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Faro de Vigo

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El caudal del Lérez aumentó un 40% desde que se decretó la prealerta de escasez pero continúa bajo mínimos

Estado del río ayer en la presa de Monte Porreiro. Rafa Vázquez

El río Lérez ya supera las dos semanas de prealerta por escasez de agua, decretada por la Xunta el pasado 21 de julio y desde entonces, la situación de su caudal muestra una notable mejoría, pero totalmente insuficiente para levantar la situación de emergencia. En el momento de establecerse aquella alerta, que llevó incluso a paralizar la producción de Ence, el río apenas llevaba 1,3 metros cúbicos por segundo, un nivel incluso por debajo de su caudal ecológico. La última medición oficial media de Augas de Galicia, establecida el pasado jueves, elevaba ese índice hasta 1,8 metros cúbicos por segundo, casi un 40% más.

Pese a ese aumento, aparentemente significativo, el Lérez continúa bajo mínimos, en un nivel todavía muy preocupante, que obliga a mantener la prealerta, toda vez que las previsiones de que regrese la lluvia a corto plazo son muy remotas.

Limitaciones de los baldeos, prohibición de lavar coches o regar fincas con el agua de la traída municipal, imposibilidad de utilizar las piscinas, incluso las públicas, eliminar duchas o lavapiés en las playas y otras muchas medidas se han puesto en marcha en los municipios afectados, además del cierre de la producción de Ence, aún sin fecha de reanudación. Sin embargo, el consumo todavía es elevado, toda vez que la ría de Pontevedra se encuentra en plena temporada turística y se dispara la población, y por tanto la demanda de agua, en municipios como Sanxenxo, Poio, Marín y la propia capital, que se abastecen del Lérez, es muy alta.

Por ello, en su última reunión, celebrada el pasado jueves, la Oficina Técnica da Seca de la Xunta, acordó mantener la prealerta por escasez de agua en la cuenca del Lérez, además de extenderla a la del río Anllóns, en la provincia de A Coruña, además de intensificar el seguimiento de los embalses de Baiona y Zamáns.

La directora de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez, presidió la reunión, en la que se acordó mantener la declaración de sequía prolongada en toda la Demarcación Hidrográfica de Galicia-Costa. Se analizó la evolución de la situación hidrológica y meteorológica de las distintas cuencas de la Demarcación, y se confirma la continuidad de la anomalía hidrológica que se detecta o desde principios de año.

En cuanto a la meteorología, el mes de julio fue muy seco y las previsiones para agosto manifiestan falta de precipitaciones. Los caudales circulantes registraron en el mes de julio valores inferiores a los habituales para esta época del año, un 34,4% por debajo, del promedio de los últimos diez años. Se aprecia un empeoramiento con respecto a mediados de julio, donde los caudales estaban un 20% por debajo del promedio histórico.

En lo que se refiere a la ocupación actual de los embalses de abastecimiento de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa era a 1 de agosto del 82,81%, un 11% inferior a la ocupación del mismo período para el año 2021. En general, los embalses de abastecimiento registran valores de ocupación inferiores a los niveles medios para esta época.

A la espera de la mina de Forcarei

La situación de prealerta por escasez declarada desde hace quince días, sigue vigente y la Xunta y los municipios de este sistema de abastecimiento acordaron reducir el consumo de agua y afrontar el episodio con información, coordinación y responsabilidad. Augas de Galicia explica que “después de un drástico descenso de los caudales en las primeras semanas del mes de julio, esta cuenca tiende a mantenerse estable desde la segunda quincena del mes, pero aun así sigue registrando un caudal circulante bajo”, por lo se estudian posibles soluciones alternativas para realizar aportaciones al río Lérez. Así, se tomaron muestras con drones de las características del agua de la mina de Ventoxo, en Forcarei, para confirmar si cumple los requisitos de calidad para hacer estas aportaciones. En caso de que las analíticas sean favorables, Augas de Galicia procederá a hacer una obra de emergencia para trasvasar el agua desde lo hueco minero hacia el arroyo Ventoxo, afluente del Lérez, para acercar caudal la este río. La Xunta reitera el llamamiento al consumo responsable del agua y evitar usos innecesarios, para garantizar el abastecimiento y el mantenimiento del caudal ecológico.

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