Autoabastecerse con energía limpia, mejorar el sistema de calefacción de las casas y, en general, bajar el recibo de la luz al margen del dominio de las grandes compañías eléctricas, eran los objetivos iniciales de la cooperativa de autoconsumo energético creada en el núcleo de Buchabade, en Ponte Caldelas. Pero el proyecto avanza y suma nuevos objetivos.

Esta comunidad, ya constituida legalmente y que cuenta con su propio proyecto técnico, incluye ahora el objetivo de habilitar en el pueblo un punto de recarga de automóviles eléctricos (sería el primero en la zona), además de una procesadora de leña comunitaria, alimentada igualmente de energía limpia.

La cooperativa para instalar placas fotovoltaicas en este núcleo de la parroquia de Tourón nació con unos 45 comuneros y ahora ya integra a todos los vecinos del pueblo, unos 75. Sus promotores ya la han registrado formalmente y han presentado un proyecto técnico con el que optan a las ayudas ofertadas por el IGAE para este fin.

Valoran su plan en unos 150.000 euros y aspiran a lograr al menos el 50% del presupuesto a través de las ayudas dispuestas por el Ministerio para la Transición Ecológica con esta finalidad. El Gobierno financia hasta el 60 por ciento del coste de este tipo de proyectos de energía limpia.

Desde principios de año, cuando se creó la cooperativa impulsada por la comunidad de montes de la parroquia, se constituyó un fondo económico, con una cuota de 50 euros de cada participante. También han solicitado las subvenciones disponibles para este tipo de proyectos, que se resolverán antes de que finalice 2022.

El centenar de vecinos de este pequeño núcleo de Ponte Caldelas, así como las dos empresas que se suman a la iniciativa, solo necesitan generar unos 100 kilowatios de energía para autoabastecerse. Para lograrlo instalarán unas 200 placas sobre el tejado de una nave del pueblo, cedida por la Hípica Atlántico, también integrada en la cooperativa.

En la carretera

El proyecto de crear un punto de recarga de vehículos eléctricos animaría al vecindario a cambiarse a este tipo de automóvil, para huir de la escalada de precios de los derivados del petróleo, además de dar servicio a todo aquel que lo requiera. El punto de recarga se ubicaría en las inmediaciones del recinto hípico, en la parte más cercana a la carretera general, según avanzan los promotores.

Con su red de abastecimiento energético lograrían una producción energética de entre 100 y 150 Kw, lo que redundaría significativamente en el ahorro del recibo de la luz de la vivienda (también de las naves industriales).

El radio de acción sería un entorno de 500 metros. Se trata de un límite legal, como explica el presidente de la cooperativa, Fernando Malvar.

En todo caso el ahorro logrado nunca podría llegar a superar el 60% de la factura, de la que cada vecino tendrá que seguir pagando la parte fija.

La instalación solar de Buchabade sería una red de autoconsumo de sus participantes y en ningún momento el objetivo de las placas fotovoltaicas sería producir energía para la venta. Es otro requisito legal.

Según los datos que han podido recabar por el momento, un “comunero energético” que aporte mil euros al proyecto, podría ahorrar unos 250 euros al año en el recibo de la luz. Pero los descuentos serían mayores cuanto más se aporte al proyecto.

Otros núcleos

Desde que se conoció esta iniciativa de los vecinos de Buchabade otros núcleos de la comarca se han interesado por el proyecto. Así, también un pueblo de Cerdedo-Cotobade está iniciando la creación de una cooperativa similar.

Los promotores de la cooperativa de Buchabade se han puesto en contacto además con otros colectivos similares de Galicia, como Arousa en Transición. También los comuneros de San Xurxo y otras comunidades de montes de la zona han mostrado interés por el desarrollo de este plan.

En este núcleo de la parroquia de Tourón, a la espera de las subvenciones con las que financiar el proyecto, los vecinos cuentan también con el apoyo económico de la propia comunidad de montes de Buchabade, además de las aportaciones que los propios vecinos vayan haciendo para capitalizar la cooperativa, cuyos orígenes se sitúan en la oposición de los residentes de estos núcleos rurales a la instalación de parques eólicos de grandes dimensiones en sus montes.

Así, esta comunidad de autoconsumo compartido en red podría estar en marcha el próximo 2023. Los participantes confían en contar con el apoyo administrativo y económico de las instituciones públicas, dado que desde las administraciones se promueven las energías limpias y sostenibles.

Precisamente su iniciativa está enfocada a perseguir la transición energética que impulsa el Gobierno central, logrando una mayor eficiencia de las casas y las industrias.