Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La presión energética ahoga a la hostelería local en pleno verano: “Si seguimos así, nos morimos”

Las facturas de la luz de cafeterías y restaurantes se multiplicaron al menos por dos en las últimas semanas | Apagar las neveras o abrir menos horas son algunas de las medidas que se están planteando los hosteleros

Terraza en la plaza de A Leña este verano. | // RAFA VÁZQUEZ

Las fiestas de la Peregrina están ya a la vuelta de la esquina, pero este año hay algunos sectores para los que no serán exactamente una fiesta. La semana grande de la ciudad siempre ha sido un momento muy importante para la hostelería para poder hacer buenas cajas para sobrevivir mejor de cara al largo invierno, pero este verano entre la inflación, que está provocando que los clientes consuman bastante menos de lo habitual, y la subida de la factura de la luz, para la práctica totalidad de los establecimientos pontevedreses, el margen de beneficio se ha visto considerablemente reducido.

“La hostelería se muere. Si seguimos así, no sé qué va a pasar”, lamenta Marcos Rivas, propietario de Sala Karma, que apunta que “después de este espejismo de verano, nos espera un invierno muy duro”. Este empresario relata que “en los dos últimos meses la factura de la luz se ha multiplicado por dos. Estoy pagando 1.000 euros de luz y solo abro dos días a la semana, ahora voy a empezar a abrir tres, pero no sé si podré asumirlo”. Y el suyo no es el caso más alarmante, ya que un porcentaje muy alto de los locales de hostelería de la ciudad, sobre todo taperías y restaurantes, han recibido facturas de la luz de unos 4.000 euros de media.

Desde ir cambiando cada ciertos meses de compañía eléctrica para aprovechar las ofertas, hasta tener los refrescos fuera de la nevera para poder apagarlas, son algunas de las medidas que se plantean los hosteleros pontevedreses. “Pero para eso dependes del hielo, y ahora hay desabastecimiento”, lamenta Marcos Rivas. Así, considera que acabará abriendo menos horas para ahorrar en la factura.

“Ahora estoy abriendo todos los días, pero en invierno apago las neveras el sábado por la noche y no las enciendo hasta el jueves”, comenta Daniel Lorenzo, propietario del pub La Pomada y presidente de la Asociación de Hosteleros Empresarios de Pontevedra (Hoempo), que lamenta que en verano “no podemos permitirnos apagar las neveras”.

En este sentido, el portavoz de los hosteleros pontevedreses reconoce que “estamos muy preocupados, sobre todo por lo que puede pasar después de la Feira Franca. Lo que nos viene encima puede ser muy duro”, alerta Lorenzo.

Y es que no es solo que a partir de septiembre habrá menos turistas en la Boa Vila, sino que ya ahora, a las puertas de la semana grande de la Peregrina, “el margen de beneficio está siendo muy inferior al de años anteriores, porque no podemos subir los precios lo mismos que nos han subido a nosotros las cosas”.

La factura de la luz es lo más llamativo, pero los hosteleros han sufrido en los últimos meses la subida de muchas de sus materias primas. El último elemento en subir su valor han sido los cubitos de hielo por el exponencial aumento de la demanda debido a la persistente ola de calor y la falta de previsión al respecto, que ha provocado que no se fabricase suficiente y ahora sea más caro hacerlo por la subida de la electricidad.

El Gobierno ha decretado algunas medidas de ahorro energético, como la regulación del termostato del aire acondicionado a un mínimo de 27 grados y la de la calefacción a un máximo de 19; se deberá, también, instalar termómetros que permitan comprobar que se está cumpliendo la normativa, así como carteles informativos con las mejoras adoptadas. Pero no supondrán un gran cambio: “Si ya lo hacíamos antes, ahora más”, señala Daniel Lorenzo, que considera que los propietarios de bares, cafeterías y restaurantes llevan mucho tiempo ajustando los termostatos “y muchas cosas” para poder ahorrar en sus facturas.

Preocupaba, en restaurantes y taperías, el límite del aire acondicionado, sobre todo por el personal que trabaja en las cocinas, pero el Gobierno ha aclarado que la medida será “flexible” teniendo en cuenta las recomendaciones de la legislación laboral, aunque los propietarios deberán justificar cuándo no aplican ese límite en el termostato.

Sin embargo, otra de las medidas que no parece tan flexible es la que establece que los locales y establecimientos deberán contar antes del 30 de septiembre con un sistema para mantener las puertas cerradas y evitar así el derroche energético. Esto supondrá un importante desembolso para muchos profesionales que “no sabemos si lo podremos asumir”, reconocen.

El Concello estudia las medidas que adoptará para cumplir con el nuevo Real Decreto de gestión de la energía

La portavoz del gobierno local y concelleira de Réxime interior, Anabel Gulías, informó ayer de la reunión con los servicios técnicos del Concello de Pontevedra para estudiar las medidas y la aplicación del Real Decreto Ley 14/2022 de 1 de agosto, más conocido como el decreto de ahorro y gestión de la energía.

“Hay una parte en este decreto que tiene que ver con los concellos y su aplicación y es eso lo que estamos estudiando. Se trata de informar, además de moderar el consumo energético en los edificios públicos y administrativos, y es lo que estamos haciendo, manteniendo siempre algunas características que excepciona el propio Decreto, como la de las personas que trabajan en atención al público o que realizan tareas específicas”, explicó la edil nacionalista.

“Sea como fuere, estamos viendo hasta dónde es el alcance y cómo afecta, realmente, al Concello de Pontevedra. Tenemos el deber de exhibir esa cartelería, de informar de la temperatura en las dependencias, cosa que en la mayoría de las instalaciones ya es posible, al tener los cuadros de mando del sistema de climatización, y veremos si es suficiente o debemos tomar medidas adicionales”, comentó Gulías.

Además, también está el tema de la iluminación, que aparece recogido en el artículo 30 del Real Decreto, en el que se habla de edificios e instalaciones de titularidad pública. “Por supuesto, en el caso de los edificios pues es fácil, estamos viendo de apagarlos a partir de las 22.00 horas, pero queremos estudiar cómo afectaría esto a los puentes y a determinados monumentos. Es posible que hoy (por ayer) o mañana (por hoy, martes) tengamos un listado de las instalaciones que procederemos a apagar”, indicó la portavoz del gobierno municipal.

Compartir el artículo

stats