada del Gobierno pidió su implicación en la lucha contra esta lacra. 

Entre las funciones de estas patrullas, cuyo número podrá ser ampliable hasta 75 en el caso de nivel máximo de esfuerzo (en la actualidad, medio), se encuentran las de vigilar y mantener una presencia disuasoria en las zonas asignadas, facilitar información a los servicios de extinción y notificar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sobre aquellas personas que pudieran estar implicadas en la provocación de incendios intencionados. 

Dentro de esos efectivos, la Consellería de Medio Rural cuenta además –como recordó su titular, José González–, con la Unidade de Investigación de Incendios Forestais (UIFO) que, tras su creación el año pasado, trabaja “a destajo” estos días para esclarecer las circunstancias de los fuegos registrados.

148 cámaras  

En el ámbito tecnológico, el dispositivo contra el fuego de la Xunta cuenta con drones desplegados por el territorio y este año suma, además, 148 cámaras de última generación, que vigilan el 70 por ciento del territorio gallego y “nos permiten ser mucho más ágiles en la extinción, pero también detectar posibles comportamientos incendiarios”, explicó el conselleiro. Estas cámaras están provistas de una tecnología especialmente diseñada para exteriores y vigilancia forestal, que es capaz incluso de identificar matrículas de vehículos que circulan por pistas. 

El conselleiro destacó la “situación complicada que vivimos desde mediados de julio” con incendios en su mayor parte intencionados, ante los que el Servicio de prevención y extinción de incendios de Galicia cuenta “con hombres y mujeres que se están partiendo la cara por sacar adelante todas las emergencias, con unas condiciones climatológicas extraordinariamente dificultosas, sin lluvias desde hace más de un mes y medio, para defender a los bienes y también a las personas”. Se está generando un número elevado de incendios, en zonas complicadas y con una clara intencionalidad, según lamentó el conselleiro de Medio Rural.  

“Habrá detenciones y pagarán con la cárcel y con su patrimonio”

El conselleiro de Medio Rural, José González, afirmó que en los últimos incendios forestales se está detectando “un fuerte componente de intencionalidad”. Se trata, explicó, de fuegos iniciados con varios focos simultáneos y en condiciones que dificultan su control. 

En el origen de los incendios se han detectado artefactos incendiarios, papel, pastillas, “artefactos muy poco sofisticados”, dijo el conselleiro. Se están prendiendo “incluso con mechero, porque la maleza está muy seca, hay mucha vegetación, mucha carga de combustible en el territorio y las condiciones climatológicas facilitan que se pueda propagar un incendio muy rápido”. En todo caso, el conselleiro afirmó que hay varias investigaciones en marcha y recordó que sobre quienes provoquen incendios de forma intencionada “caerá sobre ellos todo el peso de la ley” y en este sentido destacó que al margen de las penas de cárcel “aquí hay responsabilidad patrimonial”, de modo que “vamos a ir contra el patrimonio de aquellos que causen incendios”, subrayó el titular de Medio Rural. 

“Es complicado cogerlos, pero hay mucho trabajo hecho y va a desembocar en detenciones. Responderán con su patrimonio de los daños causados y de los gastos de extinción que son muy cuantiosos”, reiteró González. 

Por otra parte, el conselleiro indicó que no hay constancia de que haya algún grupo organizado, pero sí de la intencionalidad de muchos fuegos. 

Apeló, por último, a la prudencia de la ciudadanía. “No es momento de hacer barbacoas, de desbrozar sin los medios adecuados, de pasear por el monte pudiendo provocar alguna chispa”, apuntó González. 

La consellería ha recibido hasta ahora 120 llamadas al teléfono de información sobre incendios forestales, algunas de las cuáles han abierto líneas de investigación con sospechosos en diferentes incendios forestales de Galicia, que a su vez han dado paso a investigaciones por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. 

Un dron con visión nocturna que fotografía a 22 km

El comandante José Manuel Gutiérrez explicó las cualidades del nuevo dron que se incorpora a esta tareas. Se trata de una nave de clase dos (de entre 150 y 600 kilos) y es el único que tienen las fuerzas armadas. 

Su cámara tiene un sensor diurno y nocturno, que puede detectar un objeto a 22 kilómetros por el día y a 15 kilómetros por la noche, ya que puede operar las 24 horas del día. Tiene una autonomía de 14 horas y estará operando entre las 9.00 y las 21.00 horas por el día y en ocasiones, de modo aleatorio, actuará de noche. Tiene 9 metros de envergadura y 6 metros de longitud. 

Actuará en Galicia bajo el control de la Brilat pero despega y aterriza en León, cuya base militar cuenta con aeropuerto. 

Es la primera vez que esta nave, de “sistema PASI” (Plataforma Autónoma Sensorizada de Inteligencia) va a participar en una operación militar. Este dron de gran tamaño no sustituye a los más pequeños sino que aumenta las capacidades, como explicó el comandante.  

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